Real Madrid logra victoria agónica en Elche con gol de Carlos Espí
El Real Madrid se asomó al abismo en Elche. Ganaba 0-2, se dejó empatar, sufrió, dudó… y en el descuento encontró a Carlos Espí para rescatar un 3-2 que vale tanto como un aviso. El equipo de Carlo Ancelotti se coloca igualado a puntos con el Barcelona y se mantiene enganchado a la cima de LaLiga tras una noche que empezó plácida y terminó a corazón acelerado.
De la comodidad al caos
Durante una hora, el guion fue el esperado. El Madrid mandaba, golpeaba y parecía tener el partido bajo control. En el minuto 25, un centro envenenado acabó en la portería local tras un desafortunado rebote en Matías Dituro. Autogol y 0-1. Elche, herido antes de asentarse.
El segundo llegó pronto, como para sentenciar. En el 33, Yan Diomande filtró un balón al área y Kylian Mbappé apareció donde más duele, a pocos metros del arco, para empujar el 0-2. Definición sencilla, instinto letal. Parecía la noche perfecta para el francés.
No lo fue del todo. Justo después del tanto, Mbappé se quedó tendido en el césped, gesto de dolor, silencio en la grada visitante. Saltaron los médicos del Madrid, el banquillo contuvo la respiración. Tras unos minutos de atención, el delantero regresó al campo. El susto quedó ahí, pero el susto existió.
Mbappé incluso rozó el doblete antes del descanso, como ya había hecho en el 4-1 ante Rayo Vallecano en la jornada anterior. Esta vez, el asistente levantó el banderín: fuera de juego y gol anulado. Aun así, su tanto válido le permite llegar a siete dianas en seis partidos de Liga, una más que Lamine Yamal, Raphinha, Sergio Camello y Roberto Fernández. La carrera por el Pichichi arranca con su nombre en primera línea.
Elche se rebela y el Madrid se tambalea
El partido parecía condenado a una segunda parte de trámite. Pero Elche se negó a ser figurante. Poco a poco, fue ganando metros, empujado por su gente y por la relajación blanca. El Madrid aflojó un punto la presión, perdió precisión en la salida y el encuentro cambió de tono.
El primer aviso serio llegó en el 71. Centro medido y cabezazo de Abiel Osorio, que se elevó entre centrales para firmar el 1-2. Elche se encendió. El Madrid, no. O no lo suficiente.
El empate se veía venir y terminó cayendo. En el minuto 83, Fer Niño cazó su oportunidad y firmó el 2-2. De la comodidad al caos en poco más de diez minutos. Elche olió la sangre, el partido se desató y el Madrid se encontró en el escenario que más teme: a merced del impulso rival, con la grada empujando y el reloj corriendo en su contra.
La única derrota liguera de los blancos esta temporada, en el campo del Real Betis, sobrevoló por un instante la mente de más de uno. Otro tropiezo abría la puerta al Barcelona. Había que reaccionar.
Bellingham, Mbappé y un final con sello de canterano
El Madrid se lanzó al ataque en los últimos minutos con más orgullo que orden. Elche defendía cada balón como si fuera el último. El empate ya era un botín. Hasta que apareció Jude Bellingham.
En el añadido, el inglés recibió cerca del círculo central, se quitó de encima a un rival con un toque largo, elegante y agresivo al mismo tiempo, y arrancó en vertical. El estadio contuvo la respiración. Bellingham cruzó la línea divisoria y filtró el pase hacia Mbappé, que atacó el espacio dentro del área.
El francés no buscó el disparo. Levantó la cabeza y vio llegar a Carlos Espí. Pase raso, tenso, medido. Remate a quemarropa del canterano. Gol. 2-3 en el tiempo de descuento. El banquillo estalló.
Espí, protagonista inesperado, se convirtió en el héroe de una noche que pudo dejar heridas profundas. Su tanto sostuvo al equipo, premió la jugada de Bellingham y la lectura de Mbappé, y castigó a un Elche que había hecho méritos para puntuar.
Con el triunfo, el Real Madrid se coloca igualado a puntos con el Barcelona. El vigente campeón tendrá la opción de recuperar el liderato en solitario este miércoles, cuando reciba en casa al recién ascendido Racing Santander. La tabla se aprieta arriba, y cada minuto de descuento empieza a parecer una batalla por el título.
Valencia respira tras la sacudida
Lejos de Elche, la noche también dejó un respiro para Valencia. Victoria por 0-1 en el campo del Alavés, fin a una racha de cuatro derrotas consecutivas y cierre de la condición de invicto del conjunto vitoriano.
El terremoto en el club había sido fuerte. Los malos resultados provocaron el despido del entrenador Carlos Corberán y del CEO de fútbol Ron Gourlay este mismo fin de semana. El club reaccionó con cambios en los despachos y en el banquillo: Braulio Vázquez asumió como nuevo director deportivo y el técnico del filial, Óscar Sánchez, tomó las riendas del primer equipo de forma interina.
En ese contexto, el gol de Luis Rioja en el minuto 78 valió oro. Valencia llegaba al partido con un balance demoledor en contra: 10-1 en los últimos encuentros. La diana rompió la dinámica, dio tres puntos y alivió, al menos por una noche, la tensión.
La afición, sin embargo, no olvida. Tras el 5-0 encajado en casa ante el Barcelona, los hinchas habían cargado con dureza contra los jugadores, a los que llamaron “mercenarios”, y volvieron a señalar al dueño Peter Lim, blanco habitual de las protestas desde hace años. El resultado en Vitoria no borra el conflicto de fondo, pero sí concede un poco de aire en medio de la tormenta.
Rayo se despide de Butarque con otra victoria
La jornada dejó también un triunfo con sabor especial para Rayo Vallecano. El conjunto franjirrojo se impuso 2-1 a Espanyol con dos goles en la primera parte, firmados por Álvaro García y Adria Pedrosa, en el que puede haber sido su último partido como local en Butarque.
Rayo ha tenido que exiliarse al estadio de Leganés por los problemas de seguridad en Vallecas. Tres partidos “en casa” lejos de casa: victoria 3-2 ante Racing Santander, empate 1-1 frente a Alavés y este 2-1 contra Espanyol. Balance notable en un escenario prestado.
Espanyol maquilló el resultado en el descuento con el gol de Roberto Fernández, su sexto tanto en seis partidos de Liga. Números de delantero grande en un equipo que necesita cada uno de ellos para no perder comba.
Mientras el Madrid sobrevive en el alambre y Valencia intenta recomponerse entre protestas, Rayo se prepara para volver a Vallecas. La Liga apenas ha arrancado y ya deja una pregunta flotando en el aire: ¿quién llegará con más fuerza a la primavera, los gigantes que ganan sufriendo o los que, desde abajo, empiezan a creer que pueden derribarles?






