Rodri y el Real Madrid: Negociaciones estancadas por contrato y traspaso
El gran objetivo del verano del Real Madrid se ha quedado en punto muerto. La operación por Rodri, según informa Fichajes, está congelada después de que el club blanco y el jugador no hayan logrado un acuerdo en las condiciones personales.
El centrocampista, de 30 años, veía con buenos ojos un regreso a España tras ser nombrado mejor jugador del Mundial. El contexto parecía ideal, el momento también. Pero el contrato que puso el Madrid sobre la mesa quedó muy lejos de lo que el futbolista esperaba. Y ahí se rompió el ritmo.
Un contrato que no convence
Rodri buscaba un compromiso de cuatro años para cerrar su etapa en Inglaterra y abrir una nueva en el Bernabéu. No era solo una cuestión de duración: las cifras económicas tampoco alcanzaban el nivel que su entorno considera acorde a su estatus actual.
Las últimas horas de negociación han sido tensas. Tanto, que el internacional español ha terminado claramente insatisfecho con el paquete salarial propuesto por el Madrid. El diálogo, por ahora, se ha cortado.
Distancia también entre clubes
Real Madrid y Manchester City están lejos en la valoración del traspaso. City pide entre 65 y 75 millones de euros por su mediocentro. En Chamartín confiaban en cerrar la operación en torno a los 60 millones.
No es una diferencia abismal sobre el papel, pero sí suficiente para frenar una operación ya delicada por el lado del jugador. El reto inmediato del Madrid pasa primero por algo básico: convencer a Rodri de que vuelva a sentarse a negociar después de este choque inicial.
Mientras tanto, en el Etihad Stadium no hay prisas.
City, sin urgencias y con contrato largo
Rodri tiene contrato con Manchester City hasta el 30 de junio de 2027. Eso coloca al club inglés en una posición de fuerza. Este verano es uno de los últimos momentos en los que pueden aspirar a un gran traspaso antes de que el jugador entre en su último año de contrato, pero no hay necesidad de vender.
El club inglés está cómodo con el escenario actual: mantendrá al futbolista salvo que llegue una oferta que cumpla sus exigencias y, sobre todo, que el propio jugador dé el paso de pedir formalmente salir. Nada de eso ha sucedido todavía.
El encaje perfecto que quería Mourinho
En el otro lado, la presión viene de José Mourinho. El nuevo entrenador del Real Madrid pidió expresamente un mediocentro capaz de ordenar la salida de balón y sostener al equipo desde la base. En su libreta, Rodri aparecía subrayado.
El técnico luso lo ve como una pieza capaz de actuar como único pivote o dentro de un doble mediocentro, dando equilibrio y mando. Justo el perfil que considera clave para ajustar el nuevo proyecto blanco.
Pero el deseo deportivo choca con la realidad del mercado.
El reloj del mercado ya corre
La operación ha pasado de ser uno de los grandes movimientos del verano a una incógnita mayúscula. El tiempo apremia: el cierre del mercado a finales de agosto marca una cuenta atrás evidente.
El escenario es claro. Si el Real Madrid quiere rescatar la negociación, tendrá que hacer dos movimientos contundentes: mejorar la propuesta salarial para acercarse a las pretensiones de Rodri y elevar su oferta de traspaso hasta una zona más cercana a la que exige City.
Si no lo hace, el desenlace también está bastante definido: Rodri seguirá en Inglaterra con Manchester City o estudiará las escasas alternativas que se le abren en La Liga.
Para el Madrid, la pregunta ya no es si Rodri encaja en el plan de Mourinho. La pregunta es si está dispuesto a pagar el precio completo por el mediocentro que ha elegido para dirigir su nuevo equipo.






