Reijnders y su futuro: Manchester City, Arabia y la Premier
Manchester City y Al-Qadsiah negocian a toda velocidad por Tijjani Reijnders. El acuerdo entre clubes está prácticamente encarrilado: una cifra cercana a los 60 millones de euros, según avanzó Fabrizio Romano este jueves. El dinero está sobre la mesa. Lo que falta es lo más complejo: el “sí” del futbolista.
El internacional neerlandés, 28 años y contrato con el City hasta mediados de 2030, no lo ve tan claro. No todavía. Mientras los dirigentes afinan los últimos detalles de la operación, Reijnders se toma su tiempo. Sabe que la decisión marcará el resto de su carrera.
Desde la distancia, Nottingham Forest observa cada movimiento. El club inglés no solo sigue la situación: está realmente interesado en el centrocampista y preparado para entrar en escena si el traspaso a Arabia se enfría. Un perfil creativo, con llegada y experiencia europea, encaja de lleno en lo que busca Forest para dar un salto competitivo.
La historia de Reijnders en Manchester se ha comprimido en apenas un año. Llegó el verano pasado procedente de AC Milan por 55 millones de euros, tras consolidarse como una de las grandes figuras del equipo italiano. En el Etihad arrancó fuerte, con peso en el once y presencia constante en el juego. Luego, poco a poco, fue perdiendo terreno hasta ver más minutos desde el banquillo que sobre el césped.
Aun así, sus números no son menores. La última temporada disputó 2.810 minutos con Manchester City, firmó siete goles —cinco de ellos en la Premier League— y repartió ocho asistencias. Producción notable para un centrocampista que no siempre partió como titular indiscutible.
Ahora se abre un escenario muy distinto. Al-Qadsiah le ofrece un proyecto potente en la Saudi Pro League, con un rol central y un contrato que, previsiblemente, superará con creces sus condiciones actuales en Inglaterra. El modelo ya lo ha visto de cerca: su compatriota Crysencio Summerville dio el salto este verano a Al-Hilal tras un gran Mundial, siguiendo la ruta que cada vez más neerlandeses contemplan hacia Oriente Medio.
La disyuntiva es clara. Permanecer en la élite competitiva europea con Manchester City —o quizá con Nottingham Forest si se concreta su interés— o aceptar el desafío saudí con Al-Qadsiah, donde el foco mediático es menor pero el impacto económico es enorme.
Entre el banquillo del vigente campeón inglés y el escaparate de un nuevo fútbol que compra estrellas a golpe de talonario, Reijnders se encuentra ante una pregunta que ya sobrevuela a toda una generación de jugadores: ¿priorizar la cima deportiva o abrazar, antes de tiempo, el cambio de eje hacia Arabia?






