Hiroshima enciende la antorcha de los Juegos Asiáticos con un mensaje de paz
En Hiroshima, la llama del deporte encendió un mensaje de paz.
En el Parque Conmemorativo de la Paz, en la ciudad del oeste de Japón, se celebró este jueves el encendido de la antorcha que dará inicio al relevo de los próximos Juegos Asiáticos, una ceremonia cargada de simbolismo en uno de los epicentros de la memoria del siglo XX.
El alcalde de Hiroshima, Kazumi Matsui, tomó fuego directamente de la Llama de la Paz, dedicada a las víctimas del bombardeo atómico del 6 de agosto de 1945. De esa llama histórica nació la antorcha del evento: Matsui encendió primero una antorcha ceremonial y, a partir de ella, prendió la vara que sostenía Hajime Moriyasu, seleccionador del combinado masculino de fútbol de Japón. El fuego terminó resguardado en una linterna dorada, lista para viajar.
No fue un simple gesto protocolario. Moriyasu, que inició su carrera como futbolista corporativo y profesional precisamente en Hiroshima, devolvió al lugar donde empezó su vida deportiva un mensaje que va más allá del marcador. “Creo que el deporte tiene la fuerza de unir valores y culturas diferentes. Quiero que los atletas que van a participar en los Juegos Asiáticos compitan con todas sus fuerzas mientras desean la paz”, afirmó durante el acto.
Desde el césped hasta la llama, el técnico de la selección masculina japonesa encadenó su propia historia con la de la ciudad. Hiroshima, que convirtió la devastación en un llamado permanente al desarme y a la convivencia, prestó ahora su fuego simbólico a una cita que reunirá a miles de deportistas del continente.
Juegos Asiáticos
Los Juegos Asiáticos, de carácter cuatrienal, se celebrarán principalmente en la prefectura de Aichi, en el centro de Japón, del 19 de septiembre al 4 de octubre. La linterna dorada que partió de Hiroshima viajará hacia esa sede como recordatorio silencioso de que, detrás de cada competición, late algo más que una medalla.






