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Fares Ghedjemis se inclina hacia Celtic en el mercado de Glasgow

La batalla por el título en Escocia apenas ha comenzado y ya hay otro frente abierto entre Celtic y Rangers. Esta vez no es en el césped, sino en los despachos. El nombre en el centro del pulso: Fares Ghedjemis.

El extremo argelino de Frosinone, uno de los objetivos más codiciados por ambos gigantes de Glasgow, ya habría dejado clara su preferencia. Según informa Celts Are Here, el jugador está ahora abierto a dar el salto a Celtic Park y, lo que duele al otro lado de la ciudad, prefiere vestir de verde y blanco antes que aceptar la propuesta de Rangers.

Un giro en la postura de Ghedjemis

No siempre fue así. En enero, Celtic llegó a un acuerdo con Frosinone por unos 6 millones de euros por el internacional argelino. Todo estaba preparado. Pero Ghedjemis decidió quedarse en Italia para rematar el trabajo: ayudar al club a lograr el ascenso a la Serie A. Objetivo cumplido.

Ese éxito ha cambiado el tablero. Con Frosinone ya instalado en la élite italiana, la entidad ha elevado el precio de su jugador. Considera que la posibilidad de enfrentarse a los grandes de Italia es, por sí sola, un argumento de peso para que el futbolista se plantee seguir.

Mientras tanto, en Glasgow nadie se queda quieto.

Dos proyectos, dos ritmos… y el mismo objetivo

Celtic ha arrancado el mercado con paso algo lento en cuanto a incorporaciones, aunque la llegada del delantero de Bodo/Glimt, Kasper Hogh, después de Camilo Duran, ha aportado algo de impulso. Las numerosas salidas de este verano en Parkhead obligan, eso sí, a seguir moviéndose con decisión.

Rangers, por su parte, han optado por la vía rápida. Ocho fichajes ya para el nuevo técnico Derek McInnes, decidido a reconstruir el equipo a toda velocidad. El empate en la primera jornada de la Scottish Premiership ante Dundee United dejó la sensación de un bloque aún en fase de ensamblaje, pero con ambición clara: cobrarse revancha ante los Hoops y Martin O'Neill tras perder el título en el último día de la temporada pasada.

Celtic tampoco arrancó deslumbrando. Su 1-0 ante Dundee fue más práctico que brillante, aunque los tres puntos valen lo mismo. Todo apunta a una carrera larga, tensa y llena de giros por el campeonato. Y Ghedjemis podría convertirse en una pieza clave de ese pulso.

Rangers paga más, Celtic seduce mejor

Aquí aparece la paradoja del mercado. El jugador se inclina por Celtic, pero el club que más ha apretado el acelerador económico es Rangers. El conjunto de McInnes ya ha superado la oferta anterior de Celtic con una propuesta de 8 millones de libras, rechazada por Frosinone, que no tiene intención de regalar a uno de sus mejores futbolistas.

El mensaje es claro: quien quiera a Ghedjemis tendrá que rascarse el bolsillo. Y bastante más que en enero.

Celtic, si de verdad quiere aprovechar la preferencia del jugador, deberá elevar de forma significativa aquella oferta de 6 millones de euros que ya tenía luz verde hace unos meses. Rangers, en cambio, ya ha demostrado que está dispuesto a ir más alto en el apartado económico, aunque parta en desventaja en el terreno emocional para el futbolista.

48 horas decisivas

Las próximas horas pueden marcar el desenlace, o al menos aclarar el panorama. Frosinone tiene previsto mantener nuevas conversaciones sobre el futuro del argelino en las próximas 48 horas, con el interés creciendo a su alrededor.

Y no solo desde Glasgow. El informe apunta a que clubes de Francia, España e Italia siguen de cerca la situación del extremo de 23 años. El escaparate se ensancha, la subasta se anima.

Celtic cuenta con el deseo del jugador. Rangers, con la voluntad de ir más lejos en lo económico. Frosinone, con la fuerza que le da la Serie A y la necesidad de no debilitarse antes de un curso en el que su prioridad es clara: mantenerse en la máxima categoría.

Alguien tendrá que ceder. O el futbolista, seducido por la élite italiana, decidirá que todavía no es el momento de cruzar el Canal.

En un mercado donde cada detalle inclina la balanza, la pregunta ya no es solo quién pagará más, sino quién se atreverá a dar el golpe definitivo antes de que se cierre la ventana.