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Haaland enciende la mecha en el City: "Debemos estar enfadados"

El rugido no llegó a tiempo para salvar la Premier League, pero Erling Haaland se encargó de encender el próximo incendio. El delantero noruego no maquilló la realidad tras el 1-1 de Manchester City ante Bournemouth, un empate que coronó matemáticamente a Arsenal como campeón de la Premier y dejó a los de Pep Guardiola sin liga por segunda temporada consecutiva.

“Debemos estar enfadados, debemos sentir fuego en el estómago porque no es suficiente”, lanzó Haaland en City Studios. No sonaba a frase hecha. Sonaba a aviso.

Arsenal campeón, City sin margen

El escenario era claro: el City necesitaba ganar en su penúltimo partido de la temporada para forzar un último asalto en la jornada final. No lo hizo. El punto sumado ante Bournemouth permitió a Arsenal abrir una brecha de cuatro puntos, ya inalcanzable.

El título viaja así al norte de Londres por primera vez en 22 años. Desde aquella temporada 2003/04, la de los Invincibles de Arsène Wenger, el club no se proclamaba campeón de la Premier. Para el City, acostumbrado a dictar la ley en el campeonato, la sequía liguera alcanza ya las dos campañas. A Haaland le parece una eternidad: “Han pasado ya dos años, se siente como si fuera muchísimo tiempo. Vamos a hacer todo lo que podamos, todos los que sigamos aquí la próxima temporada, para ganar la liga”.

Un gol insuficiente y un mensaje duro

En el Vitality Stadium, Haaland hizo lo que suele hacer: marcar. Firmó el gol del empate en el 1-1 ante Bournemouth. Esta vez, sin embargo, su tanto llegó “demasiado poco, demasiado tarde” para un City que necesitaba mucho más que orgullo.

El noruego no se refugió en coartadas, aunque reconoció el desgaste de una semana intensa: “Nunca es fácil venir aquí, especialmente después de una final contra un equipo realmente bueno. Las finales son siempre más emocionales, siempre son más difíciles porque das automáticamente más. El calendario es duro. No hay excusas. Pero no es fácil venir a Bournemouth después de jugar en Wembley la final de la FA Cup”.

Ahí está la paradoja del City 2023/24: un equipo capaz de levantar trofeos, pero que ha dejado escapar el que más marca la narrativa de una era.

Dos copas, pero falta la corona

La temporada no se marchará en blanco del Etihad. El City levantó la Carabao Cup y la FA Cup en la última campaña de Guardiola al frente del banquillo. Dos títulos, dos noches de celebración, una vitrina que sigue creciendo.

Haaland, sin embargo, no se conforma: “Todo es relativo; fue mejor que la temporada pasada. Sentí que todavía podíamos apretar un poco más en la liga, pero ya se acabó. Ganamos dos trofeos, que es importante, pero también queremos la Premier”.

La frase desnuda el listón interno del vestuario. En Manchester, dos títulos ya no bastan para calmar la sensación de oportunidad perdida en el campeonato doméstico.

El relevo en el banquillo: llega Maresca

Mientras el equipo asimila el golpe liguero y saborea sus copas, el club ya se mueve en otro frente decisivo: el banquillo. Con Pep Guardiola de salida al final de la temporada, el nuevo proyecto ya tiene nombre.

Según reveló Fabrizio Romano, Enzo Maresca ha alcanzado un acuerdo verbal total con Manchester City para convertirse en el sucesor del técnico catalán. El italiano, considerado desde hace tiempo el candidato ideal dentro del club para recoger el testigo de Guardiola, firmará un contrato inicial de tres años.

Una nueva era se asoma al Etihad. Y llegará, si Haaland cumple su palabra, con un vestuario “enfadado” y con “fuego dentro”. La Premier les ha dejado atrás dos años seguidos. La cuestión ya no es qué han ganado, sino cómo van a responder.