Ipswich Town nombra a Gary O'Neil como nuevo entrenador
Ipswich Town se mueve rápido para cerrar una nueva era en Portman Road. El club está muy cerca de nombrar a Gary O'Neil como nuevo entrenador jefe, el elegido para suceder a Kieran McKenna tras su sorprendente salida a comienzos de mes.
El técnico de 43 años, actualmente en el banquillo de Strasbourg, ya tiene el camino despejado a nivel deportivo. Falta un último detalle: el acuerdo de compensación con el club francés. En Suffolk no lo ven como un obstáculo serio, más bien como un trámite antes de presentar oficialmente al hombre que deberá guiar el regreso del club a la Premier League.
Un proyecto que viaja desde Francia
O'Neil no llegaría solo. Tim Jenkins y Neil Critchley, parte de su equipo de confianza en Francia, también se espera que hagan las maletas rumbo a Suffolk. Ipswich no solo quiere un entrenador, quiere un proyecto técnico completo, con una estructura ya probada.
No es un nombre escogido al azar. El interés del club por O'Neil se conocía desde principios de mes y en los despachos de Portman Road se le admira desde hace tiempo. Su trabajo en Strasbourg ha reforzado esa imagen: octavos en Ligue 1 y unas históricas semifinales de Europa Conference League, donde cayeron ante Rayo Vallecano. Era la primera vez que el club francés alcanzaba las semifinales de una competición europea.
En Francia confiaban en retenerle tras su llegada en enero, pero el tirón de la Premier League pesa. Si se cierra la operación, O'Neil volverá a la máxima categoría inglesa por primera vez desde su salida de Wolves en diciembre de 2024, tras un anterior paso por Bournemouth.
Hay, además, un vínculo personal que suma puntos. O'Neil coincidió en Bristol City con Mark Ashton, hoy director ejecutivo de Ipswich, cuando este ocupaba el mismo cargo en Ashton Gate. Esa relación previa ayuda a entender la firmeza del club en su apuesta.
Solskjaer en la lista, O'Neil en cabeza
El casting para el banquillo no ha sido menor. Ole Gunnar Solskjaer, exentrenador de Manchester United, también estuvo en la terna de candidatos esta misma semana. El perfil del noruego encajaba en varios aspectos, pero la dirección del club ha acabado inclinándose por O'Neil, más cercano al tipo de proyecto que quieren construir tras el ascenso.
El mensaje es claro: continuidad en la ambición, aunque cambie el rostro en el área técnica.
El vacío que deja McKenna
La magnitud del reto se entiende al repasar lo que deja atrás Kieran McKenna. El técnico de 40 años tomó las riendas de los Tractor Boys en 2021 y los impulsó con una velocidad poco habitual en el fútbol moderno: tres ascensos en las últimas cuatro temporadas, dos de ellos para catapultar al club de vuelta a la Premier League.
La última campaña firmó un segundo puesto en Championship que devolvió a Ipswich a la élite. Era el tipo de historia que suele cerrar con una renovación, no con una dimisión. Sin embargo, McKenna decidió parar.
Vinculado al puesto de Fulham tras la salida de Marco Silva, el norirlandés optó por otra vía: dejar el cargo, alejarse del día a día y dedicar más tiempo a su familia. “Siento que este es el momento adecuado para apartarme”, explicó al anunciar su adiós. Se fue, dijo, con orgullo por el progreso del club y con esperanza por su futuro.
Ese futuro, salvo giro inesperado en las negociaciones, pasará ahora por las manos de Gary O'Neil. Ipswich regresa a la Premier League con un banquillo nuevo, un proyecto técnico importado desde Francia y una pregunta inevitable: ¿podrá el hombre que llevó a Strasbourg a unas semifinales europeas sostener el vértigo del ascenso en Portman Road?






