Eva Olid, nueva entrenadora de Manchester United femenino
Manchester United ha movido ficha con decisión. El club ha confirmado a Eva Olid como nueva entrenadora del equipo femenino con un contrato de dos años y opción a uno más. Llega para ocupar el lugar de Marc Skinner, que dejó el cargo de mutuo acuerdo el lunes, a solo un mes del inicio de la temporada de la Women’s Super League.
No es un relevo cualquiera. Es un giro de rumbo.
De desconocida en Edimburgo a referencia en Escocia
Cuando Eva Olid aterrizó en Edimburgo, apenas era conocida fuera de círculos muy específicos. Cinco años después, se marcha habiendo cambiado el mapa del fútbol femenino escocés.
Con Hearts firmó la mejor etapa de la historia reciente del club. La pasada campaña las llevó a su primer gran título en la Scottish Women’s Premier League y a su primera final doméstica, la de la Scottish Cup 2024, donde cayeron ante Rangers. Cuando dejó el banquillo en mayo, Hearts estaba en lo más alto de la tabla, algo impensable para una entidad que nunca había sido una de las grandes potencias del país.
Su sello fue inconfundible: fútbol frontal, agresivo, sin complejos. Habitualmente con un 3-4-3 que convertía a la guardameta en una especie de cuarta defensora y lanzadera de juego. Hearts terminó la temporada como máximo goleador de la SWPL con 85 tantos; solo Rangers, con 80, se acercó mínimamente a ese registro.
Ese dato resuena con fuerza en Manchester. La línea ofensiva de United, con futbolistas como Ella Toone, Lea Schuller y Elisabeth Terland, puede esperar un torrente de ocasiones si Olid consigue trasladar su libreto al fútbol inglés.
Una entrenadora de ideas… y de planes alternativos
Olid no es solo una técnica de ataque desatado. También ha demostrado saber leer contextos y ajustar el plan sin traicionarse.
Durante cuatro temporadas no logró derrotar a Glasgow City. La barrera se rompió en abril: decidió apostar por un planteamiento abiertamente defensivo, más pragmático, y se llevó un 1-0 que colocó a Hearts en lo más alto de la clasificación. Ese día, con la victoria todavía fresca, anunció que se marchaba. No quería irse sin haber vencido al gigante al menos una vez.
Su antigua capitana en Hearts, Georgia Hunter, que este verano cambió Edimburgo por Ipswich, no escatimó elogios al hablar de ella: explicó que aprendió muchísimo a sus órdenes y destacó la transformación colectiva que impulsó en el club. El vestuario la reconocía como una figura capaz de elevar el nivel de todo lo que le rodea.
El perfil que buscaba United
En Manchester tenían claro el retrato robot del sucesor de Skinner: un técnico con historial probado en el desarrollo de futbolistas. No solo resultados. Evolución.
Olid encaja en ese molde. En Hearts dio protagonismo a jóvenes talentos, como las gemelas Erin y Jess Husband, a las que hizo debutar con solo 15 años. Manchester United ya ha subrayado que esta faceta será clave en su nuevo rol. Matt Johnson, director de fútbol femenino del club, la definió como la entrenadora perfecta para liderar una nueva era, alineada con la apuesta por jugadoras jóvenes y de la casa.
La entrenadora española también ha trabajado con la selección femenina de Escocia, otro indicio de la reputación que se ha ganado en el país. Para voces como la de Amy Canavan, de BBC Sport Scotland, su salto a un banquillo de alto perfil no sorprende: se veía venir que su techo estaba mucho más arriba.
Un salto al gran escaparate… y al foco
Hay, sin embargo, un matiz que convierte este nombramiento en especialmente intrigante: fuera de Escocia, se sabe muy poco de Olid. No ha dirigido en la WSL ni en competiciones europeas de clubes. El salto es evidente. También lo es el cambio de presión.
El contexto en Manchester no es sencillo. La salida de Skinner reavivó las dudas sobre la ambición del club con su sección femenina. La designación de Olid llega, por tanto, bajo una lupa inmediata. La española deberá convivir con la exigencia natural del banquillo de United y con una afición frustrada, que reclama más inversión, más claridad y resultados a la altura del escudo.
El club, eso sí, no ha dudado. El proceso de selección estaba muy avanzado cuando se confirmó la marcha de Skinner, y el contrato de Olid se firmó en apenas 24 horas. Una operación rápida, casi quirúrgica, que transmite convicción en su perfil: una técnica capaz de pulir jugadoras semana a semana y de implantar una identidad reconocible, presumiblemente marcada por sus raíces futbolísticas españolas.
Un mes para cambiar el ánimo
El calendario no espera. En cuatro semanas, Manchester United iniciará su temporada de WSL visitando a London City Lionesses el 4 de septiembre. Ese partido será mucho más que un estreno: será el primer termómetro real del proyecto Olid.
Su primera misión no admite demora: reactivar una plantilla tocada tras el verano, integrar a las jóvenes en un contexto competitivo y convencer a un grupo que llega con dudas. Deberá hacerlo mientras define automatismos, ajusta su idea al ritmo de la liga inglesa y calibra cuánto de su atrevido 3-4-3 escocés puede sobrevivir en un entorno más exigente.
United ya ha marcado la dirección: juventud, desarrollo, estilo. Ahora la pregunta se desplaza al césped. ¿Hasta dónde puede llevar Eva Olid a un equipo que lleva años reclamando algo más que promesas?






