La Roma busca un extremo zurdo: Martinelli como prioridad
La Roma aprieta por un extremo zurdo… que chuta con la derecha. Y el nombre de Gabriel Martinelli ha irrumpido con fuerza en la agenda de Trigoria.
Gasperini pide un perfil muy concreto
Gian Piero Gasperini no se ha movido ni un milímetro de su idea para la temporada 2026-27: quiere un atacante diestro que parta desde la izquierda, agresivo, capaz de vivir a máxima intensidad los noventa minutos y de atacar por dentro con colmillo. Esa pieza es clave en sus sistemas ofensivos desde hace años, casi una obsesión táctica.
La dirección deportiva de la Roma lleva semanas rastreando ese perfil. Por la mesa de Tony D’Amico han pasado nombres de peso: Mason Greenwood, el talento noruego Antonio Nusa, el argentino Alejandro Garnacho. Perfiles distintos, mismo rol soñado. Pero, pese a los contactos y sondeos, ninguna de esas operaciones ha llegado al punto de no retorno. Ni acuerdos cerrados, ni fumata blanca.
Martinelli, oportunidad en el Emirates
Ahí entra en escena Martinelli. Según informa Corriere dello Sport, D’Amico ha señalado al brasileño de 25 años como alternativa seria y real a los objetivos iniciales. No es un nombre de relleno. Es una opción prioritaria.
La situación del internacional brasileño en el Arsenal se ha enturbiado a medida que se acerca el inicio del curso. Entra en su último año de contrato con los Gunners y, de puertas para fuera, no hay señales claras de una renovación inminente. Un escenario que siempre despierta el olfato de los clubes atentos al mercado.
La llegada de Christos Tzolis a Londres ha terminado de complicar el panorama. Con el internacional griego sumándose a la nómina ofensiva de Mikel Arteta, Martinelli parece haber perdido peso en la rotación. Menos minutos a la vista, más dudas sobre su rol, y la sensación de que podría convertirse en prescindible en el Emirates Stadium.
Ahí es donde la Roma ve la grieta. D’Amico estudia con detalle la viabilidad de un acuerdo, sabiendo que el brasileño encaja casi al milímetro en el manual de Gasperini: arranque desde la izquierda, conducción agresiva hacia dentro, capacidad para definir con frialdad. Justo lo que el técnico ha pedido.
Un precio alto y un salario incómodo
El entusiasmo deportivo choca con la realidad económica. Corriere dello Sport apunta que el Arsenal no está dispuesto a regalar a Martinelli pese a su situación contractual. Nada de gangas de último año. En los despachos londinenses se habla de una horquilla que ronda entre los 40 y los 45 millones de euros para plantearse seriamente una venta.
Y ese es solo el primer muro. El segundo está en el sueldo. Las condiciones personales del jugador podrían tensar el límite salarial de la Roma. Para un club que intenta mantener cierto equilibrio financiero, asumir una ficha de nivel Premier League no es un detalle menor. Cada cifra, cada bonus, cada temporada adicional en el contrato, se convierte en una pieza delicada del puzle.
Plan B: la vía Rodrigo Mora
Con ese contexto, la Roma no se ata a una sola carta. Mientras explora el golpe de efecto con Martinelli, trabaja en paralelo otras opciones para no dejar a Gasperini desarmado en una posición clave.
Una de las alternativas que más gusta es Rodrigo Mora, joya emergente del Porto. Las informaciones del fin de semana señalan que el club giallorosso estaría preparado para comprarlo en propiedad a los portugueses. Un perfil más joven, potencialmente más accesible desde el punto de vista económico, pero con características técnicas alineadas con el guion del entrenador: juego desde banda, desequilibrio, margen de crecimiento.
No es Martinelli, pero responde a la misma idea de fondo: un extremo que pueda encender el partido desde la izquierda.
Galatasaray entra en escena
La Roma, además, no se mueve sola en este tablero. La situación de Martinelli ha despertado interés fuera de Italia. Desde Turquía, los informes apuntan a que el Galatasaray ya ha presentado una oferta cercana a las 34 millones de libras para hacerse con el brasileño.
La propuesta del vigente campeón turco subraya la cotización del jugador en el mercado, incluso después de una etapa reciente con cifras goleadoras a la baja. Los clubes no miran solo los números de la última temporada, sino el techo, la energía, la capacidad de desequilibrar partidos grandes.
Para la Roma, esto significa algo muy claro: si quiere de verdad a Martinelli, tendrá que moverse con decisión y asumir una operación pesada. Si no, el brasileño puede cambiar de aires, pero no para aterrizar en el Stadio Olimpico.
La pelota está en el tejado de D’Amico y de la propiedad. ¿Será Martinelli el gran fichaje de banda que pide Gasperini o acabará la Roma apostando por un proyecto como Mora para construir su nueva ofensiva desde la izquierda?






