Paul Scholes critica la estrategia del Arsenal: 'El que debe irse es Zubimendi'
Paul Scholes no se anduvo con rodeos al analizar el plan de fichajes y ventas del Arsenal para este verano. Para la leyenda del Manchester United, el club del norte de Londres está apuntando al jugador equivocado cuando se habla de salidas, y el nombre de Myles Lewis-Skelly en la rampa de salida le resulta incomprensible.
El excentrocampista, ahora analista en The Overlap Fan Debate de Sky Bet, dejó claro que, si de él dependiera, el joven inglés estaría por delante de uno de los fichajes de mayor perfil de Mikel Arteta.
“Prefiero a Lewis-Skelly en el centro del campo antes que a Zubimendi”, sentenció Scholes. “Creo que Zubimendi sufrió el año pasado. Si hay un jugador del que te vas a deshacer, sería de él”.
El valor de la cantera, en el centro del debate
Scholes no solo habló de rendimiento. Fue más allá, hacia algo que conoce de primera mano: la cultura de club y el peso de la academia. Explicó por qué perder a un canterano como Lewis-Skelly golpearía algo más profundo que la simple planificación deportiva.
El inglés comparó la situación con una salida que aún le escuece de sus días en Old Trafford. Recordó cómo vivió la marcha de un delantero formado en casa hacia el norte de Londres, una decisión que, a su juicio, dañó tanto el vestuario como el vínculo con la grada.
“Me recuerda un poco a cuando Danny Welbeck dejó el Manchester United. Lo odié, no me gustó”, confesó. “Danny era un poco mayor que Myles Lewis-Skelly, pero cuando pierdes a tus propios jugadores, es decepcionante”.
Para Scholes, desplazar a un producto de la casa para hacer hueco a un fichaje externo que ni siquiera garantiza un techo superior es una herida autoinfligida. Y ve ecos de ese error en lo que podría estar tramando ahora el Arsenal.
Carragher, atónito con el posible adiós de Lewis-Skelly
No es el único exfutbolista de peso que mira con extrañeza al Emirates. Jamie Carragher también se mostró desconcertado por las informaciones que sitúan a Lewis-Skelly en el mercado interno de la Premier League.
En los últimos días, distintos reportes han apuntado a que el Arsenal habría ofrecido al joven centrocampista a Chelsea y Manchester United. Un movimiento que, para el exdefensa del Liverpool, no encaja con lo que el futbolista ya ha demostrado en grandes escenarios europeos.
“¿Crees que viene de su lado o del lado del club? Eso es lo que resultó un poco extraño”, planteó Carragher. “Parecía casi como si el Arsenal hubiese ofrecido a Manchester United a Myles Lewis-Skelly. No era Myles Lewis-Skelly diciendo ‘quiero irme’ ni su entorno filtrando nada. De ahí vino el shock. Todavía no me lo creo”.
Carragher insistió en la rareza de encontrar un talento capaz de competir tan pronto al máximo nivel. Y por eso le cuesta entender que un perfil así se ponga en el escaparate tan alegremente.
“No puedes jugar a ese nivel si no eres bastante especial a esa edad”, subrayó. “Todos los jugadores jóvenes tienen altibajos. La temporada pasada no jugó tanto como probablemente le habría gustado”.
Un mensaje claro: los baches forman parte del crecimiento, no deberían ser una excusa para abrir la puerta a un futbolista con ese techo.
Arteta esquiva el fuego cruzado
Con el ruido creciendo alrededor de Lewis-Skelly, Mikel Arteta no tardó en ser acorralado con preguntas sobre el futuro del mediocentro, capaz de actuar en varias posiciones. El técnico del Arsenal, sin embargo, optó por refugiarse en el discurso más diplomático posible.
Presionado esta semana sobre la situación del joven, el entrenador se negó a alimentar la historia ni a cerrar ninguna puerta.
“No voy a hablar de ninguna especulación”, respondió. “Si hay especulación sobre nuestros jugadores, es una buena señal”.
Nada de confirmaciones, nada de desmentidos. Solo una frase que deja todo en el aire y que, al mismo tiempo, reconoce el valor de tener a tus futbolistas en boca de todos.
Mientras Scholes apunta directamente a Zubimendi como el sacrificio lógico y Carragher se pregunta por qué un talento precoz se ofrece a rivales directos, el Arsenal se mueve en el filo entre construir un proyecto con ADN propio o volver a repetir viejas decisiones que otros grandes aún no han terminado de perdonarse.






