Napoli busca fichar a Gabriel Jesus del Arsenal
Napoli ha puesto nombre y apellidos a su nuevo nueve: Gabriel Jesus. El club italiano se ha lanzado de lleno a por el delantero del Arsenal, pero el fichaje solo puede cerrarse después de resolver un rompecabezas de salidas, salarios y equilibrios contables que ha marcado todo su verano, según informa TuttoMercatoweb.
El hueco que deja Lukaku
La pieza clave ya ha caído. El delantero belga Lukaku, totalmente fuera de los planes, ha sellado un traspaso definitivo al Fenerbahce por unos 6 millones de euros. Una operación discreta en cifras, enorme en impacto interno: libera un salario pesado y abre espacio real en la plantilla para lanzar el asalto por Gabriel Jesus sin chocar con las normas financieras.
El plan de los dirigentes es claro: aligerar arriba para poder invertir en un atacante de primer nivel. La posible marcha de Lorenzo Lucca se mantiene también sobre la mesa y podría añadir aún más margen económico a una ofensiva que el club considera prioritaria.
Massimiliano Allegri, decidido a remodelar de forma radical su frente ofensivo, ha situado al brasileño de 29 años en lo más alto de su lista. No se trata de una simple oportunidad de mercado: en Napoli lo ven como el perfil ideal para liderar una delantera renovada.
Arsenal abre la puerta
En Londres, la situación juega a favor de los italianos. Gabriel Jesus entra en su último año de contrato con el Arsenal y figura entre los salarios más altos del vestuario. El club inglés no quiere repetir el error de dejar salir a un jugador de este nivel a coste cero el próximo verano.
La postura es nítida: están dispuestos a vender ahora. El precio de salida rondaría los 20 millones de euros por el exdelantero del Manchester City, una cifra asumible para un club del tamaño de Napoli que ya ha hecho parte del trabajo previo de ajuste salarial.
Las lesiones han castigado al brasileño en el último año y Mikel Arteta ha reordenado su ataque. Hoy, Gabriel Jesus parte por detrás de Kai Havertz y Viktor Gyokeres en la rotación ofensiva. El contexto empuja a todas las partes hacia una solución: venta para el Arsenal, nuevo comienzo para el jugador, refuerzo de primer nivel para Napoli.
Señales desde Castel di Sangro
La operación ganó temperatura en cuanto se vio a Giovanni Branchini, agente de Gabriel Jesus, en la concentración de pretemporada de Napoli en Castel di Sangro. El representante aseguró que solo estaba allí para visitar a Allegri, pero su presencia en ese escenario, en este momento del mercado, disparó el ruido.
En los despachos del club italiano, la sensación es de fuerza. Con la salida de Lukaku ya cerrada y las cuentas algo más despejadas, Napoli se ve en condiciones de acelerar. El dinero está preparado. Falta el acuerdo definitivo con el Arsenal.
Un sí del jugador… con rebaja
El otro punto clave parece bien encaminado: la voluntad del futbolista. De acuerdo con TuttoMercatoweb, Gabriel Jesus ve con muy buenos ojos la idea de mudarse a Nápoles. No solo eso: estaría dispuesto a rebajar su actual sueldo, en torno a las 265.000 libras semanales, para facilitar el traspaso y encajar en la estructura salarial del club italiano.
Ese gesto coloca a Napoli en una posición privilegiada frente a cualquier competidor potencial. Cuando el jugador aprieta en la misma dirección que el club que lo quiere, las negociaciones suelen avanzar.
Si las conversaciones entre las dos entidades encuentran pronto un punto de encuentro en el precio y en las variables, el siguiente paso ya está trazado: viaje inmediato a Italia, reconocimiento médico y firma.
El proyecto de Allegri: dupla con Hojlund
En el plano deportivo, el plan es ambicioso. Gabriel Jesus llegaría para formar una nueva sociedad ofensiva con Rasmus Hojlund bajo la batuta de Allegri. Un delantero con experiencia, movilidad y colmillo, al lado de un atacante joven, físico y en plena proyección.
Para Napoli, sería mucho más que un simple fichaje estival. Sería la pieza que cierre su particular ‘tetris’ de mercado y, quizá, el punto de partida de una delantera capaz de cambiar el rumbo de la temporada en la Serie A. La pelota, ahora mismo, está entre Londres y Nápoles. ¿Quién se atreverá a dejarla caer?






