Jude Bellingham enfrenta al árbitro tras polémica derrota del Real Madrid en el derbi
Al finalizar el partido entre Real Madrid y Atlético de Madrid en el Metropolitano, Jude Bellingham dejó clara su frustración ante el árbitro Ortiz Arias tras la derrota por 2-1 de su equipo. El mediocampista fue protagonista de una de las acciones más controvertidas del encuentro.
Incidente clave con Cristian Romero
En el minuto 35, con el marcador empatado, Bellingham llegó primero al balón en un choque parejo, pero Cristian Romero impactó con sus tacos sobre la rodilla del jugador del Madrid. Inicialmente, Ortiz Arias sancionó con tarjeta amarilla a Bellingham, sin embargo, el VAR intervino y llamó al árbitro para revisar la jugada.
Después del análisis, se comprobó que el infractor había sido Romero, por lo que la tarjeta amarilla a Bellingham fue anulada y mostrada al defensor del Atlético. A pesar de esto, el club blanco consideró que la acción merecía la expulsión del jugador rival, ya que el árbitro tuvo la oportunidad de observar directamente la falta.
Descontento por otras decisiones arbitrales
La polémica continuó nueve minutos después cuando Kang-in Lee realizó una entrada sobre Federico Valverde, también con tacos en el tobillo izquierdo. En esta ocasión, Ortiz Arias estuvo cerca pero no mostró ninguna tarjeta y el VAR no solicitó revisión.
Estas dos acciones se convirtieron en el centro de la controversia durante el derbi, especialmente luego de que Huijsen fuera expulsado tras una revisión del VAR por una falta sobre Giuliano Simeone. El resultado final, 2-1 para el Atlético, dejó a los jugadores del Madrid molestos por lo que percibieron como decisiones arbitrales inconsistentes.
Mensaje directo de Bellingham tras el pitazo final
Sin necesidad de explicaciones extensas, Bellingham expresó su opinión claramente hacia Ortiz Arias al término del partido, gritando: "¡Dos rojas! ¡Dos!", refiriéndose a las entradas del primer tiempo que, en su opinión, debieron ser sancionadas con expulsión.
La discusión sobre el derbi no solo girará en torno al desempeño de los equipos, sino también a cómo las decisiones arbitrales permitieron que el Atlético mantuviera a sus jugadores en el campo durante toda la primera mitad. La reacción del mediocampista inglés reflejó el sentir del Madrid mientras la controversia siguió más allá del silbato final.






