Real Madrid acelera por Rodri: reunión secreta en Pozuelo
El interés del Real Madrid por Rodri ha dejado de ser un simple murmullo de mercado. Ya se mueve en otra dimensión. Según el periodista Patrick Berger, el club blanco ha pasado a la acción con una reunión confidencial con los agentes del centrocampista del Manchester City en un restaurante de Pozuelo, a las afueras de Madrid. No fue un encuentro casual. Fue un paso firme.
En esa mesa se empezó a trazar un plan: traer de vuelta a LaLiga a uno de los mediocentros más dominantes del fútbol europeo y convertirlo en pieza clave del nuevo proyecto de José Mourinho.
Rodri, prioridad de Florentino hasta 2030
En el club ya no lo esconden internamente: Rodri es una de las grandes prioridades para reforzar el centro del campo. La cúpula deportiva ha dado luz verde a la operación y Florentino Pérez, que al principio mostró ciertas reservas por la envergadura del movimiento, está ahora convencido de que merece la pena intentarlo.
La idea es clara: ofrecer a Rodri un contrato de larga duración, hasta 2030. Un compromiso que le situaría en el corazón del proyecto durante prácticamente todo el próximo ciclo competitivo.
El jugador, por su parte, escucha. Pese a tener todavía un año más de contrato con el Manchester City, está abierto a regresar a España. Esa predisposición, unida al encuentro en Pozuelo, ha animado al Real Madrid, que ya trabaja para alcanzar un principio de acuerdo en las condiciones personales del futbolista antes de entrar en el terreno más pantanoso: negociar con el club inglés.
Mientras tanto, en Manchester sigue sobre la mesa una propuesta de renovación desde hace semanas. No hay acuerdo. Ese vacío ha abierto una rendija por la que el Real Madrid intenta colarse.
Un abismo de 40 millones
El gran problema no está en el jugador. Está en la caja. Y en las cifras.
De momento no ha habido conversaciones directas entre clubes, pero las posturas son conocidas y están muy lejos de encontrarse. El Manchester City valora a Rodri en torno a los 100 millones de euros. No es una cifra arbitraria: el centrocampista viene de firmar un Mundial de impacto, coronado con un Balón de Oro del torneo que ha disparado todavía más su reputación.
En el Etihad consideran que su valor de mercado nunca ha sido tan alto y quieren que cualquier negociación lo refleje. No están dispuestos a regalar a su ancla táctica.
El Real Madrid, en cambio, se ha marcado un techo claro: 60 millones de euros. Ni uno más, al menos en los planes actuales. Ese desfase de 40 millones es, hoy, el auténtico muro que bloquea la operación.
La situación es nítida: si una de las dos partes no rebaja sus pretensiones, el fichaje corre serio riesgo de enquistarse en cuanto empiecen las conversaciones formales.
Una operación de alto voltaje
En Valdebebas ven en Rodri al mediocentro que puede ordenar la sala de máquinas de Mourinho durante años. En Manchester lo ven como una pieza irremplazable en el engranaje campeón de la Premier League.
Entre esas dos visiones se abre ahora un pulso de mercado que puede marcar el verano. Porque el interés ya no es un rumor. Es una estrategia. Y el reloj del mercado no se detiene.






