Viktor Gyökeres: Queremos ganar la Community Shield contra City
El traje de “partido amistoso” le dura poco a Viktor Gyökeres. A tres días de que Arsenal se mida a Man City en la Community Shield, el sueco deja claro que en el vestuario no hay espacio para sonrisas de pretemporada ni para la etiqueta de “amistoso glorificado” que suele acompañar al choque.
“¿Contra City? ¿Como amistoso? No sé lo que piensan los demás, pero nosotros queremos ganar ese partido, por supuesto”, lanza el delantero, sin rodeos. No habla de rodaje. Habla de títulos.
Un trofeo que vale más que un telón de fondo
Para Gyökeres, levantar la Community Shield no es un extra decorativo en agosto. Es combustible.
“Cuando ganas títulos, coges confianza, recibes un impulso con todo lo que conlleva”, explica. “Solo hay cosas positivas. Queremos asegurarnos no solo de estar a la altura, sino de estar listos para la nueva temporada”.
El contexto tampoco es menor. Arsenal llega como vigente campeón de la Premier League, con la presión de defender la corona y con la lupa puesta sobre cada detalle. Y aunque el duelo ante City abre oficialmente el curso, el sueco lo mira como una primera final, no como un ensayo general.
En paralelo, la FA ya ha movido ficha para el futuro: la edición de 2026 de la Community Shield se disputará en el Principality Stadium de Cardiff, debido a la agenda de conciertos en Wembley. El escaparate cambiará de escenario, pero el mensaje que sale hoy de Londres norte es el mismo: cada trofeo cuenta.
Bruno Guimarães, fichaje de peso y mensaje de ambición
Arsenal se planta en esta cita con un refuerzo que habla por sí solo: Bruno Guimarães. El club ha cerrado un acuerdo de 75 millones de libras con Newcastle por el centrocampista brasileño, una incorporación que encaja con la ambición que destila el discurso de Gyökeres.
“Sí, estamos todos muy contentos”, admite el ariete. “Es un jugador extremadamente bueno y creo que aportará mucha energía y sus cualidades al equipo. Solo tengo cosas positivas que decir”.
El golpe en el mercado refuerza una plantilla ya poderosa en ataque. Entre la pegada de Gyökeres, la creatividad existente y la llegada de Bruno, el frente ofensivo de Mikel Arteta asusta. La cuestión, como reconoce el propio sueco, está en el otro extremo del campo.
Goles encajados, lecciones claras
Los últimos amistosos han encendido algunas alarmas. Arsenal ha encajado tres goles en cada uno de sus dos últimos partidos de preparación. Demasiado castigo para un equipo que aspira a repetir título en la que muchos consideran la liga más exigente del planeta.
Tras el 3-2 ante Borussia Dortmund, en el que Gyökeres marcó de penalti en la segunda parte, el delantero fue directo al diagnóstico: “Dortmund defendió hombre a hombre, cuando atacaban rotaban mucho y hacían muchas rupturas al espacio”. Un examen intenso, con errores caros.
“Fue una buena prueba para nosotros y aprendimos lo que tenemos que hacer mucho mejor defensivamente. El tercer gol vino de un córner, los otros dos al principio también fueron, por supuesto, frustrantes”, reconoce.
No lo disfraza. No lo minimiza. El sueco sabe que ese tipo de desconexiones, ante un equipo como City y en plena lucha por la Premier, se pagan con puntos y, a la larga, con títulos.
Arteta, “más hambre” y la carga del campeón
Si algo deja claro Gyökeres es que el hambre no se ha saciado con el trofeo de la pasada temporada. Al contrario. Cuando le preguntan si ve en los ojos de Mikel Arteta la misma ambición de siempre de cara al nuevo curso, responde con dos palabras que resumen el ambiente en London Colney: “¡Más hambre!”.
Retener la Premier League es un desafío reservado a muy pocos. El delantero no se engaña. Sabe que empezar el año como campeón convierte a Arsenal en objetivo prioritario para todos.
“Puedes pensar en ello —empezar la temporada como campeones— de un millón de maneras diferentes”, reflexiona. “Si es más difícil o no, no lo sé, pero será difícil ganar la liga; incluso si la ganaste la temporada pasada, sigue siendo un gran reto”.
No busca excusas ni se refugia en el pasado reciente. Asume la magnitud del desafío y señala el contexto: “Es la mejor liga del mundo y muchos equipos están en muy buena forma, con muy buenos jugadores. Ganamos la temporada pasada e intentaremos ganarla esta temporada también”.
Entre la Community Shield ante City, el estreno liguero contra su antiguo club, Coventry City, y la exigencia de defender el título, el calendario no concede respiro. Gyökeres tampoco lo quiere. Para un campeón, no hay partidos “glorificados”: solo oportunidades para demostrar si de verdad está preparado para hacerlo otra vez.






