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Everton y el alto precio de Chelsea por Liam Delap

Everton ya sabe el precio de sentarse a la mesa por Liam Delap. Y no es cualquiera: para sacarlo de Stamford Bridge tendría que convertirlo en el delantero más caro de la historia del club.

Chelsea ha fijado el listón en torno a los 40 millones de libras, una cifra que no solo supondría un beneficio de 10 millones tras solo una temporada en Londres, sino que también pondría a prueba los límites económicos y deportivos de todos los pretendientes del ariete de 23 años.

Un mercado apretado por un ‘9’ con cartel

Delap no está solo en la agenda de Everton. Nottingham Forest y Newcastle United encabezan junto a los de Liverpool la carrera por el delantero, con un contexto muy distinto en cada caso.

En el City Ground, Oliver Glasner ya ha dejado claro qué tipo de ataque quiere. En Crystal Palace se apoyó en Jean-Philippe Mateta y en febrero Forest rompió su propio récord con los 48 millones pagados por Jorgen Strand Larsen. El mensaje es evidente: el técnico austríaco quiere un punta referencia, un faro ofensivo alrededor del cual construir su plan. Y ha dado orden directa a la directiva para ir a por Delap, con Evangelos Marinakis dispuesto a respaldar a su quinto entrenador “permanente” en menos de un año.

Newcastle, en cambio, vive días de transición. Eddie Howe puso fin el jueves a un ciclo de cinco años y el relevo aún no está cerrado. El objetivo principal es el alemán Matthias Jaissle, actualmente en Al Ahli, pero mientras no haya nuevo técnico, cualquier operación de este calibre se mueve en terreno inestable.

En la segunda línea, Leeds United observa. Necesita competencia real para Dominic Calvert-Lewin, pero la realidad financiera en Elland Road aprieta: el club intenta cerrar un fichaje récord de 40 millones por el guardameta James Trafford. Lanzarse a por Delap, en este escenario, sería una apuesta tan ambiciosa como complicada.

Chelsea aprieta: caro pese a los números discretos

La postura de Stamford Bridge es firme. Según entiende el entorno del club, Chelsea no tiene intención de desprenderse a la ligera de Delap tras solo una campaña, y exige esos 40 millones de libras a cualquiera que quiera llevárselo en propiedad.

La cifra llama la atención si se mira el registro reciente del delantero en Londres: un gol en 28 partidos de Premier League el curso pasado, dos tantos en 41 encuentros sumando todas las competiciones. Datos fríos, pero que no han rebajado un precio que sitúa al inglés en la franja alta del mercado.

Para Everton, el impacto sería enorme. Gylfi Sigurdsson sigue siendo, casi nueve años después de su llegada, el fichaje más caro de la historia del club con 45 millones. Detrás aparecen los desembolsos iniciales de 35 millones por Richarlison y Tyler Dibling. Colocar a Delap en ese escalón, como el delantero centro más caro que jamás haya firmado el club, marcaría un antes y un después en la política de fichajes de los de David Moyes.

El precedente Ipswich y la primera batalla perdida

El interés por Delap no nace ahora. El punta firmó 12 goles en Premier League con Ipswich Town en la temporada 2024/25, un rendimiento notable en un equipo que, sin embargo, descendió de inmediato al Championship. Aquel descenso activó una cláusula de rescisión de 30 millones de libras, que abrió la puerta a los clubes más atentos del país.

Everton estuvo entre los que se lanzaron entonces. La propuesta era clara: convertir a Delap en la estrella de un nuevo proyecto en el Hill Dickinson Stadium, el rostro visible de una era renovada. David Moyes, poco dado a declaraciones públicas sobre objetivos de mercado, rompió el guion y reconoció abiertamente el interés. El propio técnico explicó que habían hablado con el jugador, que este se había reunido con tres o cuatro clubes y que Everton había tenido la oportunidad de presentar su proyecto, aunque partía “un poco por detrás”.

La apuesta emocional no bastó. Delap eligió Chelsea. El reclamo de la Champions League y la posibilidad de reencontrarse con Enzo Maresca, su antiguo entrenador en Manchester City, inclinaron la balanza hacia el oeste de Londres.

Nuevo escenario en Stamford Bridge

Aquellos argumentos han perdido fuerza con el paso de los meses. Maresca salió del club el día de Año Nuevo. Después, Chelsea contrató a Liam Rosenior y lo despidió menos de cuatro meses después, pese a haberle firmado un contrato de seis años y medio. Ahora el banquillo es de Xabi Alonso, otro giro más en un proyecto que no termina de encontrar estabilidad.

En medio de esa inestabilidad, Delap vuelve a ser pieza de mercado. Chelsea no lo regala, ni mucho menos, pero escucha a quien esté dispuesto a pagar el precio completo. Everton ya sabe cuál es el peaje. La cuestión, ahora, es si está preparado para cruzar esa línea y escribir un nuevo capítulo en su historia de fichajes… o ver cómo otro de sus viejos objetivos vuelve a escaparse.