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Michael Carrick como entrenador jefe permanente de United

La decisión ya está madura en los despachos de Old Trafford. Omar Berrada y el director de fútbol Jason Wilcox presentarán esta semana a Michael Carrick como su elegido para el puesto de entrenador jefe permanente en una reunión del comité ejecutivo, según The Athletic. El informe irá directo a la mesa de Jim Ratcliffe, dueño de la última palabra en todo lo relacionado con el fútbol del club, mientras la familia Glazer se mantiene cómoda dejando que INEOS marque la estrategia deportiva.

Con la clasificación para la Champions asegurada, en el club entienden que ha llegado el momento de cerrar el capítulo del interinato. Han pasado por la criba nombres del calibre de Andoni Iraola o Unai Emery durante un proceso exhaustivo, pero ninguno ha desplazado a Carrick del primer plano. Sus números mandan: 33 puntos en 15 partidos al mando de forma provisional. Ritmo de élite.

Un vestuario entregado

El cambio en Carrington se palpa. Se nota en los entrenamientos, en el ambiente, en los resultados. Y, sobre todo, en cómo hablan los futbolistas.

Tras el 3-2 ante el eterno rival Liverpool, la joya de la casa, Kobbie Mainoo, dejó una frase que ha corrido por todo el club: “Queremos morir por él en el campo”. No es una declaración aislada. Es el eco de lo que se escucha en pasillos, despachos y vestuario. Tanto jugadores como empleados trabajan ya bajo la convicción de que el técnico de 44 años seguirá al frente, según la misma información.

Carrick, mientras tanto, no se ha movido un milímetro de su línea. Ha visto cómo se mencionaban otros candidatos, cómo se agitaba el ruido alrededor de su futuro, y no ha cambiado el gesto. “Si se habla o no se habla, no me ha molestado. No ha cambiado cómo hago las cosas. He estado confiado en el trabajo que estamos haciendo, trabajando con los jugadores y liderando el club, así que literalmente no ha tenido ningún efecto en mí. Creo que es bastante obvio que iba a ser un proceso desde el principio para encontrar a alguien para ocupar el puesto al final”, explicó recientemente.

Serenidad en el discurso. Convicción en el día a día. Resultados en la tabla.

El reloj del mercado, en marcha

No todo es calma. Wayne Rooney, leyenda absoluta del club y máximo goleador histórico, ha levantado la voz con un aviso que en Old Trafford no pueden ignorar. Para él, cualquier demora en hacer oficial el nombramiento puede salir cara cuando se abra el mercado.

United prepara un verano agresivo en fichajes. Y Rooney lo reduce a una cuestión básica de jerarquía: el entrenador. “Si yo fuera jugador y Man Utd quisiera ficharme, la primera pregunta que haría sería ‘¿quién es el entrenador? ¿El entrenador me quiere?’”, apuntó. Su mensaje es claro: el club debe anunciar cuanto antes a Carrick, porque necesita convencer a jugadores de máximo nivel y ofrecerles un proyecto nítido, con un líder definido en el banquillo.

El tiempo, en clave de mercado, ya corre.

Del séptimo al podio: el impulso que no quieren perder

La apuesta por Carrick se entiende como una forma de proteger el impulso que ha generado desde enero. Cuando tomó el mando, el equipo vagaba en la séptima plaza, lejos de la élite y con la moral erosionada tras una etapa complicada bajo Ruben Amorim. Hoy, United mira la clasificación desde otro ángulo: tercero en la Premier League, seis puntos por encima de Liverpool y con solo dos jornadas por disputarse.

No es solo una remontada deportiva. Es una reparación emocional. El club ha recuperado una dosis de orgullo que parecía extraviada.

De ahí que en los despachos se vea su continuidad como el siguiente paso lógico. Ratificar el trabajo, consolidar la idea y ofrecer al vestuario y a la afición una figura estable alrededor de la cual construir el próximo proyecto.

Si Ratcliffe da el visto bueno al informe de Berrada y Wilcox, el escenario está prácticamente escrito: Carrick podría tomar el micrófono tras el último partido en casa de la temporada, este domingo ante Nottingham Forest, y ponerle voz al inicio oficial de una nueva era en Old Trafford.

La pregunta ya no es si se lo ha ganado. Es si United se atreve a frenar este impulso justo cuando vuelve a sentirse, por fin, como un gigante en marcha.