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Feyenoord pierde 2-1 ante KVC Westerlo en amistoso

Feyenoord se marchó del campo en silencio el lunes. Sin público, sin ruido… y con una derrota. El conjunto de Róterdam cayó 2-1 ante el belga KVC Westerlo en un amistoso a puerta cerrada que dejó más preguntas que respuestas, pese al destello de un apellido ilustre.

El gol de Van Persie… hijo

Shaqueel van Persie volvió a aprovechar su oportunidad. El delantero, heredero de un nombre pesado en De Kuip, adelantó a Feyenoord al cazar un córner botado por Sem Steijn y definir con calma. Un remate limpio, de nueve puro, que rompió el equilibrio inicial y pareció encarrilar la tarde para los neerlandeses.

El tanto reflejaba bien el plan de inicio: un Feyenoord compuesto por los jugadores que habían sido suplentes en el 2-2 del domingo ante Go Ahead Eagles, buscando ritmo y argumentos para ganar peso en la rotación.

Pero el control duró poco.

KVC Westerlo reaccionó antes del descanso y logró el empate, aprovechando que el bloque de Feyenoord fue perdiendo tensión con el paso de los minutos. El conjunto belga, más incisivo tras el 1-0, encontró espacios y acabó igualando el marcador antes de irse a vestuarios.

Hulshoff y Bakkati al mando

En la banda no estaba Giovanni van Bronckhorst. El timón recayó en Sipke Hulshoff y Saïd Bakkati, encargados de dirigir al equipo desde el área técnica y de gestionar los minutos de los menos habituales.

Tras el descanso, el cuerpo técnico movió piezas. Casper Tengstedt y Jivayno Zinhagel entraron por Shaqueel van Persie y Jordan Lotomba, buscando frescura arriba y piernas nuevas por fuera. Más tarde, pasada la hora de juego, Luka Ivanusec sustituyó a Gonçalo Borges en el costado derecho, otra señal de que el amistoso servía tanto para probar como para ajustar.

Mientras Feyenoord rotaba, Westerlo se adueñó del partido. El equipo belga salió mejor del vestuario, se instaló en campo rival y terminó firmando el 2-1 tras la reanudación, volteando por completo el marcador.

Ocasiones finales y una derrota ajustada

El tramo final ofreció una última oportunidad de redención. Tengstedt, muy activo desde su entrada, dispuso de dos buenas ocasiones para igualar el duelo. Se movió bien, se desmarcó, encontró el remate… pero le faltó el último toque. Dos veces rozó el 2-2, dos veces se le negó el gol.

Sin acierto en el área y sin reacción colectiva suficiente, Feyenoord acabó aceptando una derrota mínima, pero incómoda, en un contexto pensado para afinar detalles y recuperar sensaciones tras el tropiezo liguero del domingo.

Mirada a la Eredivisie

El amistoso ya es pasado. Ahora todo vuelve a girar en torno a la Vriendenloterij Eredivisie. Después de dejar escapar puntos valiosos en el 2-2 ante Go Ahead Eagles, Feyenoord afronta el próximo domingo una visita que, sobre el papel, parece obligada a terminar en victoria: SC Cambuur, recién ascendido y aún sin puntos tras dos jornadas.

El margen de error se estrecha pronto en la temporada. La cuestión es clara: ¿convertirá Feyenoord este aviso silencioso ante Westerlo en una reacción contundente cuando vuelva el ruido de la liga?