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Real Madrid abre la puerta a Tchouameni: Manchester United se interesa

El futuro de Aurelien Tchouameni vuelve a agitar el mercado. Esta vez, con un giro que pocos esperaban en el Bernabéu: Real Madrid está dispuesto a escuchar ofertas por el francés, y el Manchester United ya se ha movido con decisión.

El club inglés, necesitado desde hace años de un mediocentro defensivo puro, ha preguntado recientemente por Tchouameni. En Old Trafford le ven como el especialista que falta en una sala de máquinas reconstruida a medias: han llegado Andrey Santos y Youri Tielemans, pero ninguno es ese ‘6’ que manda, barre y ordena.

En Madrid, mientras tanto, el ruido no cesa. Se había filtrado que Tchouameni, de 26 años, tenía un acuerdo para ampliar su contrato, pero el club no ha hecho ningún anuncio oficial. Silencio. Y en ese silencio ha entrado el United.

La operación no sería sencilla, pero sí posible. Tchouameni llegó al Real Madrid hace cuatro años desde Monaco por 80 millones de euros fijos, con variables que podían elevar el coste hasta los 100 millones. Ahora, con contrato hasta 2028, el vigente campeón de Europa no lo regalará, aunque internamente asumen que por una oferta adecuada podrían hacer caja.

Hay contexto deportivo detrás. El club blanco ha sido vinculado con un movimiento por Rodri, elegido mejor jugador del Mundial y con contrato en Manchester City hasta 2025. Su nombre ha aparecido con fuerza en la agenda madridista y, aunque su salida este mismo verano solo se ha “tanteado”, el escenario abre interrogantes sobre la estructura del centro del campo.

José Mourinho, nuevo técnico del Real Madrid, contaba en principio con Tchouameni. Sin embargo, la plantilla ya está muy cargada en esa zona: han incorporado a Bernardo Silva, que el último curso en City jugó más cerca del pivote, y siguen Eduardo Camavinga y Federico Valverde, cuyas vinculaciones contractuales se extienden un año más allá que la del francés. Demasiadas piezas para un mismo tablero.

En Manchester lo leen de otra forma: oportunidad. Fuentes en la capital española describen el interés del United por Tchouameni como “fuerte”, especialmente ahora que su participación en el Mundial con Francia ha terminado y el jugador entra en una fase más clara de mercado.

Para la directiva de Old Trafford, el perfil encaja casi a la perfección. Edad ideal —entra de lleno en el rango de 22 a 26 años que el club prioriza—, disponibilidad relativa y un pedigrí incontestable: titular en una final de Copa del Mundo y campeón de Champions con el Real Madrid. No se encuentran muchos mediocentros con ese currículum en el escaparate.

El cruce de caminos entre ambos clubes no es nuevo. De hecho, el United ya tuvo a tiro a Tchouameni en 2021, cuando todavía jugaba en Monaco, pero no había presupuesto para reforzar el centro del campo. Ole Gunnar Solskjaer, entonces en el banquillo, insistía en la llegada de un mediocentro y tenía a Declan Rice como objetivo prioritario. El francés quedó como oportunidad perdida.

El destino se encargó de unir las historias de otra manera. En 2022, el United fichó a Casemiro por 70 millones de libras en pleno incendio deportivo, tras un sonrojante 4-0 encajado ante Brentford. El Real Madrid reaccionó moviéndose por Tchouameni, al que incorporó precisamente para cubrir el vacío que dejaba el brasileño.

El recuerdo de los negocios recientes entre Madrid y United es mixto en Manchester. Casemiro rindió a gran nivel en su primera y en su última temporada, pero también formó parte de dos de los peores equipos del club en 34 y 51 años, antes de ser liberado de su contrato el mes pasado. Raphael Varane, llegado con 28 años en 2021, nunca escapó del todo de las lesiones, aunque fue titular en las finales ganadas de League Cup y FA Cup. También acabó saliendo libre.

El caso de Ángel Di María sigue siendo el gran aviso. Fichaje récord en 2014 por 59,7 millones de libras, apenas duró un año y regresó a Old Trafford con la camiseta de Paris Saint-Germain entre abucheos ensordecedores.

Con ese historial, el United sabe que cada operación con el Real Madrid viene con una carga de riesgo. Pero la necesidad aprieta. Sin un ‘6’ puro en la plantilla y con la Premier exigiendo cada vez más control en las transiciones, la figura de Tchouameni aparece como la pieza que puede sostener un proyecto o exponerlo de nuevo.

En el Bernabéu, la ecuación es diferente. Entre la posible llegada de Rodri, el aterrizaje de Bernardo Silva en una versión más retrasada y la presencia consolidada de Camavinga y Valverde, la directiva sopesa si este es el momento adecuado para transformar a Tchouameni en liquidez y rearmar otra parte del equipo.

El mercado aún no ha dictado sentencia. Pero una cosa ya está clara: el mediocentro que un día eligió el blanco para suceder a Casemiro podría terminar, unos años después, vistiendo de rojo para resolver la misma crisis que él provocó al marcharse. La pregunta ahora es cuánto está dispuesto a pagar el United por romper ese círculo.