Mourinho regresa al banquillo del Real Madrid ante un Espanyol en racha
El nuevo curso de LaLiga arranca a lo grande para el Real Madrid. Mañana, sábado por la tarde, visita el RCDE Stadium para medirse a un Espanyol que llega con el pecho hinchado y sin complejos. Es el primer partido oficial de José Mourinho en su regreso al banquillo blanco. Y no será precisamente un estreno cómodo.
Espanyol llega en racha, pero con bajas sensibles
El equipo perico aterriza en la segunda jornada con la confianza disparada tras el 3-0 a Levante en su debut liguero. Ese marcador no solo fue un aviso, también una declaración de intenciones: en Cornellà no se va a regalar nada.
No obstante, el técnico local tendrá que recomponer la defensa y el ataque. Cabrera está sancionado y no podrá participar. A su ausencia se suman las lesiones de Javi Puado y Kike García, dos piezas importantes en la zona ofensiva. El plan de partido exigirá imaginación… y mucho rigor sin balón.
Un Real Madrid lleno de estrellas… y de ausencias
Si Espanyol tiene problemas, lo de Mourinho va un paso más allá. La lista de bajas del Real Madrid es larga y afecta a todas las líneas. Mendy, Asensio, Militao, Tchouameni, Thiago Pitarch, Rodrygo y Endrick se quedan fuera por distintos problemas físicos. Demasiado peso en la enfermería para un equipo que quiere empezar mandando.
La situación ha obligado al técnico portugués a mirar a Valdebebas. Tres canteranos entran en la convocatoria y se asoman al gran escaparate: Mario Rivas, Cestero y Alexis Ceria. No es el escenario ideal, pero sí una oportunidad dorada para los jóvenes que sueñan con hacerse un hueco en la élite.
Pese al parte médico, el once previsto por el diario “Marca” dibuja un Madrid temible, con talento en cada línea y pólvora arriba. El equipo blanco formaría con:
Courtois; Arnold, Konaté, Huijsen, Carreras; Valverde, Bernardo Silva, Brahim Díaz; Arda Güler, Vinicius, Kylian Mbappé.
Una alineación que mezcla jerarquía, desborde y creatividad. Y que deja claro que, incluso con medio equipo fuera, el Real Madrid sigue teniendo recursos de sobra para imponer su ley.
LaLiga, una cuenta pendiente
El contexto añade más tensión al estreno. El Real Madrid llega herido en su orgullo tras ceder el título a Barcelona en las dos últimas temporadas. Dos golpes seguidos que en el club se viven casi como una afrenta. La misión es simple y brutal: recuperar el trono.
Cada punto cuenta desde el primer día. No hay margen para regalar nada, y menos ante un rival que ya ha demostrado que sabe castigar. Para Espanyol, la cita es una oportunidad de oro: confirmar que el 3-0 a Levante no fue un espejismo y rascar algo ante uno de los grandes favoritos al título.
Mourinho regresa, el Madrid quiere reinar otra vez y el RCDE Stadium se prepara para medir hasta dónde llega la fe de un Espanyol envalentonado. La temporada apenas empieza, pero el pulso por LaLiga ya se siente como algo muy serio.






