Nottingham Forest y la oferta por Reijnders: riesgo o inversión
Nottingham Forest se ha metido de lleno en la puja por Tijjani Reijnders y lo hace a lo grande. El club de la Premier League estudia seriamente presentar una oferta en torno a las 55 millones de libras por el internacional neerlandés este verano, un año después de que el centrocampista aterrizara en el Etihad Stadium procedente del AC Milan.
El movimiento, sobre el papel, tiene algo de contraintuitivo. Reijnders llegó a Inglaterra con cartel de fichaje importante tras su etapa en la Serie A, pero su primera temporada con Manchester City se quedó corta respecto a las expectativas. Solo 19 titularidades en la Premier League bajo las órdenes de Pep Guardiola. Demasiado poco para un jugador que, a sus 28 años, está en plena madurez competitiva.
Ese contexto ha abierto una grieta en su futuro en el campeón inglés. Según informa el Daily Mail, el neerlandés ya ve con buenos ojos una salida de Manchester para encontrar los minutos que no ha tenido. Quiere sentirse titular, protagonista, y Forest ha olido la oportunidad.
Forest, dinero fresco y una decisión delicada
En el City Ground no hablan de proyecto modesto. Forest llega a este mercado con músculo financiero. La venta de Elliot Anderson al propio Manchester City, por una cifra que podría alcanzar los 116 millones de libras, ha cambiado el paisaje económico del club. Es una operación histórica que deja caja para rearmar la plantilla con nombres de peso.
Ahí entra Reijnders. Forest valora un desembolso de 55 millones, pero en Manchester no están dispuestos a regalar nada. En el Etihad sitúan el precio más cerca de los 60 millones y, por ahora, no se mueven de esa postura. El pulso está servido: cinco millones de diferencia que pueden decidir si la operación se hace o se enfría.
No es la primera vez que ese listón frena a un pretendiente. Atlético de Madrid ya sondeó al jugador en esta misma ventana, pero el club español se retiró ante una valoración considerada excesiva para sus planes. El precio marcado por City ha sido una barrera real.
El perfil de Reijnders, bajo la lupa
La pregunta que resuena en las oficinas de Forest es simple y, a la vez, incómoda: ¿compensa invertir 55 millones en un jugador que todavía no ha demostrado adaptarse del todo a la Premier League?
El rendimiento del neerlandés en su primer año en Inglaterra deja dudas. No por falta de calidad, sino por continuidad. Sin una presencia estable en el once, sin la sensación de haber encontrado su sitio en el engranaje de Guardiola, su valor deportivo y de mercado se analiza con lupa.
Además, la edad entra en la ecuación. Con 28 años, Reijnders no es una apuesta de futuro a largo plazo, sino un fichaje inmediato, pensado para rendir ya. Eso eleva la exigencia: un traspaso de esta magnitud obliga a que el jugador llegue, se adapte rápido y marque diferencias desde el primer día. No hay demasiado margen para la paciencia.
Ventaja Forest, pero a un precio
Hay un factor que juega claramente a favor de Forest: la voluntad del propio futbolista. Reijnders está abierto a marcharse, quiere más minutos y ve en el City Ground una oportunidad real de volver a sentirse importante. Ese deseo suele ser decisivo en este tipo de negociaciones.
Para Forest, el atractivo es evidente. Podrían incorporar a un centrocampista con experiencia en la élite europea, con pasado reciente en AC Milan y con ganas de reivindicarse en la Premier. Un jugador que, con continuidad, puede acercarse a la versión que le llevó a Manchester City.
Pero todo pasa por el mismo punto: el precio. Encontrar un terreno intermedio entre las 55 millones que maneja Forest y las 60 que pretende City es la gran trinchera de la operación. Si alguno de los dos cede, el acuerdo se desbloquea. Si ambos se enrocan, el fichaje corre el riesgo de quedarse en un simple amago.
Por ahora, el tablero está claro: Forest tiene dinero, tiene interés y tiene a un jugador dispuesto a dar el paso. Manchester City tiene contrato, tiene la sartén por el mango en la negociación y tiene una valoración firme.
La cuestión ya no es si Reijnders quiere jugar en el City Ground. La cuestión es hasta dónde está dispuesto a llegar Forest para demostrar que, en este mercado, también puede pelear —y pagar— como un grande.






