Jeff Bezos y un consorcio preparan inversión histórica en el Liverpool
El Liverpool está a un paso de abrir la puerta a uno de los hombres más ricos del planeta. Un consorcio que incluye al fundador de Amazon, Jeff Bezos, ultima un acuerdo para adquirir el 30 por ciento del club, tras meses de negociaciones con Fenway Sports Group (FSG).
La operación, valorada en torno a 1.350 millones de libras (1.580 millones de euros) por casi un tercio de la entidad de Anfield, está prácticamente cerrada. Falta la letra pequeña y los plazos burocráticos: se estima que podría tardar hasta un mes en completarse.
Un nuevo peso pesado en el accionariado ‘red’
El grupo inversor está liderado por Amit Bhatia, yerno del magnate indio Lakshmi Mittal y antiguo accionista de Queens Park Rangers. A su lado aparece otro nombre de enorme peso financiero: Eduardo Saverin, cofundador de Facebook, que también forma parte del consorcio.
Las cifras impresionan. Según Forbes, Bezos posee una fortuna personal cercana a los 257.000 millones de dólares (223.000 millones de euros), lo que lo sitúa como el cuarto hombre más rico del mundo. Saverin, por su parte, está valorado en unos 32.000 millones de dólares (28.000 millones de euros).
Para Bezos será su primera incursión directa en el fútbol. No es, sin embargo, su primer coqueteo con el deporte profesional: ya había estudiado la posibilidad de pujar por franquicias de la NFL. En este acuerdo, el empresario de 62 años recibirá participación accionarial directa, en una operación en la que Deloitte ha actuado como asesor.
El brazo deportivo de un gigante del entretenimiento
Bezos ejerce actualmente como presidente ejecutivo de Amazon, tras dejar el puesto de consejero delegado hace cinco años. Bajo su mando, el gigante del comercio electrónico se transformó también en un actor clave del entretenimiento global y, sobre todo, de los derechos deportivos en ‘streaming’.
Amazon ya ha tenido derechos de retransmisión en directo de la Premier League en el Reino Unido, con 20 partidos por temporada durante seis campañas hasta finales del año pasado. Además, emite la Champions League en varios países europeos y la NFL en Estados Unidos. No es solo capital lo que entra en juego en Anfield: también un músculo mediático capaz de alterar el mapa audiovisual del fútbol.
FSG abre más la puerta al capital externo
FSG compró el Liverpool en 2010 y desde entonces ha pilotado una etapa de modernización deportiva y económica que ha llevado al club a la élite europea. En este periodo, el conjunto de Merseyside ha levantado, entre otros títulos, dos campeonatos de la Premier League.
El grupo estadounidense ya había dado una señal de apertura accionarial en 2023, cuando vendió un 3 por ciento del club a la firma de capital privado Dynasty Equity. Ahora, el salto es de otra magnitud: casi un tercio del accionariado en manos de un consorcio con algunos de los mayores patrimonios del planeta.
Verano de terremoto en Anfield
Todo esto sucede en un contexto de agitación interna. Anfield vive un verano de cambios profundos. Andoni Iraola ha tomado el relevo de Arne Slot en el banquillo, un movimiento que ya de por sí marcaba un giro de etapa en lo deportivo.
Sobre el césped, el golpe simbólico lo ha dado la salida de Mohamed Salah, que se marchó libre y ya se ha incorporado a Trabzonspor. Un icono reciente del club que se va sin traspaso, justo cuando se reconfigura la estructura accionarial.
En los despachos, otro movimiento de calado: Michael Edwards ha dejado su cargo de director ejecutivo en FSG, añadiendo otra capa de transición en la cúpula que gobierna al Liverpool.
FSG ha sido contactado para ofrecer su versión sobre la operación, pero por ahora guarda silencio. La sensación, sin embargo, es clara: si el acuerdo se completa, Anfield no solo tendrá nuevos socios. Tendrá a Jeff Bezos mirando desde el palco. Y eso, en el fútbol moderno, suele cambiar mucho más que el balance de una cuenta de resultados.






