Iraola y el rol transformador de Isak en Liverpool
Andoni Iraola lo tiene claro: Alexander Isak marcará goles. Eso no le preocupa. Lo que le quita el sueño es convertirlo en algo más que un rematador, en el faro ofensivo de un Liverpool que llega corto de delanteros y con el sueco como única referencia pura.
El contexto es duro. Hugo Ekitike sigue recuperándose de una operación en el tendón de Aquiles. Mohamed Salah ya no está. Y el único nueve disponible arrastra el recuerdo de una primera temporada en Anfield marcada por las lesiones: solo 12 titularidades en 22 partidos, cuatro goles y apenas uno después de romperse la pierna ante Tottenham poco antes de Navidad.
Por eso, para Iraola, que Isak se mantenga sano es casi tan importante como que marque.
El nuevo rol de Isak: algo más que el hombre del gol
El técnico español no esconde el plan. Sabe que el sueco vive del gol, pero le exige mucho más sin balón y entre líneas.
«Alex va a ser un jugador muy importante para nosotros esta temporada», subrayó. «Ahora mismo está en un muy buen momento; ha entrenado cada día, no se ha perdido una sesión y ha ido sumando minutos en cada amistoso».
La referencia de Iraola es reciente: el delantero completó un gran Mundial en términos de disponibilidad y nivel físico. Ese es el listón.
«Jugó un muy buen Mundial en cuanto a disponibilidad y estado de forma, y quiero mantenerlo ahí todo lo que podamos. Conocemos su nivel y, si lo mantenemos, marcará los goles y nos dará muchas cosas».
Ahí llega el matiz clave. Iraola no solo le pide goles; le pide que mueva el tablero.
«Mi pelea con él, mis instrucciones, van más en lo que hace sin balón y en cómo puede ayudar desde su posición cuando tenemos la pelota, para abrir espacios a otros jugadores. No intento centrarme en los goles, aunque él es delantero y querrá marcar, pero trato de no juzgar a los delanteros solo por si marcan o no».
Isak tendrá un socio esencial: Florian Wirtz. El alemán ha recuperado el puesto de mediapunta, el clásico número 10, después de ser desplazado por Arne Slot. La conexión entre ambos puede marcar la temporada de Liverpool. El sueco, bajando a recibir y arrastrando centrales; Wirtz, encontrando huecos donde antes no los había.
Un estreno con cuentas pendientes en Newcastle
El calendario no da tregua. El domingo, estreno de Premier en casa de su antiguo club, Newcastle. Un escenario perfecto para el morbo: Isak sabe que le espera un recibimiento hostil tras forzar el verano pasado su salida, prácticamente yéndose “a la huelga” para lograr el traspaso a Anfield.
Iraola, sin embargo, rebaja el ruido.
«Supongo que siempre es especial cuando juegas contra tu exequipo en su estadio; del mismo modo que cuando yo vuelva a Bournemouth siempre querré hacerlo bien», apuntó. «En el primer partido de la temporada todo el mundo estará muy motivado y creo que será igual para Alex».
Motivación no le va a faltar. Ni a él ni a una grada que no ha olvidado cómo se marchó.
Sin Ekitike y con el mercado atascado, Gakpo entra en escena
La planificación le complica aún más las cosas a Iraola. Con Ekitike fuera, probablemente hasta el nuevo año, el club ha priorizado la llegada de extremos en el mercado. La prueba está en la segunda oferta rechazada, de 60 millones de libras, por Yankubu Minteh, de Brighton.
Mientras se decide ese frente, el técnico necesita un plan B para el nueve. Y ahí aparece un nombre conocido: Cody Gakpo.
El neerlandés, vinculado incluso con un improbable movimiento a Tottenham pese a la escasez de recursos ofensivos en Liverpool, ya sabe lo que es jugar por dentro. Jurgen Klopp lo utilizó como referencia central en varias fases de su etapa.
De momento, Iraola no ha experimentado demasiado con esa opción.
«En pretemporada no lo hemos probado porque no tenemos suficientes extremos y hemos priorizado lo que necesitamos de él en su posición preferida, como extremo izquierdo», explicó.
Eso no significa que la puerta esté cerrada.
«He estado hablando con él sobre sus minutos como nueve; ya lo ha hecho antes y, en determinadas situaciones, podría ayudarnos en esa posición».
El mensaje es claro: Isak es el hombre. Pero el plan de Iraola va más allá del gol. Quiere un delantero que marque, que genere, que libere a Wirtz y al resto. Y, mientras el mercado se atasca y el calendario aprieta, la gran incógnita es si el cuerpo del sueco aguantará el peso de un Liverpool que lo necesita para todo.






