Shay Given y el silencio sobre Jordan Pickford: ¿Por qué no hay interés?
Shay Given levanta la ceja ante uno de los grandes enigmas del mercado: el casi absoluto silencio en torno a Jordan Pickford. Un portero titular con Inglaterra, figura indiscutible en Everton desde hace casi una década, y sin embargo ajeno al habitual carrusel de rumores que rodea a los grandes guardametas de Europa.
El ex portero, hablando para BOYLE Sports, no escondió su sorpresa. Pickford lleva cerca de 10 años en Goodison Park, ha sido el número uno de Inglaterra durante la mayor parte de ese tiempo y, además, ya ostenta el récord de apariciones con la selección inglesa en partidos de Mundial. Un currículum que, en teoría, debería colocarle en el centro de cada ventana de fichajes. No está siendo así.
Para Given, la explicación puede estar en algo tan sencillo como la estabilidad. Tal vez Pickford esté “muy asentado” en Everton, cómodo en el club y en la ciudad. Nadie fuera del círculo más íntimo sabe cuántas ofertas reales han llegado a lo largo de los años, pero lo que sí sorprende al irlandés es la ausencia de ese típico “tiovivo de porteros” que cada verano agita el mercado, del mismo modo que ocurre con los entrenadores.
Hay otro matiz que rompe con la percepción general: la edad. Pickford da la sensación de llevar toda una vida bajo los focos, y eso lleva a muchos a situarle ya en la recta final. Given desmonta esa idea de un plumazo: el guardameta de Everton tiene solo 32 años. El propio Given fichó por Manchester City con 33, y recuerda que los porteros, por norma, mejoran con el paso del tiempo. Pickford, insiste, aún tiene “muchos años” de élite por delante.
Y ahí aparece otro nombre propio: Chelsea. Para Given, si el inglés dejara entrever la mínima intención de cambiar de aires, en Stamford Bridge no dudarían. “Llamarían mañana” y se lanzarían a por él, asegura, convencido de que un perfil tan contrastado encajaría de inmediato en un club que siempre mira al mercado en busca de seguridad bajo palos.
Lo que alimenta todavía más su extrañeza es el nivel de algunas de las paradas de Pickford con Everton. Given rescata una imagen reciente, grabada a fuego: una estirada descomunal para desviar por encima del larguero un disparo de Sandro Tonali en St James’ Park la pasada temporada. “Increíble”, así la define. Una acción que, para él, resume el techo que tiene el internacional inglés.
Given lo describe como un “Steady Eddie”: un portero fiable, constante, casi inalterable. Y aclara que no es un intento de rebajarle, sino todo lo contrario. En un puesto donde el error se paga con goles y puntos, tener a alguien tan estable es oro puro. A eso se suma su carácter. Su personalidad fuerte, a veces desbordada, genera debate, pero para Given es un síntoma de algo que no se compra ni se enseña: hambre, pasión, deseo de ganar.
Esa voluntad feroz, ese “no aceptar perder”, es lo que, a ojos del ex guardameta, define de verdad a Pickford. No es solo la técnica, ni las manos, ni los reflejos. Es la energía con la que vive cada partido, cada parada, cada saque. Un perfil que, en otros tiempos, habría encendido una guerra de pujas entre gigantes europeos.
La paradoja está servida: uno de los porteros más asentados y examinados del fútbol inglés, con años por delante al máximo nivel, apenas aparece en los radares del mercado. Si el próximo verano vuelve a arrancar el carrusel de porteros, la gran incógnita será la misma que plantea Given: ¿seguirá Jordan Pickford en el centro de la portería de Everton… o, por fin, alguien se atreverá a mover ficha?






