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Manchester United cae ante AC Milan en ensayo previo a la Premier League

El último ensayo de Manchester United antes del arranque de la Premier League terminó en advertencia severa. Un AC Milan afilado y sin piedad desnudó todas las costuras del equipo de Michael Carrick y se llevó una goleada que pesa más por la forma que por el marcador.

Durante unos minutos, pareció otra historia.

Un inicio perfecto… que se deshizo

Apenas se acomodaban los aficionados en las gradas cuando Harry Maguire impuso su ley en el área. Minuto 2, córner botado por Bruno Fernandes y el central inglés se elevó con autoridad para cabecear el 1-0. Gol de manual, mensaje de poder, arranque soñado.

United mandaba, tenía la ventaja y cierta sensación de control. Pero Milan avisaba. Cada vez que encontraba espacio, amenazaba. La igualdad llegó en el 37’, en una acción que ya anticipaba el guion de la noche: Goncalo Ramos encontró a Samuel Chukwueze y el nigeriano no perdonó el empate.

Aun así, el descanso pudo cambiarlo todo. United dispuso de una ocasión de oro: penalti para Bruno Fernandes. El capitán golpeó fuerte, decidido, pero el lanzamiento se topó con la parada del guardameta. Oportunidad desperdiciada, marcador igualado al intermedio y un aviso claro: no habría margen para la relajación.

La ventaja efímera y el derrumbe defensivo

Tras la reanudación, United volvió a ponerse por delante casi sin merecerlo. Patrick Dorgu cazó un regalo incomprensible de Filippo Terracciano, un pase atrás blando, mal calculado, y definió para el 2-1. Otra vez por delante, otra vez con la posibilidad de templar el partido.

Ahí se acabó el orden.

La estructura defensiva se vino abajo con una facilidad alarmante. Milan olió sangre y atacó sin piedad el costado derecho de United, una herida abierta que nadie supo cerrar. El empate llegó cuando Alphadjo Cisse apareció solo en el segundo palo, mientras Chukwueze hacía añicos a la zaga de Carrick por esa banda.

El nigeriano, desatado, pasó de ejecutor a asistente. Tras destrozar de nuevo el flanco derecho, sirvió un centro medido para que Goncalo Ramos cabeceara el 3-2, la primera ventaja italiana en el marcador. United ya no reaccionó. La inseguridad se instaló en cada pase hacia atrás, en cada duelo perdido.

Ruben Loftus-Cheek terminó de firmar la noche negra. Otra vez la misma zona, otra vez la misma sensación de fragilidad. El inglés atacó ese costado vulnerable y puso el 4-2, sellando una exhibición de Milan y una derrota que deja muchas preguntas a pocos días del inicio liguero.

Carrick, crítico pero firme

El golpe fue duro, pero Michael Carrick no se escondió. El técnico reconoció sin rodeos que el nivel mostrado en Polonia está muy lejos de lo que se exige en Old Trafford, aunque se negó a convertir este tropiezo en un drama.

“Hoy, estamos decepcionados. No jugamos bien hoy. Hay razones para eso y tenemos que mejorar. Algunos chicos disputaron sus primeros minutos. Diferentes razones, pero no excusas. No jugamos muy bien”, admitió ante los medios tras el pitido final.

El mensaje fue claro: autocrítica, sí; pánico, no. Con el estreno de la Premier League fijado para el 22 de agosto, fuera de casa ante Hull City, el margen de maniobra es mínimo, pero Carrick insiste en que el trabajo previo sostiene su optimismo.

Hasta este batacazo, la pretemporada había dejado sensaciones mixtas, pero aceptables: 1-1 ante Leeds United con triunfo posterior en los penaltis, otro 1-1 frente a Paris Saint-Germain y victoria 2-1 contra Atletico Madrid. Resultados que, sin ser brillantes, dibujaban una preparación razonable antes de que Milan destapara grietas tácticas preocupantes.

“En general, estamos listos para la próxima semana. Muchos de los chicos estarán mejor con estos minutos. Hemos trabajado mucho en los entrenamientos, las actuaciones en los partidos han sido bastante buenas. Seguimos de buen ánimo para la próxima semana”, añadió el técnico, insistiendo en que lo vivido ante Milan debe leerse como un tropiezo aislado y no como el inicio de una crisis.

Competencia interna y un regreso esperado

En medio del caos defensivo, hubo una nota de esperanza: el regreso de Marcus Rashford. El delantero disputó sus primeros minutos con United en 20 meses, entrando desde el banquillo en el minuto 60 con el dorsal 9 a la espalda. No jugaba con el club desde diciembre de 2024, en los primeros compases de la etapa de Amorim en Old Trafford.

Su vuelta, unida a las reapariciones de Lisandro Martinez y Kobbie Mainoo, amplía el abanico de opciones para Carrick en el arranque de curso. La competencia por un puesto en el once se enciende justo cuando el calendario empieza a contar de verdad.

“Tenemos una buena plantilla. Hay decisiones por tomar. Claro que las hay. Tenemos otra semana de entrenamientos para prepararnos para la próxima semana. La sensación es completamente distinta cuando llega el primer partido de liga. Estaremos ahí”, remató el entrenador.

La cuestión es sencilla y brutal: ¿bastará una semana para transformar un equipo que se desmoronó ante Milan en un bloque fiable para la Premier League? La respuesta llegará en Hull, sin red y sin margen para otro desplome.