Liverpool y la lucha por Ayyoub Bouaddi: ¿una inversión necesaria?
Liverpool no se baja de la pelea por Ayyoub Bouaddi. Ni mucho menos. Pese al ruido que llega desde Manchester, con un Manchester City dispuesto a lanzar lo que se describe como un “hard push” por el centrocampista de Lille, en Anfield mantienen al internacional marroquí en el centro de su radar.
El nuevo proyecto de los Reds bajo el mando de Andoni Iraola apenas da sus primeros pasos, pero ya deja pistas claras. En su primera rueda de prensa, el técnico español se ganó al entorno con un discurso directo: habló de la necesidad de encontrar un relevo para Mohamed Salah en banda, defendió la continuidad de Curtis Jones y abrió inesperadas puertas a futbolistas que parecían sentenciados bajo Arne Slot.
Detrás de esa puesta en escena hay una idea de fútbol muy concreta. Iraola quiere un Liverpool de ritmo alto, presión feroz y transiciones demoledoras. Para sostener todo eso, el centro del campo necesita otra marcha. Más físico. Más piernas. Al menos una pieza nueva capaz de elevar el nivel atlético del equipo.
Ahí encaja el nombre de Bouaddi.
Un adolescente con 96 partidos y un Mundial que lo cambió todo
Lille lleva tiempo disfrutando de un talento precoz. Con solo 18 años, Bouaddi ya suma 96 apariciones con el primer equipo en la Ligue 1. No es una promesa lejana, es un titular consolidado en un club que sabe vender caro. Su escaparate definitivo llegó en el Mundial con Marruecos en Norteamérica, donde sus actuaciones dispararon el interés de media Europa.
Arsenal, PSG y Real Madrid han tomado nota. City, según las últimas informaciones, está preparado para acelerar. Y en ese contexto, Liverpool se niega a salir de la foto.
El periodista especializado en la actualidad red, David Lynch, lo dejó claro en el podcast de Anfield Index: Bouaddi gusta. Y gusta desde antes del Mundial. El problema, como casi siempre en el mercado actual, es el precio.
De 60 a 100 millones: el efecto dominó del mercado
Hace unos meses, una oferta en torno a los 60 millones de euros habría obligado a Lille a sentarse a negociar. Ese escenario ha volado por los aires. El club francés ya habla de 100 millones de euros por su joven estrella, una cifra condicionada por el mercado inflado de centrocampistas y, en particular, por el fichaje de Elliot Anderson por parte del City por 116 millones de libras, una operación que ha distorsionado todavía más las referencias.
Lynch reconoce que esa valoración puede convertirse en un muro para Liverpool. No porque el jugador no lo merezca deportivamente, sino porque el modelo de inversión de Fenway Sports Group es distinto al del City. Pagar cantidades desorbitadas por un futbolista tan joven encaja mejor con el perfil de riesgo que asume el club del Etihad que con la política de Anfield.
Aun así, el periodista insiste: no hay que dar por descartado a Liverpool. El interés es real, y la operación no está ni mucho menos cerrada en ninguna dirección.
Vender para comprar: la condición clave en Anfield
El matiz es importante. Antes de lanzarse a una inversión cercana a los 85 millones de libras por Bouaddi, en Liverpool necesitan hacer hueco. No solo en la plantilla, también en el balance.
Lynch lo resumió con claridad: para que haya movimiento en el centro del campo, primero deben producirse salidas. Si se concreta alguna venta significativa en esa zona, el escenario cambia. Con liquidez y espacio salarial, el club podría atacar con más fuerza la opción Bouaddi.
En otras palabras: el jugador está en la lista, gusta al cuerpo técnico y a la dirección deportiva, y se ajusta a la idea de un mediocampo más físico y dinámico. Pero la puerta solo se abrirá del todo si llega una oferta importante por algún centrocampista actual.
De momento, el tablero se mantiene en tensión. City prepara su ofensiva, Lille sube la apuesta, y Liverpool espera el movimiento que le permita lanzarse de verdad. Si en Anfield logran liberar una pieza en la medular, la pregunta no será si les interesa Bouaddi.
Será si alguien puede sacárselo de las manos.






