Por qué los talentos brasileños siguen llegando al Shakhtar Donetsk pese a la guerra en Ucrania
La política del Shakhtar Donetsk de fichar jóvenes jugadores brasileños sigue vigente a pesar del conflicto bélico en Ucrania. ¿Cómo logran mantener esta estrategia?
Para el club, la guerra no comenzó en 2022, sino que se arrastra desde hace más de una década. La ciudad de Donetsk ha estado en el epicentro del conflicto desde 2014, cuando Rusia ocupó Crimea y desencadenó violencia en la región del Donbas. Desde entonces, el club vive en el exilio, jugando lejos de su estadio y entrenando en otras ciudades ucranianas.
Una historia de éxitos brasileños
Conocidos como “los Mineros”, y vestidos con sus característicos colores naranja, han descubierto y desarrollado talentos brasileños que luego vendieron por grandes sumas. Jugadores como Willian, Fernandinho y Luiz Adriano pasaron por el club antes de triunfar en ligas europeas.
A pesar de la guerra, actualmente cuentan con un récord de 14 jugadores brasileños en plantilla y recientemente firmaron a su quincuagésimo brasileño, Ryan Roberto, quien llegó desde Flamengo por 9 millones de euros. Este fenómeno refleja que Donetsk, aunque desplazado, se ha convertido en un enclave brasileño a 10,000 kilómetros de casa.
Adaptarse para sobrevivir
“La guerra no es una excusa para nosotros. Nos obliga a adaptarnos y a tomar decisiones rápidas”, afirma Sergei Palkin, CEO del club desde hace 22 años. “Los jugadores brasileños son parte de nuestra identidad y seguimos desarrollándolos.”
Desde 2014, cuando abandonaron Donetsk, el club perdió infraestructura atractiva, pero mantiene la promesa de ser una fábrica de carreras deportivas, el camino más corto hacia las principales ligas europeas.
La comunidad brasileña y el apoyo mutuo
Jugadores como Pedrinho destacan la importancia de tener compatriotas en el equipo para facilitar la adaptación: “Hay muchos brasileños aquí, lo que hace que la integración sea mucho más sencilla.” Además, el personal y los jugadores ucranianos ayudan a crear un ambiente acogedor, apoyándose mutuamente en medio de la adversidad.
El impacto mental y logístico
Vivir en una zona de conflicto pesa en lo mental. Pedrinho relata cómo tuvieron que refugiarse en un estacionamiento tras una alerta nocturna. También, los constantes viajes y la falta de un estadio fijo afectan físicamente a los jugadores, quienes enfrentan largos desplazamientos y la incertidumbre cotidiana.
Un modelo de negocio que persiste
El club ha seguido vendiendo talentos con éxito, como Mykhailo Mudryk y Kevin, quien fue vendido a Fulham por más del doble de su precio inicial. La guerra ha impulsado a Shakhtar a acortar los tiempos de adaptación de los jugadores y a aumentar el número de ojeadores en Brasil para mantener la calidad.
- Ventas destacadas: Mudryk (€89 millones), Kevin (€40 millones)
- Fichajes recientes: Marlon Gomes, Alisson, Bruninho
Competencia creciente y nuevos desafíos
Otros clubes europeos como Chelsea y Manchester City ahora compiten agresivamente en el mercado brasileño, haciendo más difícil para Shakhtar fichar a jugadores top. Por eso apuestan por talentos más jóvenes, como Bruninho, para mantener su ventaja competitiva.
Importancia de la Champions League
Clasificarse cada temporada para la Champions League es clave para atraer talentos y sostener las finanzas del club. A pesar de la crisis, Shakhtar aseguró su entrada directa para la edición 2026-27 gracias a su título de liga y la reubicación de plazas UEFA.
En la actual temporada, iniciaron con un empate 1-1 contra el PSV Eindhoven y planean jugar sus partidos como local en la Champions League en Stamford Bridge, Londres, gracias a un acuerdo con Chelsea. Esta decisión les permite acceder a un nuevo mercado y aprovechar la importante comunidad ucraniana y brasileña en la capital inglesa.
Un futuro incierto pero esperanzador
La llegada del entrenador Arda Turan en 2025 ha generado interés comercial y deportivo, con una base de aficionados turcos creciendo rápidamente. El club sigue demostrando resiliencia y capacidad para reinventarse, manteniendo vivo el sueño de retornar algún día a Donetsk.
Para los brasileños, este es un trampolín valioso para alcanzar grandes ligas, incluso si la guerra complica la vida diaria. Pedrinho resume:
“Si no fuera por la guerra, bromeo que Shakhtar sería el mejor club para empezar tu carrera. Aquí tienes oportunidades reales de jugar y mostrar tu potencial.”
En medio del caos, el fútbol sigue siendo la alegría y la pasión que une a estos jugadores, ofreciéndoles un sentido de normalidad y propósito.






