Peter Schmeichel identifica a los culpables de la derrota del United
Manchester United volvió a la acción liguera con un golpe duro. Derrota ante Hull City y un viejo ídolo del club, Peter Schmeichel, apuntando directamente a los responsables. Sin rodeos, sin paños calientes.
El equipo de Michael Carrick cayó frente a los Tigers con tantos de Semi Ajayi y Nobel Mendy, un resultado que desató el análisis implacable del histórico guardameta danés. Para él, tres nombres explican buena parte del desastre defensivo: Patrick Dorgu, Ayden Heaven y Luke Shaw.
Dorgu y Heaven, señalados en el primer gol
Schmeichel desmenuzó el primer tanto a balón parado y cargó primero contra Patrick Dorgu. La acción nace en un córner y, para el ex portero, el fallo empieza en el primer palo.
“Observe Dorgu en el primer palo; ni siquiera está mirando al jugador que saca el córner. En ese momento exacto, pierde la concentración y no tiene la capacidad de bloquear el primer balón”, explicó en Premier League Productions.
Ese despiste abre la puerta a todo lo que viene después. El balón cruza el área y aparece el segundo señalado: Ayden Heaven. Colocado en el segundo palo, el defensor permite que Oli McBurnie le gane la posición antes de que Semi Ajayi empuje el balón a la red.
Schmeichel fue igual de tajante con él: Heaven, dijo, deja que McBurnie se le cuele por detrás, algo “inaceptable” para un defensor. Falta de agresividad, falta de oficio en una zona donde un solo segundo de duda suele costar un gol.
Luke Shaw, el error que sentencia
El segundo tanto, el de Nobel Mendy, tampoco se salvó del escrutinio. Esta vez, el foco de Schmeichel se centró en Luke Shaw, al que acusó de un despiste grave en la línea defensiva.
El lateral, según el análisis del danés, rompe el fuera de juego y habilita al resto por quedarse descolgado “dos yardas” por detrás de sus compañeros. Un detalle, un paso atrás, que lo cambia todo.
Schmeichel subrayó que Shaw se dejó engañar por un amago en la jugada y se quedó hundido, en lugar de mantener la línea alta. Si hubiera dado un paso adelante, sostuvo, la acción habría terminado en fuera de juego o en saque de puerta.
Más que una jugada aislada, el ex guardameta lo interpretó como síntoma de algo más profundo: una preocupante falta de concentración en un grupo que, por experiencia y jerarquía, no debería cometer errores tan básicos.
Aviso para lo que viene
La crítica de Schmeichel no se quedó en el enfado del momento. Su mensaje va directo al vestuario: un equipo con el peso histórico de Manchester United no puede permitirse desconexiones así, ni en jugadas a balón parado ni en campo abierto.
El calendario no da tregua. Manchester United recibirá a otro recién ascendido, Ipswich Town, el domingo 30 de agosto en Old Trafford. Tras lo visto ante Hull City y las palabras del danés, la pregunta es evidente: aprenderá el United a defender como un equipo grande antes de que la temporada le pase por encima.






