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Newcastle corta la racha invicta del Hull en un partido de sufrimiento

Newcastle United necesitaba una reacción. La consiguió, pero a base de sufrir. El 2-1 en St James’ Park cortó la racha invicta del Hull City y envió a ambos equipos al parón internacional instalados en la mitad alta de la tabla, algo impensable para muchos en agosto. El marcador dice victoria ajustada. El desarrollo habla de un equipo local que voló al inicio… y se desfondó después.

Un arranque demoledor… y un frenazo en seco

El plan de Newcastle salió perfecto en los primeros minutos. Dos zarpazos en siete minutos y St James’ Park rugiendo. Joe Willock y Lewis Hall, ambos con precio moderado en FPL, firmaron los goles. Harvey Barnes, fino y clarividente, dio las dos asistencias y ya suma cuatro retornos ofensivos en este inicio de 2026/27.

El impulso inicial pudo convertirse en goleada. Faltó precisión en el último pase y sobró nervios en el punto de penalti justo antes del descanso. Hull apenas conectó tres remates en toda la primera parte. Parecía un partido bajo control.

Hasta que el físico dijo basta.

El gráfico de xG lo retrata con crudeza: Newcastle se apagó tras el descanso. Las piernas dejaron de responder, el equipo perdió metros y terminó concediendo 19 disparos en la segunda mitad. La juventud del bloque, virtud en energía, se convirtió en lastre en resistencia.

Matthias Jaissle lo admitió sin rodeos: después del minuto 50-60, el equipo se caía. Falta cuerpo, falta fondo para sostener 90 minutos de intensidad Premier. El paso adelante está dado tras el batacazo de la Gameweek 4 en Elland Road, pero la sensación de fragilidad sigue ahí.

Wissa, del punto de penalti al lamento

Con los tres lanzadores de penaltis del curso pasado fuera del club, la incógnita era evidente: quién se adueñaría de los 11 metros. La respuesta fue Yoane Wissa.

La historia, menos amable.

El delantero asumió la responsabilidad en la primera parte y vio cómo su lanzamiento era detenido. No fue un disparo horrible, el dato de xG on target (0,92) incluso respalda la intervención del guardameta del Hull, pero le faltó veneno. Bastante castigo para sus mánagers en FPL, que se quedaron sin puntos extra en una acción que suele ser oro.

Su registro histórico desde el punto fatídico (13 convertidos de 16) sigue siendo notable, pero habrá que ver si mantiene el rol de especialista tras este fallo. Jaissle no cargó contra él: destacó su nivel, su sacrificio sin balón y su personalidad para seguir apareciendo en la segunda mitad. El error, para el técnico, entra dentro del juego.

En términos de fantasía, el problema fue otro: Wissa se vio obligado a caer a banda y a bajar mucho a recibir. Mucho trabajo, poca recompensa estadística. Aun así, estuvo a centímetros de empujar dos balones francos: primero, un centro tenso de Jacob Murphy que se paseó a escasos milímetros de su bota; después, una acción en la que Malick Thiaw, en lugar de ceder el gol en bandeja, reventó el balón a través del área pequeña. En ambas, Barnes también esperaba el regalo a un metro de la línea.

Parte médico: Livramento se suma, Steur y Fernandez-Pardo preocupan menos

La enfermería de Newcastle volvió a llenarse antes incluso de empezar. Tino Livramento se quedó fuera por molestias musculares detectadas en la mañana del partido, elevando a nueve el número de lesionados. Jaissle esperaba a la conclusión del estudio de imagen, pero de momento solo hay incertidumbre.

Durante el encuentro, saltaron más alarmas. Sean Steur, ancla del mediocampo y uno de los más destacados, y Mathias Fernandez-Pardo se marcharon cojeando. El técnico, no obstante, transmitió algo de calma: habló de fatiga y piernas cargadas, producto del plan valiente del equipo. El parón internacional llega como salvavidas para un vestuario que pide aire.

Defensa de acero… y puntos DefCon

Entre tanto susto físico, una certeza: este Newcastle se deja la piel defendiendo. Las métricas DefCon lo reflejan con claridad. Los cuatro hombres de la zaga, con Lewis Miley actuando como lateral derecho, sumaron puntos defensivos.

Thiaw, Hall y Sven Botman han alcanzado puntuación DefCon en tres de las cinco jornadas, y Botman ya acumula 59 contribuciones, cifra que lidera entre los defensas. Ningún equipo ha firmado más despejes, bloqueos o intercepciones (CBIs) que Newcastle: 240 en lo que va de temporada.

Para Hall, el botín es doble. No solo suma por su trabajo atrás, también amenaza arriba. Su gol, un disparo potente llegando desde segunda línea, fue un aviso. Volvió a mostrarse agresivo en área rival, rozó otro remate tras un centro de Murphy y mantuvo la responsabilidad en los saques de esquina. Un perfil que, con el sistema de puntos actual, se vuelve especialmente valioso.

Hull se rebela al guion y Belloumi pide foco

El resultado castiga a Hull, no su actuación. Tras un arranque desastroso, el equipo se rehízo y, por ocasiones, mereció al menos un empate. La embestida final convirtió el área de Lukas Hornicek en un pequeño caos, pero el premio no llegó.

Sergej Jakirovic insistió en la idea que viene repitiendo: este grupo no se rinde. El carácter y la mentalidad están, lo que falta son goles. Las predicciones que les situaban como “sparring” del campeonato, de momento, se han quedado viejas.

Los tres jugadores que más remataron en el partido pertenecen al Hull. Y en la cima de esa lista aparece un nombre que empieza a sonar cada vez más fuerte: Mohamed Belloumi.

El extremo volvió a dejar huella. Casi todo lo que intentó salió desde media distancia, pero sus disparos se marcharon cerca del palo o exigieron intervención del portero. Estuvo a punto de castigar un error grave de Hornicek, que regaló un balón en zona prohibida, aunque el guardameta se redimió al tapar el remate a bocajarro.

Belloumi también se apuntó una asistencia de calidad para el tanto de Mohamed-Ali Cho, saliendo desde el banquillo. Con esa acción, y su volumen de trabajo defensivo, ya se ha colocado cuarto en la tabla de puntuación de centrocampistas en FPL. Ha alcanzado las 10 o más contribuciones defensivas en cuatro de sus cinco titularidades, y en Newcastle se quedó a un suspiro de las 12 necesarias para sumar aún más.

Hull se marcha al parón sin su racha invicta, pero con algo quizá más importante: la sensación de que puede discutirle el partido a cualquiera. Newcastle, por su parte, se queda con la victoria, los sustos físicos y una pregunta incómoda: cuánto le durará la gasolina cuando vuelva la Premier y el ritmo se dispare otra vez.