Marc Skinner deja el Manchester United femenino a un mes de la WSL
El proyecto de cinco años de Marc Skinner al frente del Manchester United femenino se ha cerrado de forma abrupta, justo cuando la nueva temporada de la Women's Super League asoma en el calendario. El técnico de 43 años ha dejado el cargo por mutuo acuerdo con el club, a apenas un mes del debut liguero ante London City Lionesses, previsto para el 4 de septiembre (19:00 BST).
No es una salida cualquiera. Skinner se marcha como el entrenador que llevó al United a su primer gran título, la Women's FA Cup conquistada en 2024, y como el hombre que empujó al equipo hasta la fase de grupos de la Women's Champions League por primera vez la pasada campaña. Bajo su mando, el conjunto de Old Trafford también firmó tres subcampeonatos en finales de copas domésticas. Siempre cerca. A menudo, a un paso.
Pero el desgaste venía de lejos. El exentrenador de Birmingham City había expresado en los últimos meses su preocupación por la falta de inversión en la plantilla. El verano ha sido silencioso en términos de fichajes y el contraste con los grandes rivales de la liga se ha vuelto demasiado evidente. Mientras Manchester City, Arsenal y Chelsea han reforzado sus plantillas con decisión, en el United el mercado ha avanzado a ritmo lento, casi tímido.
La estrategia del club ha cambiado. Esta vez la dirección deportiva ha apostado por un modelo distinto: incorporar jugadoras más jóvenes, con la mirada puesta en un éxito sostenible a largo plazo. Una apuesta de futuro que, sin embargo, choca con la impaciencia de una afición que ve cómo el resto de aspirantes al título se mueven con más agresividad.
El contexto no ayuda. London City Lionesses, quinto clasificado el curso pasado, ha dado un golpe de efecto con la llegada de Alexia Putellas, dos veces ganadora del Balón de Oro. Tottenham, por su parte, ha sumado a la defensora de Lyon Alice Sombath. Dos operaciones que subrayan la creciente competitividad de la liga y, al mismo tiempo, dejan al United expuesto a las comparaciones.
Dentro del club se han producido movimientos en paralelo. BBC Sport adelantó en julio que la academia femenina entrenará esta temporada en Carrington, la ciudad deportiva principal de la entidad. Un paso importante hacia la integración total del fútbol femenino en la estructura de élite del Manchester United. Un mensaje de compromiso institucional, sí, pero que no ha logrado apagar el malestar por la ausencia de grandes refuerzos.
La presión, finalmente, ha pasado factura. Durante el verano, Skinner y la directiva mantuvieron conversaciones sobre el rumbo del proyecto. De esas reuniones ha salido una decisión compartida: poner fin a la etapa del técnico antes de que ruede el balón. No habrá sexto año en el banquillo de Old Trafford para el entrenador que rompió el techo de cristal del equipo con aquella FA Cup.
En los despachos, el reloj corre. Fuentes del club aseguran que el proceso para encontrar sustituto está muy avanzado y que ya se han completado las comprobaciones de antecedentes de los principales candidatos. El perfil está claramente definido: el United busca a un técnico con historial probado en el desarrollo de jugadoras, alguien capaz de potenciar talento joven y de sostener la nueva política deportiva.
La temporada arranca en cuestión de semanas. El Manchester United viajará a Londres para medirse a London City Lionesses sin el hombre que le llevó a sus primeras grandes noches. La incógnita es evidente: ¿quién tomará ahora el relevo de un proyecto que quiere crecer a largo plazo mientras la liga acelera sin esperar a nadie?






