Manchester City cierra a Bouaddi por 100 millones
El Manchester City ya tiene a su nuevo gran proyecto para el mediocampo. El club inglés ha alcanzado un acuerdo con Lille por Ayyoub Bouaddi, centrocampista marroquí de solo 18 años, una de las irrupciones más llamativas del último Mundial y futbolista que este mismo verano había sido vinculado con el Liverpool.
El movimiento no es menor: el City desembolsará 95 millones de euros fijos, con otros 5 millones en variables, hasta completar una operación que puede llegar a los 100 millones. Una cifra propia de una estrella consagrada, no de un adolescente. Pero en el Etihad están convencidos de que el vacío que deja Rodri merece una apuesta de este calibre.
Lille se resistió todo lo que pudo. El club francés quería retener a Bouaddi al menos una temporada más y solo cedió cuando el City alcanzó el nivel de exigencia económica fijado desde el norte de Francia. El mercado, una vez más, terminó inclinando la balanza.
En el Mundial, Bouaddi dejó de ser una promesa para convertirse en objetivo prioritario de los grandes. Su lectura de juego y su personalidad en un escenario de máxima presión llamaron la atención de media Europa. Entre ellos, el Liverpool, que sondeó la posibilidad de ficharlo antes de quedar definitivamente fuera de la puja.
Patrick Vieira, voz autorizada donde las haya para hablar de centrocampistas, quedó fascinado. “Realmente impresionante: solo tiene 18 años, pero juega como si tuviera 30”, dijo en el podcast The Rest Is Football durante el torneo. El exjugador destacó su colocación táctica, su capacidad para salir jugando desde atrás y su carácter. Remató con una frase que corrió rápido por los despachos de los grandes clubes: en el trío de mediocampo de Marruecos, Bouaddi es “el talento” diferencial.
El City ya había roto su propio techo con la llegada de Elliot Anderson por 116 millones de libras, una cifra récord para el club. Ahora, con Bouaddi, da el siguiente paso en una reconstrucción profunda tras las salidas de Rodri y Bernardo Silva. No es un simple retoque: es un cambio de guardia en el corazón del equipo.
El contrato lo deja claro. Cinco años garantizados, con opción a uno más. No llega como proyecto a medio plazo, sino como pieza central del plan de futuro. El mensaje al vestuario y al resto de Europa es evidente: el City no piensa rebajar ambición tras el adiós de Pep Guardiola y la llegada de Enzo Maresca.
Y no se detiene ahí.
El club sigue decidido a incorporar al menos otro centrocampista antes del cierre de la ventana. La salida reciente de Tijjani Reijnders obliga a mantener el ritmo de llegadas si Maresca quiere un bloque competitivo desde el primer día. El reto de suceder a Guardiola ya es enorme; hacerlo sin un mediocampo a la altura sería temerario.
En la lista, un nombre domina la agenda: Enzo Fernández. El City lo tiene marcado en rojo, pero el Chelsea no está dispuesto a regalar nada. Desde Londres solo contemplan negociar a partir de cifras cercanas a los 130 millones de dólares, un muro alto incluso para un club acostumbrado a grandes operaciones.
Otra opción sobre la mesa es Manu Koné, de la Roma. Un perfil distinto, más físico, que podría complementar a Bouaddi y Anderson en una sala de máquinas completamente renovada. En las oficinas del Etihad trabajan a contrarreloj en el último día de mercado, con la intención de entregar a Maresca una plantilla que le permita competir desde ya, no solo prometer para mañana.
Bouaddi, mientras tanto, aterriza en un club que no espera, que exige. Llega con el cartel de niño prodigio, con el aval de un gran Mundial y con un precio que no admite excusas. El City ha pagado como si ya fuera un líder. Ahora le tocará demostrar si está preparado para mandar en el mediocampo de uno de los equipos más poderosos del mundo.






