Elliot Anderson hereda el 5 y lidera los nuevos dorsales en City
Elliot Anderson hereda el 5 de Stones y lidera el nuevo reparto de dorsales en City
El vestuario de City cambia de piel. También de números. Y el foco, inevitablemente, se posa sobre Elliot Anderson, el nuevo fichaje que se enfunda un dorsal con peso histórico: el 5.
No es un número cualquiera. Es el que lució durante una década John Stones, leyenda reciente del club y compañero de selección de Anderson, que se marchó este verano tras 10 años y 20 títulos. Anderson entra directamente en una línea de sucesión exigente, con el listón competitivo marcado por uno de los grandes defensas de la era moderna del club.
Antes que Stones, ese 5 también colgó de las espaldas de nombres que marcaron época: Pablo Zabaleta, Sylvain Distin, Andy Morrison, Paul Power o Tommy Booth. Apellidos que en el Etihad se pronuncian con respeto. Anderson se suma ahora a esa lista y lo hace en un momento de transición, con el equipo remodelando jerarquías y liderazgos.
Guéhi sube un escalón: del 15 al 6
La reordenación no se queda ahí. Marc Guéhi también cambia de piel. El central, que llegó en enero y fue pieza del City campeón de Carabao Cup y FA Cup 2025/26 con el 15 a la espalda, asciende al 6, el número que deja libre Nathan Aké tras su salida.
Para Guéhi, el 6 no es un simple cambio estético. Es volver a su identidad original. Es el dorsal que vistió durante sus cinco años en Crystal Palace, el que le acompañó en su consolidación como uno de los defensas más fiables de la Premier. Ahora lo recupera en un City que le pide un paso adelante.
Donnarumma se adueña del 1
Bajo palos también hay nuevo dueño para el número más clásico de todos. Gianluigi Donnarumma se queda con el 1, heredando el dorsal que hasta la semana pasada pertenecía a James Trafford, traspasado de forma definitiva a Leeds.
El 1, en la historia de City, siempre ha tenido un peso especial. Lo llevaron guardametas icónicos como Frank Swift, Bert Trautmann, Joe Corrigan, Tony Coton o Joe Hart. Donnarumma, que la pasada temporada lució el 25, se alinea así con el rol que ya tiene en su selección, Italia, donde también es el 1, y con el que usó en su último curso en PSG, cuando conquistó Ligue 1, Coupe de France, Trophée des Champions y UEFA Champions League.
El mensaje es claro: llega como portero titular, con el dorsal que tradicionalmente define ese papel.
Rulli y el 28, un regreso a los orígenes
El otro cambio bajo los palos lo protagoniza Gerónimo Rulli. Recién aterrizado en el club, el argentino se queda con el 28. No es una elección aleatoria: es el número con el que inició su carrera en Estudiantes de La Plata. Un guiño a sus orígenes en un contexto completamente distinto, ahora en un vestuario que aspira a todo.
Con Anderson al mando del 5, Guéhi abrochado al 6, Donnarumma con el 1 y Rulli retomando el 28, el City no solo ajusta su lista de dorsales. Redibuja el mapa de su columna vertebral. La pregunta es evidente: ¿están naciendo aquí los nuevos símbolos de la próxima década celeste?






