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Juventus busca un ‘9’ en el mercado: Sorloth o Zirkzee

La victoria ante Frosinone no calmó a nadie en Continassa. Tres puntos, sí. Pero también una ristra de ocasiones falladas que dejó a Luciano Spalletti con gesto torcido y un mensaje nítido para la directiva: así, sin un nueve fiable, la temporada corre riesgos innecesarios.

Según informa La Gazzetta dello Sport, Juventus ha vuelto a lanzarse con urgencia al mercado en busca de un delantero centro de referencia. La sensación dentro del club es conocida y repetida: el equipo genera, llega, somete… pero no remata los partidos. Y la herida no es nueva, viene de tropiezos anteriores en los intentos por Lois Openda y Jonathan David.

Kolo Muani, en el ojo del huracán

El que quedó señalado tras el duelo con Frosinone fue Randal Kolo Muani. Fichaje importante, expectativas altas, respuesta pobre. El francés desperdició varias oportunidades claras en un encuentro que Juventus terminó sufriendo más de lo esperado.

Spalletti, lejos de protegerle, eligió la vía dura. En la rueda de prensa, lanzó un aviso directo al delantero, cuestionando su rendimiento reciente y su trayectoria inmediata: “Randal también tiene que darse cuenta de que si no ha estado jugando durante dos años, hay un motivo”, disparó el técnico, exigiendo un estándar mucho más alto al antiguo atacante de Paris Saint-Germain.

El mensaje fue doble. Hacia el vestuario, marcando jerarquías y exigencia. Hacia los despachos, subrayando que el problema del nueve no es una obsesión táctica, sino una carencia estructural.

El objetivo: un ‘9’ de área, y el nombre es Sorloth

Cansado de no ver dominio físico en el área rival, Spalletti ha puesto un perfil muy claro encima de la mesa: un delantero grande, de área, que viva en el punto de penalti y convierta en gol lo que ahora se queda en suspiros. El nombre que más seduce al entrenador es Alexander Sorloth, actualmente en Atletico Madrid.

El noruego encaja al milímetro en ese retrato. Lleva tres temporadas consecutivas firmando veinte o más goles y ofrece precisamente lo que Juventus echa en falta: presencia constante en el área, juego de espaldas, referencia para los centros laterales y un rematador nato para partidos cerrados.

En Continassa ya trabajan en una operación compleja: un posible intercambio que incluiría a Nico Gonzalez. El extremo ve con buenos ojos un cambio de aires hacia Madrid, lo que facilita el diseño del acuerdo, pero no lo garantiza. Hay que cuadrar valoraciones, salarios y tiempos en un mercado que se agota.

Zirkzee, la alternativa de último minuto

Si la vía Sorloth se complica, el plan B lleva otro perfil y otro nombre: Joshua Zirkzee, de Manchester United. El neerlandés no es un ‘killer’ clásico, sino un delantero más creativo, con tendencia a caer entre líneas, asociarse y generar ventajas fuera del área.

Es justo lo contrario del impacto que ofrecería Sorloth en el punto de penalti, pero su candidatura sigue viva como opción de última hora. Zirkzee aportaría fluidez ofensiva, combinaciones y un tipo de amenaza distinta, más ligada al juego que al remate puro.

La elección, en el fondo, también define el tipo de Juventus que Spalletti quiere construir: un equipo que se apoye en un tanque de área o un ataque más móvil y asociativo con un falso nueve de gran calidad técnica.

Días decisivos para el nuevo proyecto

El tiempo corre. Con la ventana de fichajes acercándose a su cierre, en Turín asumen que ya no hay margen para dudas: o llega un goleador contrastado, o el riesgo de atascarse ante defensas cerradas acompañará al equipo durante todo el curso.

En el club hablan del “último pieza del rompecabezas” para completar una plantilla que pretende competir al máximo nivel. Spalletti ya ha hecho su parte: ha señalado la carencia, ha apretado a los suyos y ha puesto nombres propios sobre la mesa.

Ahora la pelota está en el despacho de la nueva dirección deportiva. Sorloth o Zirkzee. Potencia de área o creatividad móvil. Lo que decidan en los próximos días no solo definirá el ataque de Juventus, sino también hasta dónde puede llegar este proyecto cuando los partidos grandes empiecen a exigir gol sin margen de error.