Michael Olise en el ojo del huracán: acusaciones de abandono paternal
La resaca del Mundial no le ha dado tregua a Michael Olise. Mientras el futbolista de France y Bayern Munich disfruta de sus vacaciones tras firmar siete asistencias en la Copa del Mundo 2026, su nombre ha saltado a los titulares por un motivo muy distinto al fútbol: una grave acusación de abandono paterno.
La denuncia pública de Fatima Zaunbrecher
Fatima Zaunbrecher, alemana de 34 años, ha decidido contar su versión en público. Lo ha hecho sin rodeos, a través de varios vídeos en su cuenta de Instagram, @fati.zahara, donde expone una historia que mezcla relación rota, paternidad reconocida y ausencia total de contacto.
Según su relato, mantuvo una relación con Michael Olise desde 2022 durante aproximadamente dos años. Poco después de la ruptura, asegura, descubrió que estaba embarazada. Un test de ADN posterior habría confirmado al jugador como padre de la niña, a la que ha llamado Aaliyah Noor Olise, hoy de dos años y medio.
Zaunbrecher sostiene que Olise ha reconocido formalmente la paternidad. Ahí, sin embargo, se acaba todo lo que ella considera responsabilidad asumida por el futbolista.
Afirma que el internacional francés nunca ha visto a la niña, no la ha llamado y no ha contribuido voluntariamente a su manutención. Ni una visita. Ni una videollamada. Ni un pago directo, según su versión.
La batalla por la manutención
En uno de los vídeos, Zaunbrecher detalla que su anterior abogado se puso en contacto con los representantes legales de Olise para plantear una propuesta inicial: 2.000 euros en concepto de manutención mientras la justicia resuelve de forma definitiva el caso.
Ella misma explica que facilitó su cuenta bancaria y dejó el canal abierto para que el jugador comenzara a pagar a través de su abogado. Esperó. No llegó nada.
“Le di una oportunidad”, denuncia en sus publicaciones, antes de cargar con dureza contra el comportamiento del futbolista y el papel de sus abogados, a los que califica de “personas muy terribles”.
Ante la ausencia de ingresos por parte del padre, asegura que ha tenido que asumir sola toda la carga económica. Dos empleos para sostener el día a día. Dos trabajos y una hija pequeña, mientras, según su relato, el jugador continúa con su vida sin mirar atrás.
“Estoy criando a nuestra hija sola”
Zaunbrecher describe un contraste que indigna a muchos aficionados en redes: por un lado, ella, sola con Aaliyah, encadenando jornadas laborales; por otro, un futbolista de élite en plena etapa ascendente, disfrutando de vacaciones y de la exposición que da un gran torneo.
“Estoy criando a nuestra hija sola mientras su padre está de fiesta, invitando mujeres y haciendo de todo, y no paga ni un centavo por su propia hija”, lamenta en uno de los vídeos. También critica que, pese a que en un comunicado –según ella– se habría expresado la intención de contactar con la niña y con ella, ese gesto nunca se habría producido: “Eso no tiene ningún sentido”, afirma.
Zaunbrecher insiste en que su objetivo no es controlar la vida privada del jugador, sino garantizar la seguridad económica y el futuro de Aaliyah. El foco, repite, está en la niña.
Olise, de la gloria del Mundial a la polémica
Mientras la polémica crece, la agenda deportiva de Michael Olise cuenta otra historia. El jugador viene de completar un Mundial notable con France, terminando en cuarto lugar y firmando siete asistencias, la mejor cifra del torneo. Un escaparate perfecto para consolidarse como uno de los talentos ofensivos más finos de su generación.
Tras el torneo, el futbolista se encuentra de vacaciones. Imágenes recientes en redes sociales lo sitúan en Turks and Caicos, relajado, lejos del ruido competitivo… pero no del mediático.
El contraste entre la imagen del jugador disfrutando del descanso y las acusaciones de Zaunbrecher ha encendido el debate en redes, donde muchos se preguntan qué ocurrirá ahora en el plano legal y personal.
Un caso abierto y muchas miradas pendientes
Por el momento, lo que existe es el testimonio público de Fatima Zaunbrecher, la mención a un test de ADN que, según ella, confirma la paternidad, el reconocimiento formal que asegura haber obtenido y la denuncia de una ausencia total de contacto y apoyo económico voluntario.
No hay declaraciones públicas de Michael Olise ni de su entorno jurídico sobre estas acusaciones en los elementos divulgados hasta ahora. Tampoco detalles de una resolución judicial definitiva sobre la manutención.
Mientras el extremo de Bayern Munich se prepara para la próxima temporada después de un Mundial que ha disparado sus expectativas deportivas, la pregunta ya no gira solo en torno a su impacto en el campo.
La verdadera incógnita es si, lejos del césped, responderá también al papel que, según Zaunbrecher, aún tiene pendiente: el de padre.






