Doreen Nabwire pide calma tras derrota de Kenia en WAFCON 2026
En Rabat, el mensaje de Doreen Nabwire fue claro: nada de pánico.
La histórica ex capitana de las Harambee Starlets pidió calma, paciencia y respaldo total para la selección femenina de Kenia, golpeada por el 4-0 encajado ante la anfitriona Marruecos en su debut en el Grupo A de la WAFCON 2026, pero aún viva en el torneo.
No estamos aquí por casualidad
Desde su despacho en Salé, a pocos kilómetros de la capital marroquí, Nabwire habló con periodistas kenianos con la serenidad de quien ha visto crecer este equipo desde dentro y de quien hoy trabaja como experta de desarrollo de fútbol femenino en FIFA.
Recordó primero el contexto: Marruecos es hoy una potencia emergente. Un proyecto trabajado, ambicioso, con la mirada puesta más allá del continente. “Son una selección de calidad, intencional en su preparación y entre las mejor clasificadas de África”, subrayó, poniendo la goleada en su justa medida.
Luego giró el foco hacia las Starlets.
Kenia, insistió, se ganó su sitio en esta WAFCON. Nada de invitaciones ni favores. “Las jugadoras se lo han ganado con trabajo duro”, recalcó. El resultado del estreno duele, sí, pero no define el torneo. El verdadero examen, a su juicio, llega ahora con Senegal y Argelia.
“Creo firmemente que tenemos una buena oportunidad contra Senegal y Argelia y que todavía podemos darle la vuelta a la situación”, afirmó. La ecuación es sencilla: dos partidos, seis puntos posibles. Si los suman, el pase a cuartos sigue sobre la mesa.
Un juego que se acelera
Nabwire, primera futbolista keniana en jugar profesionalmente en Europa tras fichar por SV Werder Bremen en 2009 y con un largo recorrido también en PEC Zwolle, observa el panorama desde una perspectiva más amplia.
Ve un fútbol femenino africano que ya no camina, corre. “Hemos llegado a una etapa en la que el fútbol femenino crece a un ritmo notable y debemos atrevernos a soñar”, apuntó. El objetivo, para ella, ya no puede limitarse a “estar” en la WAFCON. Hay que mirar al Mundial.
Pero el sueño no se sostiene solo con discursos ni con noventa minutos bien jugados. Nabwire fue directa: el éxito depende de mucho más que lo que ocurre sobre el césped. Ganar partidos es solo una pieza de un rompecabezas mucho mayor.
Las grietas fuera del campo
Ahí apareció la parte incómoda, pero necesaria. Infraestructura deficiente. Formación de entrenadores insuficiente. Problemas recurrentes con las dietas y las asignaciones económicas de las jugadoras. Todo eso, recordó, pesa.
“Debemos asegurarnos de que todo lo que está fuera de la cancha esté resuelto antes de esperar resultados”, advirtió. No lo dijo como crítica aislada, sino como un diagnóstico repetido a lo largo de más de 15 años vinculada a la selección.
Motivación y rendimiento, remarcó, están atados a esas condiciones. Si Kenia quiere competir de verdad con las mejores, no alcanza con pedir carácter o sacrificio. Hay que construir un entorno profesional: desde los campos de entrenamiento hasta la estabilidad financiera de las futbolistas.
“Si queremos competir al más alto nivel, debemos crear el entorno adecuado. Todo tiene que estar en su sitio para que ellas salgan al campo, compitan de forma efectiva y representen al país con confianza”, resumió.
Golpes, redes sociales y memoria corta
El 4-0 ante Marruecos encendió las redes. Críticas duras, cuestionamientos al plantel y al cuerpo técnico, juicios inmediatos. Nabwire salió en defensa del vestuario.
Recordó algo básico que a menudo se olvida en la vorágine digital: en el fútbol se gana, se empata o se pierde. No hay más. Cuando se gana, las celebraciones son unánimes; cuando se pierde, el péndulo se va al extremo contrario. Y ahí, dijo, hace falta perspectiva.
Las derrotas, insistió, forman parte del juego. El punto no es negarlas, sino usarlas. “Hay que aprender de los errores, identificar qué falló, trabajar en esas áreas y regresar más fuertes”, señaló. El mensaje no iba solo a las jugadoras, también a una afición a veces impaciente con un proyecto que todavía está en construcción.
Senegal en el horizonte
El calendario no espera. Kenia se mide a Senegal el 30 de julio en el Olympic Stadium, a las 20:00, hora keniana. Ese duelo, a estas alturas, tiene aroma a final anticipada para las Starlets. El mismo día, Marruecos se enfrentará a Argelia en el Moulay El Hassan Stadium, a las 23:00, también en horario keniano.
Entre líneas, Nabwire dejó claro que el margen de error se ha reducido al mínimo. Toca corregir los desajustes tácticos, ajustar detalles, recuperar confianza y creer en la idea que las trajo hasta Marruecos.
La ex capitana no habló de milagros ni de gestas imposibles. Habló de trabajo, de estructura, de convicción. De un grupo que, pese al golpe inicial, aún puede firmar una reacción poderosa en esta WAFCON.
La pregunta es si el país estará dispuesto a caminar con ellas en los días difíciles, no solo cuando el marcador sonría. Porque el verdadero salto de Kenia, hacia África y hacia el mundo, empieza ahí.






