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Manchester City y el nuevo proyecto de Enzo Maresca: Joe Hart pide calma

El ciclo de Pep Guardiola ya es historia en el Etihad Stadium. Años de dominio, títulos y una idea de juego que marcó a toda la Premier League dejan paso a algo muy distinto: el proyecto de Enzo Maresca. Un cambio de era que, para Joe Hart, exige menos histeria y más paciencia dentro del club.

Ni siquiera el golpe inicial ayuda a rebajar el ruido. El 3-0 encajado ante Arsenal en la Community Shield fue un recordatorio brusco de que el City ya no vive bajo el paraguas de Guardiola. Pero Hart, exguardameta del club y voz autorizada, está convencido de que la directiva no va a convertir la primera temporada del técnico italiano en una prueba imposible.

“Creo que el club no está cargando esta temporada con una expectativa enorme. Siguen creyendo que tienen el equipo y la calidad para competir. Siento que querrán seguir peleando en todos los frentes. Pero la misma presión, como organización, no creo que esté ahí esta temporada. No creo que vayan a poner esa presión internamente”.

Maresca hereda un monstruo… y un mercado en ebullición

Maresca llega a un vestuario acostumbrado a dominar Inglaterra casi sin discusión durante una década. Cualquier bajón, cualquier tropiezo, se leerá como síntoma de declive. Y el contexto no ayuda: el club se mueve en un mercado complejo, con operaciones de alto voltaje sobre la mesa.

El City negocia por Ayyoub Bouaddi, talento de 18 años de Lille, en una operación valorada en 85,6 millones de libras. Al mismo tiempo, mantiene su interés en Enzo Fernández, pieza codiciada de Chelsea. Son movimientos que apuntan a una reconstrucción progresiva, no a una ruptura total. Pero mientras las fichas se recolocan, el margen de error para Maresca será mínimo.

Hart lo ve con claridad: la tormenta puede desatarse muy rápido si los resultados no acompañan en las primeras jornadas de la Premier League.

“Externamente, siempre va a haber ruido”, advirtió. “Maresca va a estar inmediatamente bajo fuego por cómo la gente quiere lanzarse sobre el Man City si tiene dificultades”.

Por dentro, el mensaje es distinto.

“Internamente, creo que son lo bastante inteligentes, como negocio, para entender que lo que está pasando ahora va a ser difícil”.

Arsenal cambia de papel: del perseguidor al equipo a batir

La conversación giró inevitablemente hacia el nuevo campeón. Tras ver cómo el City encadenaba cuatro títulos ligueros entre 2021 y 2024, ahora es Arsenal quien se sienta en el trono. Y eso, recuerda Hart, cambia por completo el escenario.

Mikel Arteta y su plantilla se encuentran ante un reto que el propio Hart conoce bien. El exportero formó parte de los equipos del City que no lograron defender sus coronas en las temporadas 2012-13 y 2014-15. Desde dentro, sintió el cambio de atmósfera cuando pasas de aspirante a campeón señalado.

La presión se multiplica. Cada error se agranda. Cada mala racha se convierte en crisis.

Hart lo explicó con una honestidad poco habitual al recordar sus mejores años en el Etihad:

“En ese momento caminaba sobre el agua. Realmente pensaba que yo era ‘ese tipo’”.

El golpe de realidad llegó pronto.

“Y el fútbol encuentra la manera, muy rápido, de demostrarte que no lo eres. Y cuando las cosas empiezan a desmoronarse, como pasa en cualquier temporada, parece que se desmoronan de verdad porque, de repente, estás bajo ese tipo de escrutinio de campeón”.

El verdadero examen para Arsenal

El mensaje de Hart va más allá de nombres y sistemas. No se trata solo de llegar a la cima, sino de mantenerse ahí. Ese, insiste, es el filtro que separa a los buenos equipos de los realmente grandes.

“Es muy importante cómo Arsenal va a gestionar eso, pero Mikel Arteta ha hecho un trabajo brillante, y toma decisiones muy grandes y muy valientes. Y se trata de cómo manejas ese primer dolor. Es irónico que llegar a lo más alto sea lo fácil, realmente lo es”.

El City se asoma a un futuro incierto con Maresca y un vestuario en transición. Arsenal, por primera vez en años, afronta la temporada con la diana en la espalda. La pregunta ya no es quién ha llegado al trono.

La cuestión es quién aguantará ahí cuando empiece, de verdad, el desgaste del curso.