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Liverpool y el futuro incierto de Curtis Jones

Liverpool mira al mercado, pero el mercado empieza a mirar a Curtis Jones. Y ahí se puede romper todo el plan del verano.

Liverpool, rodeado de rumores pero bloqueado

El club de Anfield ha acaparado titulares durante semanas. Solo han llegado tres fichajes, pero cada día aparece un nuevo nombre vinculado al proyecto de Andoni Iraola. Ibrahim Mbaye y Bradley Barcola encabezan ahora mismo la lista de deseos, aunque el muro se llama Paris Saint-Germain: sus valoraciones están muy lejos de lo que Liverpool está dispuesto a pagar. Resultado: cero movimientos concretos.

Mientras las negociaciones se enfrían, el ruido llega por otro lado. No por una llegada, sino por una posible salida que obligaría a Iraola a reescribir su libreto de verano.

Inter, Newcastle y un dominó que apunta a Jones

Curtis Jones es, a día de hoy, el gran candidato a abandonar Liverpool. Entra en su último año de contrato en Anfield, no hay conversaciones activas para renovarle y el escenario lógico apunta a un adiós. Con solo doce meses de vínculo, el club sabe que no podrá sacar una cifra acorde a su talento. Y, aun así, el precio que pide sigue siendo el freno para que cualquier acuerdo avance.

Ahí entra en escena Inter Milan. Según una información de TEAMtalk, el club italiano ha ofrecido dos de sus centrocampistas a Newcastle United: Davide Frattesi y el joven Aleksandar Stankovic. El motivo de fondo es claro: hacer caja y abrir hueco salarial para lanzarse a por Jones.

Inter ha comunicado que Frattesi, internacional italiano de 26 años, puede salir este verano. Lo tasan en unos 30 millones de euros. Juventus ya ha mostrado interés, pero Newcastle ha sido informado de que el mediocentro está disponible y estudia la operación tras la marcha de Bruno Guimaraes y el intento fallido por Pierre-Emile Højbjerg, ahora en Marseille y ex de Tottenham.

La presión económica es evidente: si Newcastle cierra un acuerdo por uno de los mediocentros de Inter, el club de San Siro tendría margen suficiente para abordar el fichaje de Curtis Jones. Y ahí Liverpool tendría un problema mayor que perder a un canterano: se vería obligado a entrar de golpe en la carrera por un nuevo centrocampista.

Un adiós incómodo para Iraola

Sobre el papel, el centro del campo es la zona más poblada de la plantilla. Pero la foto del último curso no invita a la calma. Ryan Gravenberch y Alexis Mac Allister rindieron por debajo de lo esperado, dejaron dudas y no garantizan que la próxima temporada vaya a ser más estable.

En ese contexto, Jones es más que una pieza de rotación. Encaja en la idea de Iraola, interpreta bien los espacios, ofrece trabajo sin balón y ritmo con él. Justo el perfil que necesita un técnico que ha reconocido que su equipo no está todavía en la condición física deseada y que, por tanto, tirará de cambios constantes durante los partidos.

El problema es que la relación ya viene tocada. Jones perdió confianza en el proyecto después de que Arne Slot apenas contara con él el curso pasado. Esa herida pesa cuando llega un nuevo entrenador y el jugador entra en su último año de contrato sin señales de renovación.

Liverpool no debería querer perder a Jones ahora. Deportivamente, no le sobra talento fiable en la medular. Estratégicamente, se arriesga a vender barato a un futbolista formado en casa para después pagar caro por un sustituto.

Pero el mercado no entiende de sentimentalismos. Inter aprieta, Newcastle escucha ofertas, los intermediarios mueven nombres y cifras. Si Frattesi sale, el dinero volará hacia Anfield… o al menos hacia la puerta de entrada de Curtis Jones en el Giuseppe Meazza.

La pregunta ya no es solo si Liverpool puede permitirse venderle. Es si puede permitirse ver cómo otro club convierte a Jones en pieza clave mientras Iraola se queda buscando a contrarreloj al próximo dueño del centro del campo.