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Ipswich busca valentía y competitividad en la Premier League

Mark Ashton ya no habla como el dirigente de un recién ascendido agradecido por la invitación. El presidente de Ipswich ha dejado claro que el club debe ser “un poco más valiente” en su regreso a la Premier League. Y esa nueva actitud se ve, sobre todo, en el tipo de futbolistas que persigue.

No se trata solo de completar la plantilla. Se trata de cambiar de nivel.

Daizen Maeda, internacional japonés, y el marroquí Issa Diop, ambos goleadores en el último Mundial, son ejemplo de ese giro ambicioso. Nombres con experiencia internacional, con foco mediático, con escaparate global. Ipswich ya no mira únicamente al mercado doméstico ni a oportunidades de saldo. Busca piezas que encajen en un proyecto que quiere dejar de pensar en la supervivencia y empezar a hablar de competitividad real.

Y puede que no se queden ahí.

El siguiente objetivo apunta a Sudamérica: el paraguayo Julio Enciso. El delantero, que coincidió con Gary O'Neil en el Strasbourg la pasada temporada, conoce ya Portman Road tras una cesión marcada por las lesiones en la segunda mitad de la campaña 2024-25. Ese periodo, irregular y frustrante, no ha borrado la convicción interna de que, si está sano, puede ser un arma de primer nivel. De ahí que su nombre siga sobre la mesa.

El contexto es muy distinto al que vivió Kieran McKenna. El técnico que llevó a Ipswich al ascenso disponía de crédito, tiempo y margen para construir a largo plazo. Gary O'Neil, en cambio, llega con la urgencia tatuada en el cargo. Sabe que no puede permitirse un año de transición.

“Hace dos temporadas, el club no estuvo ni cerca de quedarse en la división y esta vez tenemos que hacerlo mejor. Por eso intentamos añadir calidad a la plantilla desde diferentes partes del mundo y buscamos atributos distintos”.

El mensaje es claro: diversidad de perfiles, variedad de procedencias, un equipo menos previsible. O'Neil no quiere un bloque que solo compita desde el orden y el sacrificio; pretende sumar velocidad, agresividad, colmillo. Físico y talento.

La goleada por 3-0 ante Rayo Vallecano en el último amistoso ha reforzado esa sensación de que el equipo empieza a tomar forma. Pero el propio técnico se encargó de enfriar cualquier tentación de conformismo. Tras el encuentro, advirtió que el mercado de Ipswich está lejos de cerrarse y que “el plan es hacer bastante más”.

El club ha aprendido la lección de su anterior paso por la Premier League, cuando “ni se acercó” a la salvación, como reconoció el propio O'Neil. Esta vez, la apuesta es otra: ser agresivos en el mercado, asumir riesgos calculados y construir un bloque que no solo sufra, sino que golpee.

La pregunta ya no es si Ipswich será valiente. La verdadera incógnita es hasta dónde está dispuesto a llegar para que esa valentía se traduzca, por fin, en permanencia.