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Elding lleva a Hibernian a cuartos de la Premier Sports Cup

Un toque en el segundo palo, nada vistoso, pero letal. Eso le bastó a Owen Elding para decidir una eliminatoria áspera y meter a Hibernian en los cuartos de final de la Premier Sports Cup con un 1-0 sufrido ante un Partick Thistle valiente y rebelde hasta el último minuto.

El delantero firmó su tercer gol de la temporada con ese remate sencillo pero decisivo y dio aire al proyecto de David Gray, que tuvo que resistir un asedio final mucho más duro de lo que el arranque del partido hacía prever.

Inicio fulgurante de Hibs

Hibs venía de un viaje exigente a mitad de semana, con clasificación europea incluida tras superar a Shkendija en Macedonia del Norte para alcanzar el play-off de la Conference League. No se notó en las piernas. Ni un rastro de fatiga en la salida.

Con Kanayo Megwa, Jack Iredale, Joe Newell y Jamie McGrath entrando en el once para refrescar el equipo, los locales salieron lanzados. Y pudieron golpear muy pronto.

En el minuto 5, Elding atacó un pase filtrado de McGrath y se plantó ante Liam McFarlane. Disparo raso, buena definición… pero el guardameta de los Jags, cedido por Hearts, aguantó firme y desvió con las piernas. Primer aviso serio.

La segunda oportunidad, en cambio, no la perdonó el irlandés.

Minuto 12. Iredale gana línea de fondo, levanta la cabeza y mete un centro tenso, venenoso, cruzando el área pequeña. Al segundo palo aparece Elding, que solo tiene que empujarla a la red. 1-0 y premio al arranque eléctrico de Hibs, que parecía dispuesto a resolver la eliminatoria por la vía rápida.

Ocasiones desperdiciadas y un duelo que se enreda

El gol, sin embargo, no abrió el partido como esperaba Gray. Hibs no encontró continuidad en el juego ni la claridad necesaria para matar el encuentro. Partick Thistle se cerró mejor, ajustó líneas y empezó a convertir cada posesión de los locales en un pequeño rompecabezas.

Los visitantes, eso sí, apenas inquietaban en el área rival. Oisin Smyth probó con un disparo que se marchó desviado tras tocar en un defensor, un intento más de empuje que de verdadero peligro. La sensación era clara: el partido estaba vivo solo porque Hibs no remataba.

El tramo final del primer tiempo fue un duelo directo entre Elding y McFarlane. El portero, espectacular.

Primero, un remate a bocajarro del delantero fue desviado con una mano felina al larguero. Poco después, Nathan Lowe se plantó con opción clara, pero volvió a encontrarse con los pies del guardameta, que sostuvo a Thistle cuando peor lo pasaba.

Hibs perdona y Thistle huele sangre

La segunda parte arrancó con la misma dinámica: Hibs arriba, McFarlane aguantando el tipo. Un disparo de Mayor obligó al portero a estirarse de nuevo para mandar el balón a córner.

El momento clave llegó en el minuto 58. Lowe lanzó un pase largo, preciso, que rompió la defensa de Thistle y dejó a Elding mano a mano. Tenía el doblete en la bota. Pero el control fue largo, se le escapó medio metro y McFarlane se lanzó a sus pies para bloquear. El rechace cayó en McGrath, que intentó una vaselina elegante… y el balón terminó encima de la red.

Cada ocasión desperdiciada alimentaba la sensación de que el partido podía girar en cualquier momento. Y casi lo hace.

El penalti que no fue y el asedio final

Minuto 65. Disparo de Sebastian Drodz dentro del área, el balón golpea en el brazo de Newell y Duncan Nicolson señala penalti. Thistle celebra. Hibs protesta. Entra en acción el VAR.

Tras revisar la jugada, el colegiado rectifica: sin pena máxima. Considera que el contacto con el brazo es accidental. Respiro profundo en la grada local, suspiro de frustración en el banquillo visitante. El partido, lejos de calmarse, se encendió.

Thistle se lanzó al ataque con todo. El empate ya no era una opción, era una obsesión.

Cale Loughrey probó con una falta potente que obligó a Rafa Sallinger a intervenir con fuerza, desviando el balón. El guardameta austríaco, que había vivido un primer tiempo relativamente tranquilo, se ganó el sueldo en el tramo final.

Smyth apareció de nuevo en el primer palo con un disparo peligroso, bien resuelto por Sallinger. Después, Ben Stanway tuvo una de las más claras: cabezazo en buena posición, solo, pero el balón se perdió rozando el poste.

La última gran ocasión llevó la firma de Ben Dempsey, con un disparo al primer palo que Sallinger consiguió desviar a córner. Cada intervención del portero acercaba a Hibs un poco más a los cuartos. Cada ataque de Thistle dejaba la sensación de que el empate estaba a un toque de distancia.

No llegó.

Hibernian sobrevivió a su propia falta de pegada y al empuje final de Partick Thistle. Pasa a los últimos ocho de la Premier Sports Cup con un marcador corto y muchas lecciones. Si quiere ir más lejos en el torneo, podrá seguir fiándose de su portero. No tanto de su puntería.