LFCTV se disculpa tras mostrar la grave lesión de un jugador de Como
LFCTV se vio obligado a pedir disculpas en directo después de mostrar, con un primer plano muy gráfico, la grave lesión en la mano que sufrió un jugador de Como durante el amistoso de pretemporada contra Liverpool el domingo.
El día ya era peculiar de por sí: dos partidos ante el mismo rival en apenas unas horas. Un Liverpool mezclado, con varios nombres importantes, se midió primero al conjunto italiano dirigido por Cesc Fàbregas en el AXA Training Centre de Kirkby, en un duelo a puerta cerrada de 70 minutos que terminó 0-0. Más tarde, un equipo más experimentado se reencontró con Como en Anfield, esta vez frente a la afición.
Un 0-0 empañado por una imagen escalofriante
En el primer encuentro, con Alexis Mac Allister, Federico Chiesa, Kostas Tsimikas y el recién llegado Víctor Muñoz entre los titulares más reconocibles de Liverpool, el juego discurría sin demasiadas ocasiones ni sobresaltos. Partido de rodaje, de piernas pesadas y automatismos por ajustar.
Hasta que llegó el salto que lo cambió todo.
Alberto Dossena fue a disputar un balón aéreo con James McConnell y Will Wright. Cayó mal, con todo el peso sobre la mano. Se quedó tendido en el césped. La cámara se acercó. Demasiado.
El plano detalle mostró con crudeza lo que había ocurrido: un dedo claramente dislocado.
El narrador principal de LFCTV, John Bradley, reaccionó al instante: “Es una caída fea. Vamos a necesitar una pequeña pausa para que entren los médicos. Bueno, ahí lo tienen, se ha dislocado el dedo”. La co-comentadora Natashia Dowie apenas alcanzó a soltar un “Wow, eso no es agradable”.
La realización mantuvo la imagen lo suficiente como para incomodar a cualquiera que estuviera siguiendo el partido, y la respuesta en la cabina llegó de inmediato. El comentarista, identificado en antena como Hunter, lanzó una disculpa en directo: “Perdón si están intentando comer o si están, quién sabe, en San Diego tomando un desayuno muy temprano. A veces ves cosas que te hacen encogerte en la silla”.
La emisión continuó, pero el incidente dejó huella.
Dossena sigue en pie y Liverpool busca señales
El juego se detuvo brevemente para atender a Dossena. El central, de 27 años, fue vendado y, pese al impacto visual de la lesión, decidió continuar. Apretó los dientes y completó los seis minutos finales.
El marcador no se movió. El 0-0 reflejó un choque con pocas ocasiones claras, típico de una pretemporada aún en fase de carga física. Aun así, Liverpool encontró motivos para sonreír: la chispa de Víctor Muñoz, uno de los fichajes veraniegos, y la personalidad del joven Trey Nyoni destacaron en un contexto de partido cerrado y sin demasiada inspiración ofensiva.
Un segundo once, más peso y primeras miradas
Para el segundo encuentro del día, Andoni Iraola subió el nivel. El técnico de Liverpool alineó un once más fuerte y dio la primera aparición de la pretemporada a Jeremy Jacquet, que formó de inicio junto al capitán Virgil van Dijk.
En el banquillo esperaban más historias. Ronald Araujo, recién llegado en calidad de cedido, figuraba entre los suplentes, acompañado por Lewis Koumas, Muñoz, Nyoni, Wright y Mor Talla Ndiaye, todos ellos con minutos ya acumulados en el primer duelo en Kirkby. Doble turno para varios jóvenes, doble oportunidad para convencer al nuevo cuerpo técnico.
Antes de la doble cita frente a Como, Iraola había dejado claro lo que buscaba en estos partidos: “Será una prueba muy buena y muy importante para nosotros mientras ultimamos la preparación para la nueva temporada de la Premier League”, explicó.
Recordó también el precedente más reciente, el amistoso ante Monaco: el resultado no le obsesiona, pero sí las sensaciones. “La primera parte, y en particular los primeros 30 minutos, fueron muy satisfactorios. Fue bueno ver a Alexander Isak marcando y vi muchas cosas positivas con y sin balón”, señaló, subrayando después el gran reto de este Liverpool en construcción: sostener la intensidad.
Contra Monaco, como ya había pasado ante Leeds en Chicago, el equipo no logró mantener el nivel físico y mental durante los 90 minutos. Iraola lo asumió con naturalidad: eso solo se corrige con tiempo y trabajo duro en el campo de entrenamiento.
El técnico insiste una y otra vez en la misma idea: un Liverpool de ritmo alto, intención agresiva y energía constante. Cree que el grupo avanza en esa dirección, aunque admite que todavía queda margen de mejora y que el proceso se medirá en las próximas semanas, cuando arranque la competición oficial.
Hay un dato que le refuerza: con el regreso de Alexis Mac Allister al AXA Training Centre el lunes, Liverpool ya cuenta por fin con todos los jugadores de vuelta tras los compromisos internacionales. Plantilla completa, tiempo limitado y una exigencia evidente.
Iraola lo resume sin rodeos: la calidad y el potencial están ahí. Ahora les toca demostrarlo cada tres días, sin excusas, en una temporada que no va a perdonar ni un segundo de desconexión.






