Michael Carrick y su ambición de llevar al Manchester United a la cima
Michael Carrick apunta alto. No se esconde. Su objetivo con Manchester United vuelve a ser terminar en puestos de Champions League… mientras mantiene vivo el camino hacia algo mucho más grande: recuperar algún día la Premier League.
El excentrocampista, cinco veces campeón de la máxima categoría inglesa como jugador, dirige ahora el intento de reconstrucción en Old Trafford. Él sabe exactamente qué se necesita para volver a la cima. También sabe lo lejos que está todavía.
Carrick formó parte del último United que levantó la Premier. Han pasado 13 años desde aquel título y el técnico asume que dar el salto hasta un 21º campeonato esta misma temporada sería enorme. Un salto, como él mismo lo define. Pero se niega a descartar nada para este vestuario.
El club se ha marcado un horizonte simbólico: celebrar su 150º aniversario en 2028 con el trofeo de liga en las vitrinas. Carrick, que ya llevó al equipo al tercer puesto después de asumir en circunstancias complicadas en enero, quiere que cada temporada acerque un poco más a esa meta.
“Queremos evolucionar como equipo”, explicó el entrenador, confirmado de forma permanente en mayo, en la previa del duelo del sábado al mediodía ante el recién ascendido Hull. No habla de ruptura, sino de crecimiento.
Insiste en la base del proyecto: una plantilla con muchos futbolistas jóvenes a los que pretende empujar hacia el siguiente nivel. Mejorarlos uno a uno para que el colectivo dé un salto. Para él, la experiencia reciente de ganar partidos de forma continuada ha sido clave. Crear hábito. Que los jugadores sientan lo que supone encadenar triunfos, entiendan lo que exige y lo que hay que poner sobre el césped para llegar “al otro lado”.
A partir de ahí, el objetivo competitivo es claro. “Queremos acabar en Champions otra vez, sin ninguna duda. Es un reto, es un gran reto”, admite. La pelea por esos puestos se ha endurecido, con varios candidatos serios. United lo logró la temporada pasada. Ahora la misión es repetir… y seguir apretando durante el curso para ver hasta dónde puede llegar el equipo.
Carrick dibuja el plan de ruta: empezar fuerte, sobrevivir al invierno con solidez y rematar con potencia. Juntarlo todo. Ver dónde les coloca eso en la tabla. Lo afronta con “mucho ánimo” y la sensación de que el grupo llega mejor armado.
El nuevo corazón del United
Buena parte del éxito o del fracaso pasará por el centro del campo. La zona que Carrick mejor conoce y que el club ha decidido remodelar.
Casemiro, pieza influyente en los últimos años, ya no está. Manuel Ugarte se encuentra de baja. En paralelo, han llegado este verano Youri Tielemans y Andrey Santos para reforzar una parcela clave, mientras la directiva trabaja para cerrar la incorporación de Carlos Baleba desde Brighton por 70 millones de libras, según las negociaciones avanzadas.
Carrick ve una plantilla con “muy buen equilibrio” y, desde su experiencia en la élite, confía en que el mediocampo pueda sostener al resto del bloque. Para él, esa zona no es un detalle táctico: es la estructura.
“Te da la base del equipo”, subraya al hablar de la importancia de contar con un mediocampo talentoso. Esa base, insiste, es la que permite ser consistente: dentro de un mismo partido, de principio a fin, y a lo largo de semanas y meses.
El técnico repite una idea que lo marcó como jugador: necesitas una columna vertebral sólida. Un eje fiable, sobre todo por dentro, para resistir los vaivenes de la temporada. “Si miras a todos los grandes equipos a lo largo de los años, la espina dorsal siempre es muy fuerte”, recuerda. Y está convencido de que ahora mismo United posee una buena.
Desde ahí quiere construir. Ajustar matices, seguir mejorando a través del trabajo diario, del entrenamiento, del detalle. “Podemos seguir mejorando de distintas maneras, con la preparación, ayudando a los chicos, desarrollándolos”, explica. Cree que el equipo está “en un buen lugar”.
La pregunta ya no es si Manchester United aspira a la Champions. Esa ambición se da por hecha. La cuestión es cuánto tardará el proyecto de Carrick en transformar esa base, ese mediocampo y esa columna vertebral en algo más que una clasificación europea. En un verdadero candidato al título.






