ligahoy full logo

Liverpool y la incómoda decisión sobre Yankuba Minteh

Liverpool encara la recta final del mercado con una decisión incómoda sobre la mesa: hasta dónde estirar la cuerda por Yankuba Minteh mientras renuncia, de momento, a reforzar un centro del campo en el que Andoni Iraola ha encontrado una solución inesperada en casa.

Minteh, operación cara y sin Salah aún cubierto

El club sigue sin un relevo claro para Mohamed Salah. La llegada de Victor Muñoz alivió algo la presión en las bandas —provocó un penalti en su debut en el 2-2 ante Newcastle—, pero no cerró el capítulo. Desde entonces, el radar de Anfield no ha dejado de señalar a extremos: Bradley Barcola, Ibrahim Mbaye y, sobre todo, Yankuba Minteh.

Ahí está ahora mismo el gran dilema. Brighton ya ha rechazado dos ofertas de Liverpool por el gambiano: 50 millones de libras primero, 60 después. El mensaje desde la costa sur es nítido: sólo se sientan a hablar de verdad por encima de los 70 millones.

Según Ben Jacobs, hay “nuevas conversaciones” entre los dos clubes por Minteh. Liverpool debate internamente si dar ese último paso y acercarse a la cifra que exige Brighton. No es una decisión menor: pagar más de 70 millones de libras por un jugador con 17 contribuciones de gol en la Premier League para, potencialmente, ocupar el vacío de quien muchos consideran el mejor futbolista de la historia reciente del club, obliga a pensárselo dos veces.

El reloj del mercado corre. Y cada día que pasa sin una resolución aumenta la sensación de que cualquier movimiento por Minteh marcará el tono de toda la ventana estival de los ‘reds’.

Mbaye se enfría: el precio de PSG frena a Liverpool

Mientras tanto, otro nombre se va apagando en la agenda de fichajes. Ibrahim Mbaye, de Paris Saint-Germain, había sido uno de los objetivos serios para reforzar el ataque. Gusta, ha habido contactos, pero el campeón de Europa no piensa hacer rebajas.

Fabrizio Romano lo resumió con claridad en su canal de YouTube: Liverpool considera demasiado alta la valoración de PSG por el francés. El precio de salida se sitúa en torno a los 70 millones de euros (unos 60 millones de libras) y no sólo en Anfield recelan de esa cifra. Otros clubes que seguían a Mbaye también se han echado atrás ante la magnitud de la operación.

El resultado es evidente: una vía menos para sustituir a Salah y más presión sobre el expediente Minteh.

Tres mediocentros de élite descartados

Mientras se discute cada libra en las bandas, el centro del campo ha vivido una historia distinta. Curtis Jones se marcha a Inter Milan y, pese a perder a una pieza importante, Liverpool ha decidido no acudir al mercado para reemplazarle.

No fue por falta de estudio. Según el insider de TEAMtalk Graeme Bailey, Iraola, consciente desde antes de la pretemporada de la situación de Jones, estaba preocupado por la profundidad de la plantilla. De ahí su insistencia inicial en retener al canterano.

El técnico pidió explorar opciones. Y el club lo hizo. Se analizaron las situaciones de Elliot Anderson, Sandro Tonali y Bruno Guimarães. Nombres de peso, de impacto inmediato. Pero ninguna de las operaciones encajó en los parámetros de Liverpool.

Tampoco salieron baratos los perfiles más jóvenes. Adam Wharton, Alex Scott y Lamine Camara pasaron por el filtro de los ojeadores y dejaron muy buenas sensaciones. El problema, otra vez, fue el coste: operaciones en el rango de los 50, 60 o incluso más de 70 millones de libras. Una inversión de ese calibre, sumada a lo que ya se plantea por un extremo, obligaba a priorizar.

Y ahí cambió el guion.

Nyoni irrumpe y cambia el plan

En pleno debate interno, apareció Trey Nyoni. Y lo cambió todo.

El joven centrocampista ha impresionado tanto a Iraola que el técnico ha dejado de ver imprescindible la llegada de otro mediocentro. Bailey lo cuenta sin rodeos: Nyoni ha “dejado boquiabierto” al entrenador, que está convencido de que el canterano está listo para competir ya con Dominik Szoboszlai, Ryan Gravenberch y Alexis Mac Allister.

En la pizarra de Iraola, el plan se ha reordenado: ese cuarteto forma ahora el núcleo de su sala de máquinas, con Wataru Endo aún en la plantilla como respaldo y experiencia. De golpe, la urgencia en el centro del campo se ha diluido.

El mensaje hacia arriba es claro: no hace falta gastar 50, 60 o 70 millones en un mediocentro si Nyoni responde como se espera. Ese ahorro potencial refuerza el argumento de quienes defienden ir con todo por un extremo top… aunque la factura por Minteh siga creciendo.

Liverpool se mueve en un equilibrio delicado: pagar el precio de estrella por un atacante que aún se está haciendo un nombre, confiar en un talento adolescente para sostener el centro del campo y, al mismo tiempo, mantener el nivel de un equipo que aspira a todo. La ventana se cierra pronto. ¿Hasta dónde está dispuesto a arriesgar el club para no quedarse corto en la primera temporada sin Salah?