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Rangers fuera de Europa: McInnes admite que el equipo no está listo

La noche en Ibrox terminó con un sonido inconfundible: abucheos. Y no fueron tímidos. Rangers empató 1-1 ante Jagiellonia Bialystok en la vuelta de la tercera ronda previa de la Europa League, pero el 3-2 en el global dejó al club fuera de Europa en agosto. La eliminación más temprana desde 2017. Un golpe directo al orgullo de un club que se define por competir en Europa.

Derek McInnes no se escondió. Tampoco se protegió con excusas.

“Fue justificado, para ser honesto. No fue suficiente. Lo que ofrecimos, especialmente en la segunda parte, no fue suficiente”, reconoció el técnico, todavía sin conocer la victoria tras cuatro partidos al mando.

Un equipo construido para Europa… que no responde

El mensaje de McInnes fue tan claro como doloroso para el entorno de Ibrox.

“Tenemos que ser honestos, el club está construido para Europa League y Champions League y esa es la intención, llegar ahí. Pero no estoy seguro de que el equipo esté preparado para eso en este momento y me duele decirlo”, admitió.

No habló de mala suerte. Habló de nivel, de calidad, de carácter.

“Necesitamos más calidad, necesitamos intentar sacar más confianza del equipo”, añadió, consciente de que el diagnóstico no basta y que el tiempo, en Rangers, corre más rápido que en otros lugares.

Las ausencias de Tuur Rommens y Youssef Chermiti por lesión obligaron a mover piezas. McInnes cambió a una defensa de tres dentro de cinco modificaciones respecto a la derrota del domingo ante Hibernian. Un giro valiente, pero arriesgado.

“Sentí que teníamos que hacer el partido abierto y estuvo demasiado abierto por momentos en la primera parte. Gassama y Yakota actuando prácticamente como carrileros… les pedíamos mucho”, explicó.

El plan tuvo su momento. Rangers generó presencia en el área, encontró el gol y llegó al descanso con vida.

“Creo que merecimos irnos 1-1 al descanso, pero también pienso que Jagiellonia tuvo un par de sustos a su favor”, reconoció el técnico, consciente de que su equipo nunca llegó a dominar el encuentro de principio a fin.

El viejo problema: 90 minutos que nunca llegan

Lo que más preocupa a McInnes no es solo la eliminación. Es el patrón.

“Una vez más, no es una actuación de 90 minutos. Eso lleva tiempo en Rangers. Es una continuación de lo que hemos visto esta temporada”, lamentó.

Cuatro partidos, buenos ratos… y nada más. Chispazos, no consistencia.

“En los cuatro partidos que hemos jugado hemos tenido buenos momentos, pero no ha sido suficiente y, desde luego, no ha sido una actuación sólida durante 90 minutos”, resumió.

Y luego llegó el gol encajado. El que terminó de desatar la frustración del técnico.

“Perder el gol… es inexplicable cómo no hacemos una falta, cómo no paramos el flujo del ataque, cómo no limpiamos toda esa situación. No es falta de cuerpos, es falta de inteligencia, falta de hacer lo correcto”, disparó.

Después de ese golpe, el equipo se vino abajo.

“Perdimos toda la compostura después de eso, si voy a ser honesto con vosotros”, confesó, dibujando la imagen de un Rangers frágil cuando el partido se tuerce.

Sexto técnico desde Gerrard y un inicio negro

McInnes, de 55 años, es el sexto entrenador permanente del club desde la salida de Steven Gerrard en 2021. La silla de Ibrox quema. Y su arranque, sin victorias y con una eliminación europea prematura, ya alimenta el ruido alrededor del proyecto.

Aun así, el entrenador insiste en que puede cambiar el rumbo.

“Lo que se ofreció el año pasado no fue suficiente. Te dan un trabajo por una razón”, recordó. “Te lo dan para intentar mejorar las cosas y, obviamente, a veces llegas porque las cosas no están del todo bien, y tenemos que intentar que todo empiece a ir en la dirección correcta rápido”.

No maquilló nada: este Rangers tenía que pasar.

“No hay vuelta de hoja, deberíamos ganar este partido. Rangers, tan fuerte como puede ser, debería ganar hoy”, afirmó con contundencia.

El mensaje final fue doble: mercado y urgencia competitiva.

“Tenemos trabajo que hacer de aquí al final de la ventana, pero también de aquí al domingo para estar listos y ganar un partido de Copa contra St Mirren, que son los vigentes campeones”, advirtió.

Europa se ha escapado antes de tiempo. Ahora la pregunta es otra: ¿cuánto tardará este Rangers en parecer, de nuevo, un equipo a la altura del escudo que lleva en el pecho?