Hapoel Beer Sheva domina a Sabah FA en Play-offs de UEFA Champions League
Hapoel Beer Sheva impuso un plan de control total en el Rapid-Giulesti Stadium y lo tradujo en un 2-1 que refleja bien la estructura del partido: dominio territorial y de balón frente a un Sabah FA reactivo, corto de recursos ofensivos y obligado a vivir de momentos aislados. El contexto de Play-offs de UEFA Champions League acentuó la intención local de mandar con y sin balón, apoyada en una posesión del 67% y una circulación muy limpia (659 pases, 595 precisos, 90%), frente a un rival que apenas alcanzó el 33% de posesión y 305 pases (78% de acierto).
Desde la pizarra, el 4-3-3 de Ran Kozuch fue el eje de la superioridad. La línea de cuatro con G. Mizrahi y P. Amador muy altos en los costados permitió encerrar a Sabah FA, mientras la pareja de centrales Miguel Vitor – I. Rotman sostuvo las vigilancias sobre J. Mickels y las llegadas de segunda línea. En la sala de máquinas, el triángulo N. Yehoshua – Lucas Ventura – E. Peretz dio sentido al plan: Ventura como eje de primer pase y giro, Yehoshua como interior de apoyo y Peretz como interior profundo, clave luego en la asistencia del 2-1 a I. Zlatanovic.
Arriba, el tridente J. East – I. Zlatanovic – Z. Ahmed se estructuró con East partiendo desde la derecha pero con mucha libertad interior para recibir entre líneas, Zlatanovic como referencia fija para fijar centrales y limpiar espacios, y Ahmed atacando el lado débil. No es casual que 16 de los 18 remates de Hapoel Beer Sheva llegaran desde dentro del área: el equipo logró instalarse de forma continuada en campo rival, forzando a Sabah FA a replegar muy cerca de su portero S. Pokatilov.
La respuesta de Sabah FA, en 4-2-3-1, fue esencialmente reactiva. El doble pivote U. Rakhmonaliyev – I. Lepinjica tuvo que multiplicarse en ayudas laterales para tapar las subidas de Mizrahi y Amador, mientras la línea de tres X. Severina – A. Isayev – V. Simic trataba de lanzar transiciones rápidas hacia J. Mickels. El temprano 0-1 de Simic confirmó que el plan podía hacer daño en los primeros minutos, pero la estructura no aguantó la presión constante: solo 8 tiros totales (5 a puerta) y ningún disparo bloqueado reflejan un ataque poco sostenido, más dependiente de la precisión puntual que de un volumen ofensivo estable.
En portería, O. Marciano (Hapoel Beer Sheva) firmó 4 paradas, respondiendo bien cuando Sabah FA consiguió finalizar sus escasas llegadas. Al otro lado, S. Pokatilov (Sabah FA) también registró 4 intervenciones, pero estuvo sometido a un asedio mucho mayor: 7 tiros a puerta en contra, 5 remates bloqueados por su defensa y un total de 18 intentos locales. La diferencia no estuvo en la cantidad de paradas, sino en el contexto: Marciano actuó como seguro puntual; Pokatilov, como última barrera de un bloque constantemente sometido.
La gestión de los cambios reforzó la tendencia. Valdas Dambrauskas buscó energía ofensiva con la entrada de O. Mbina (IN) por X. Severina (OUT) al 56', intentando ganar profundidad y presencia en el área. Sin embargo, la estructura de salida de balón no mejoró y Sabah FA siguió sin capacidad para enlazar pases en campo contrario. Más tarde, el ingreso de C. Nwachukwu (IN) por A. Isayev (OUT) al 74' fue otra apuesta por piernas frescas arriba, pero llegó ya con el equipo hundido y sin líneas de pase claras.
Kozuch, en cambio, utilizó las sustituciones para mantener la intensidad y ajustar perfiles. A. C. Ganah (IN) por Z. Ahmed (OUT) al 66' añadió desequilibrio y trabajo defensivo en banda en un momento en el que Sabah FA intentaba estirarse. El relevo de J. East (OUT) por M. Abu Rumi (IN) al 71' refrescó la zona de tres cuartos, y el doble cambio al 85', con H. Kanaan (IN) por N. Yehoshua (OUT) y Y. Malede (IN) por I. Zlatanovic (OUT), fue claramente de gestión de ventaja: piernas nuevas para presionar la salida rival y proteger el resultado.
En el plano disciplinario, Hapoel Beer Sheva asumió riesgos defensivos en campo rival, lo que se tradujo en 12 faltas y 3 amarillas. Miguel Vitor fue amonestado al 76' por “Tripping”, I. Rotman al 77' por “Roughing” y A. C. Ganah al 84' por “Foul”. Sabah FA, con solo 6 faltas y ninguna tarjeta, defendió más en bloque bajo y menos al límite, pero esa “limpieza” fue también síntoma de una presión menos agresiva y de menor capacidad para cortar el ritmo local lejos de su área.
El veredicto estadístico respalda la lectura táctica: Hapoel Beer Sheva combinó volumen ofensivo (18 tiros, 7 a puerta, 5 bloqueados, 16 dentro del área), control territorial (67% de posesión) y una circulación muy precisa (659 pases, 90% de acierto) para construir un 2-1 que, en términos de juego, se queda incluso corto respecto a la sensación de dominio. Sabah FA, con 8 tiros totales y 5 a puerta, mostró cierta eficiencia en sus llegadas, pero nunca logró sostener fases largas de ataque ni amenazar de forma continuada. En un contexto de Play-offs de UEFA Champions League, la estructura, la gestión de los espacios interiores y la profundidad por bandas de Hapoel Beer Sheva marcaron una diferencia clara.






