LASK debe evitar errores ante Celtic en la Champions League
El campeón de Austria marcha perfecto en la defensa de su corona. Dos jornadas, dos victorias, la última un 2-0 solvente ante Austria Wien. Sobre el papel, todo en orden. Pero Lukas Jungwirth no compra el relato cómodo.
El guardameta de LASK salió del triunfo del domingo con tres puntos… y con una advertencia clara para el vestuario. Lo que sirvió en la Bundesliga puede costar muy caro cuando aparezca Celtic en el horizonte de la Champions League.
Victoria, sí; autocomplacencia, no
El 2-0 frente a Austria Wien refuerza el buen arranque liguero tras el estreno victorioso en la jornada inaugural. LASK, que la pasada temporada se impuso a Sturm Graz en la pelea por el título, mantiene la inercia de campeón y el ambiente en el club destila confianza.
Pero en medio de la euforia razonable, Jungwirth bajó el tono. Sin rodeos. Recordó un tramo concreto del partido, alrededor del gol anulado por fuera de juego, como aviso de lo que no se puede repetir.
“En el momento del gol en fuera de juego confiamos demasiado en la posesión y no estábamos preparados mentalmente para los contraataques de Austria”, explicó el portero, en declaraciones recogidas por Daily Record. Una frase que pesa más que el resultado.
El análisis no se quedó ahí. El guardameta apuntó también al área rival: “Tenemos que ser más contundentes arriba; contra otros rivales nos lo pueden hacer pagar”. Un mensaje que, sin nombrarlo, señala directamente al reto que viene.
El nuevo frente: un Celtic reforzado
El calendario no da tregua. Tras el buen inicio doméstico, la mirada se gira hacia el play-off de la Champions League ante Celtic, con el primer asalto en Celtic Park y la vuelta en Austria. Una eliminatoria que puede marcar el tono europeo de la temporada.
Y el rival no es el mismo de hace unos meses. El ataque del conjunto de Glasgow se ha armado en serio durante el mercado estival. Kasper Hogh y Camilo Duran ya se han sumado al equipo de Martin O'Neill, mientras Haissem Hassan está a punto de añadir aún más filo al frente ofensivo.
Ese contexto convierte los matices señalados por Jungwirth en algo más que simples detalles tácticos. Perder la concentración tras un gol anulado, conceder espacios a la contra o perdonar ocasiones claras ante un Celtic con más pólvora puede cambiar una eliminatoria en cuestión de minutos.
Exigencia alta en un vestuario campeón
Dentro del club, la sensación general sigue siendo de fortaleza. El título conquistado por delante de Sturm Graz respalda el proyecto y la plantilla ha arrancado el curso con la autoridad propia de un campeón. Jungwirth, de hecho, no negó la satisfacción por el trabajo hecho ante Austria Wien.
“Si te vas a casa con un 2-0 siendo el favorito, puedes estar satisfecho”, admitió. Pero su discurso no sonó a conformismo. Más bien a estándar mínimo. Ganar ya no basta: la forma de ganar importa, sobre todo cuando Europa espera a la vuelta de la esquina.
LASK llega al play-off con resultados, confianza y una voz en el vestuario que no permite relajarse. Jungwirth ha puesto el listón: el margen de error en la Bundesliga es una cosa; en Celtic Park, será otra muy distinta.






