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Hull City a un paso de la Premier League: Sergej Jakirovic reflexiona

Sergej Jakirovic mira a la Premier y no se lo cree: “Hubiera sido de locos”

Hull City viaja a Londres con una frase que le da vueltas en la cabeza a su entrenador. Dos victorias para estar en la Premier League. Dos. Nada de eso entraba en los planes cuando empezó la temporada, con un embargo de fichajes y dudas por todas partes.

“Este es el sueño, sobre todo cuando empezamos con el embargo y todo”, recordó Jakirovic en BBC Radio Humberside. “Ha sido una temporada increíble para nosotros. Estamos a dos partidos de la Premier League y haremos todo lo posible para llegar”.

El lunes por la noche, en The Den, Hull se juega media vida deportiva ante Millwall en la vuelta de la semifinal del play-off de Championship. El 0-0 del viernes en el MKM Stadium lo deja todo abierto, pero el escenario tiene trampa: el conjunto de Jakirovic busca su tercera victoria consecutiva en ese estadio, esta vez con un billete a Wembley como premio.

“Si me hubieras ofrecido esto al inicio de la temporada, te habría dicho que estabas loco, nadie habría apostado por este escenario”, admitió el técnico bosnio, que no es precisamente dado a la exageración. “Estoy muy orgulloso. No se le puede quitar nada a los jugadores esta temporada, pero el trabajo aún no está terminado”.

Fatiga, ajustes y un ojo en Barry Bannan

La eliminatoria llega con una factura física evidente. El propio Jakirovic lo reconoce: Hull llegará “corto” en algunas posiciones, no por lesiones, sino por puro desgaste y por el escaso margen entre los dos partidos. Darko Gyabi es duda para el duelo en el sur de Londres.

“Lo dimos todo el viernes. Podríamos haber jugado mejor, en algunas situaciones tomar mejores decisiones”, analizó. El cuerpo técnico no ha perdido el tiempo: sesión de vídeo, correcciones específicas y un nombre subrayado en rojo en la pizarra.

“Hemos mostrado algunos clips de lo que tenemos que mejorar, dónde tenemos que manejar mejor ciertas situaciones, especialmente cuando entra Barry Bannan. Espero que corrijamos esas cosas y tengamos un rendimiento aún mejor con balón”.

El plan pasa por exprimir cada recurso. “En algunas posiciones estamos justos. No hay lesiones, hay fatiga. Muchos jugadores han vuelto de lesiones y ahora deben darlo todo”, explicó. La gestión de los cambios puede ser tan decisiva como el once inicial.

“Estamos intentando encontrar lo mejor de lo que tenemos ahora mismo. Es muy importante quién pueda entrar después de 60 o 70 minutos, porque quizá los necesites para jugar 120. Tendremos ocasiones al cien por cien, tenemos que aprovecharlas”.

Un técnico bajo control en un infierno de ruido

Jakirovic vio desde la grada el último partido de liga ante Norwich por una sanción en la banda. Esa experiencia y lo que ha vivido antes le sirven de aviso. The Den aprieta, intimida, enciende. Él sabe que no puede encenderse con el estadio.

“Es muy importante mantener la cabeza fría, yo y mi cuerpo técnico”, subrayó. “He tenido experiencia esta temporada. Mi objetivo ahora es mantener la calma, pase lo que pase en el campo, mantenerme concentrado e intentar ayudar al equipo y al staff”.

Su paso por el fútbol turco le dejó una lección clara sobre ambientes hostiles. “En Turquía, cuando vas a Galatasaray, Fenerbahce o Besiktas, no puedes oír nada, ni siquiera el silbato del árbitro”, recordó. The Den no llega a esos niveles, pero la advertencia está hecha dentro del vestuario.

El mensaje a sus jugadores es simple, casi crudo: “Debemos recordar que es 11 contra 11. Los de la grada no pueden jugar”.

Al otro lado del cuadro, Southampton o Middlesbrough esperan en la final del 23 de mayo en Wembley. Ese horizonte ya se vislumbra, pero la semana de play-off ha traído algo más que fútbol.

Espionaje, tensión y una imagen dañada

La otra semifinal se ha visto sacudida por la acusación de espionaje sobre Southampton, investigado por la EFL por presuntamente espiar un entrenamiento de Middlesbrough antes del 0-0 de la ida. Desde la distancia, Jakirovic no mira hacia otro lado.

“No está bien. Entiendo completamente a Kim”, dijo sobre el técnico de Boro, Kim Hellberg. Vio el saludo frío entre Hellberg y el entrenador de Southampton, Tonda Eckert, y leyó en ese gesto algo más profundo que un simple desencuentro puntual. “No es juego limpio. No es bueno para la imagen de la liga. Estás en los titulares en todos los países. Entiendo completamente a Middlesbrough y a su entrenador”.

Comparó lo sucedido con una trama de película de espías y admitió que no sabe qué sanción sería la adecuada para Southampton. “Es una decisión grande, muy grande. No conozco las reglas”, reconoció.

Mientras otros se pierden en polémicas de despacho, Hull City se aferra a algo mucho más básico y, a estas alturas, brutal: 90 minutos —o quizá 120— en The Den para seguir viviendo el sueño o despertar de golpe.

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