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Mal arranque de temporada para United: preocupaciones y análisis

El arranque de temporada de United se ha convertido en una pesadilla. El equipo de Michael Carrick solo ha sido capaz de sumar una victoria en sus cinco primeros partidos de Premier League y la sensación es de bloqueo total, sin rastro de impulso ni confianza.

Las señales de alarma se acumulan. Derrotas ante Hull City y ante un Manchester City con diez hombres, empates que saben a poco frente a Everton y Fulham, y una única alegría: un contundente 5-2 contra el recién ascendido Ipswich Town, el único día en el que el equipo pareció reconocible.

Ni siquiera las copas han ofrecido refugio. En la Carabao Cup, United ganaba 2-0 a Brighton en Old Trafford y parecía tener el pase encarrilado. Acabó perdiendo 3-2, con una caída que dejó al equipo señalado y a la grada atónita. Un desplome que resume bien el momento.

Fernandes, en el punto de mira

En medio del mal arranque, un nombre se repite en el debate: Bruno Fernandes. El portugués, de 32 años, vive uno de sus periodos más grises desde que llegó al club. Sus números engañan a medias: tres goles y una asistencia en la Premier League… pero todos ellos concentrados en el único triunfo, ante Ipswich.

Cuando el equipo ha sufrido, Bruno ha desaparecido del mapa ofensivo. Y eso inquieta a quienes mejor le conocen. Phil Bardsley, exdefensa de United y formado en la cantera de Old Trafford, no ocultó su preocupación en declaraciones a Lyllo Casino.

«Bruno Fernandes me parece un poco plano este año», admitió. «Siendo brutalmente honesto, y soy su mayor defensor, soy su mayor fan, creo que es increíble en lo que hace por el equipo, nunca se puede cuestionar el esfuerzo y el trabajo que aporta, cosas que probablemente la gente no ve más allá de los goles».

El elogio llegó acompañado de un aviso serio: «Simplemente se le ve un poco apagado este año, y eso también es preocupante, porque sabemos lo importante que ha sido en las últimas cuatro o cinco temporadas, y sin él probablemente estaríamos en una posición completamente diferente».

Un líder que baja una marcha en un equipo ya tocado multiplica los problemas. Y Bardsley no se quedó solo en el análisis del portugués.

Un United blando atrás y sin voz

El exjugador, que conoce bien la exigencia de Old Trafford, puso el foco en una defensa que se ha descompuesto demasiado rápido. El estreno liguero ante Hull City le dejó marcado. Habló de falta de energía. De falta de piernas. De algo más profundo: «alarmante».

La comparación con el curso pasado es inevitable. Bajo Carrick, United había encontrado cierta solidez defensiva. Orden, estructura, líneas juntas. Hoy, para Bardsley, el equipo está «a dos y tres», descoordinado, partido, sin sincronía en la retaguardia.

Y ahí, para él, no todo es cuestión de nombres ni de calidad individual.

«Al final, defensivamente, en general, puedes mirar a la línea de cuatro y decir que no es la mejor defensa del mundo, pero como colectivo tenemos que ser más agresivos», subrayó. «Tenemos que exigirnos más entre nosotros, y eso es lo que me alarma, que no hay suficiente exigencia. Entran goles y simplemente nos damos la vuelta y sacamos de centro otra vez».

La imagen es demoledora: un equipo que encaja, asume el golpe con resignación y vuelve al juego sin una sola bronca, sin un grito, sin una mirada que pida explicaciones. Bardsley lo traduce en una carencia clara.

«Tiene que haber algún tipo de exigencia entre nosotros y de responsabilizar a los jugadores cuando cometen errores, cuando no están al nivel, o cuando no frenan centros o disparos. Falta liderazgo ahí».

Un vestuario sin jerarquía

El diagnóstico de Bardsley va más allá de un mal inicio. Habla de autoridad ausente. De una plantilla que no se corrige en el campo. Sin ese tipo de figuras que ajustan, que señalan, que ordenan. Ni en la zaga ni en el centro del campo.

Con Bruno Fernandes lejos de su mejor versión, con una defensa que pierde duelos y concentración, y con un equipo que no se exige desde dentro, United se asoma a un tramo de temporada decisivo. O aparecen pronto esas voces que pongan orden, o la campaña puede torcerse mucho antes de lo previsto.