Phil Thompson urge a Liverpool a fichar a Adam Wharton
Phil Thompson no se anda con rodeos. Para el excentral del Liverpool, el club no puede permitirse otra temporada corto de efectivos en el centro del campo. Su solución tiene nombre y apellido: Adam Wharton, motor del Crystal Palace y uno de los centrocampistas ingleses más cotizados del momento.
Un centro del campo al límite
La marcha inminente de Curtis Jones rumbo al Inter de Milan deja al Liverpool en una situación delicada. Si nada cambia, Andoni Iraola arrancará la temporada 2026/27 el domingo ante el Newcastle con solo tres centrocampistas puros de primer equipo: Dominik Szoboszlai, Alexis Mac Allister y Ryan Gravenberch.
Szoboszlai llega como referencia: fue uno de los grandes protagonistas del curso pasado y se llevó el premio a mejor jugador del año del equipo masculino. El problema está en el resto. Mac Allister y Gravenberch dieron un paso atrás bajo las órdenes de Arne Slot y ahora deben reinventarse con Iraola… sin demasiada red de seguridad a su alrededor.
Para un técnico que exige presión alta, ritmo constante y un bloque agresivo, encarar una campaña cargada de partidos con solo tres interiores consolidados roza, en palabras del entorno del club, la temeridad.
El nombre de Wharton vuelve a la mesa
En ese contexto, reaparece Adam Wharton. El mediocentro del Crystal Palace lleva tiempo en el radar del Liverpool y recientemente también despertó el interés del Manchester City, que llegó a preguntar por él. La respuesta de Selhurst Park fue tajante: no está en venta.
Aun así, Phil Thompson cree que el Liverpool no puede apartar la vista del internacional inglés de 22 años. En el podcast de BOYLE Sports y Footy Accumulators, “No Tippy Tappy Football”, el exjugador fue claro:
“Adam Wharton es un jugador en el que estaría interesado para el Liverpool. No puedo entender por qué nadie, en todo este carrusel de fichajes, lo ha fichado este verano”.
Para Thompson, no se trata solo de talento. Se trata de vestuario.
“Es de esos de los que hablas cuando mencionas el buen carácter. En un club de fútbol, además de calidad, necesitas buena gente, y siempre he visto a Wharton como un buen tipo”, subrayó. Y fue un paso más allá: “Creo que probablemente será el próximo jugador que el Crystal Palace tendrá que vender, porque tienen que vender uno al año por mucho dinero”.
El mensaje es evidente: si el Liverpool busca un centrocampista joven, con personalidad y margen de crecimiento, Wharton encaja en el perfil. La cuestión es si el club está dispuesto a forzar una operación complicada con un Palace decidido a retener a su perla.
Refuerzos… pero sensación de escasez
Mientras tanto, el mercado avanza y el Liverpool se mueve, aunque no en la zona que más inquieta a Thompson. El equipo de Iraola visitará St. James’ Park el domingo con tres caras nuevas ya integradas: los defensas Jeremy Jacquet y Ronald Araujo, y el extremo Victor Munoz.
La operación por el atacante del Paris Saint-Germain Bradley Barcola sigue bloqueada, un culebrón que se alarga mientras el reloj del mercado corre. Y para Thompson, eso no basta si el objetivo es pelear con la élite europea.
“Liverpool todavía necesita cuatro, quizá cinco jugadores en diferentes posiciones”, advirtió. “Defensivamente, seguro; quizá un centrocampista y un jugador de banda también, porque necesitas dos jugadores de calidad para cada posición”.
El exdefensa recordó, además, que el club ya fue agresivo el verano pasado: “Tuvimos un gasto enorme la temporada pasada y todo el mundo decía: ‘¿cómo pueden hacerlo?’. Miras la inversión que llega a nuestros clubes, como Liverpool y Manchester United. Cuando los ves viajando por el mundo, se demuestra que son los dos clubes más grandes del mundo”.
Una ventana que puede marcar la temporada
El diagnóstico de Thompson es contundente: si el Liverpool quiere competir “con los mejores del mundo”, no basta con retoques puntuales. Hace falta profundidad, competencia interna y un centro del campo preparado para sostener el ritmo que exige Iraola de agosto a mayo.
Ahí entra Wharton. El Palace resiste, el City ya ha llamado y el Liverpool, de momento, observa. La pregunta es cuánto tiempo más puede permitirse esperar antes de que otro gigante mueva ficha y cierre una puerta que hoy todavía parece entreabierta.






