Tottenham inicia la Premier League con bajas ante Brentford
Tottenham vuelve a escena en la Premier League este sábado por la tarde y lo hace con el cuerpo técnico de Roberto De Zerbi sacando la calculadora médica. El debut liguero ante Brentford llega con una lista de ausencias que podría rozar los 13 futbolistas, y la mayoría visten de blanco.
El equipo del norte de Londres arranca la temporada con la obligación de cambiar el guion tras dos cursos seguidos terminando en el puesto 17. De Zerbi ha empujado fuerte en el mercado estival, remodelando la plantilla para cortar de raíz la dinámica de sufrimiento. Pero el balón echará a rodar con el entrenador italiano condicionado por un parte de bajas que no da tregua.
Van de Ven y Porro, descartados
El propio De Zerbi fue claro en la rueda de prensa del viernes. No habrá riesgo con nadie. Y eso deja fuera de la convocatoria a dos nombres clave de la zaga.
«No, Micky no está en la lista para mañana, igual que Pedro Porro, y el resto de jugadores están todos dentro», explicó el técnico. «James Maddison está dentro, Dominic Solanke está dentro, Udogie está dentro, Mateus Fernandes está dentro».
El alivio dura poco. Pape Sarr no llega.
«Pape Sarr, no, porque sintió dolor hace dos días en el isquiotibial. Nada importante, pero no queremos correr riesgos con él y menos en este momento».
El caso de Micky van de Ven simboliza el plan de De Zerbi: prudencia máxima. El central neerlandés ha trabajado con el grupo, pero el técnico prefiere no forzar a nadie en el primer partido del curso.
«Hoy trabajó con nosotros, con el grupo, y va muy bien», detalló sobre el defensa. «Sufrió un problema durante la pretemporada en Australia, no sé si fue el vuelo, pero no es un gran problema. Tenemos a Senesi, tenemos a Ben Davies y están en condiciones para jugar mañana».
Con Van de Ven y Porro fuera, el dibujo defensivo de Tottenham se verá obligado a mutar desde el primer día, mientras el cuerpo técnico mide cada minuto de Maddison, Solanke, Udogie y Mateus Fernandes.
Un parte médico que no se acaba
Las malas noticias no terminan ahí. Los lesionados de larga duración siguen sin fecha inmediata de regreso: Dejan Kulusevski, Wilson Odobert, Xavi Simons y Mohammed Kudus continúan fuera de combate.
De Zerbi insistió en que la clave está en la gestión, no en la urgencia.
«Creo que también es importante la gestión de los jugadores; cuando tienen algún problema, tenemos que estar tranquilos, no correr riesgos», subrayó. «Tenemos a Kulusevski, tenemos a Odobert, tenemos a Xavi Simons, lesionados. Kudu está casi listo, eso es un punto grande para nosotros, pero esos tres jugadores son top para nosotros y estamos deseando verlos en el campo».
La frase resume el dilema del italiano: necesita resultados ya, pero sabe que precipitar el regreso de sus estrellas puede costarle caro más adelante. El estreno liguero llega con la manta corta.
Brentford, con menos ruido pero también tocado
Al otro lado, Brentford afronta el choque con un panorama más controlado, aunque no perfecto. Keith Andrews no podrá contar con Antoni Milambo ni con Sepp van den Berg.
Milambo sigue en la fase final de recuperación de una lesión de ligamento cruzado, aunque las sensaciones son positivas.
«Antoni va unas semanas por detrás con la lesión de ligamento», explicó Andrews. «No es una ciencia exacta, naturalmente, pero ha tenido un par de semanas realmente positivas. Ha estado entrenando con el grupo durante varias semanas; a veces con trabajo modificado, a veces en entrenamientos completos. Está avanzando muy bien».
Van den Berg arrastra un problema en la ingle que ha condicionado toda su pretemporada.
«Hemos tenido que manejarlo de una forma concreta», admitió el técnico. «Necesita un poco más de descanso, desafortunadamente. Ha tenido una pretemporada entrecortada, no ha fluido como nos hubiera gustado, así que tendremos que cuidarlo a corto plazo. Se perderá las primeras semanas de la temporada».
Mientras Tottenham se sube al autobús con medio vestuario entre algodones, Brentford se prepara para recibir a un rival herido, pero obligado a reaccionar. La pregunta es simple y brutal: ¿puede un equipo que arranca tan mermado permitirse otro año mirando demasiado de cerca el abismo de la tabla?






