Dominik Szoboszlai salva a Liverpool en St James’ Park
Liverpool salió vivo de St James’ Park casi de milagro. Después de 90 minutos de montaña rusa, un penalti tardío de Dominik Szoboszlai evitó la derrota y dejó un 2-2 que sabe a alivio más que a justicia para los de Andoni Iraola.
El húngaro, fichado para llenar parte del vacío que deja Mohamed Salah, se plantó en el punto de penalti con el estadio en ebullición y ejecutó como si estuviera en el entrenamiento del jueves: disparo seco, escuadra y cero dudas. Imparable.
“Estuve practicando mucho en la pretemporada… en los entrenamientos”, explicó después Szoboszlai, agradeciendo a los porteros suplentes por las sesiones. Iraola no quiso cerrar el debate del todo, pero sí dejó claro el nivel mostrado: “Dom enseñó el nivel. Es un penalti casi imposible de parar”.
¿Respuesta definitiva al dilema de quién lanza desde los 11 metros tras la salida de Salah? Por lo visto en Newcastle, Szoboszlai ha dado un golpe fuerte sobre la mesa.
Szoboszlai, dueño del balón parado
El penalti fue el broche a una actuación muy influyente. Szoboszlai monopolizó las jugadas a balón parado de Liverpool: todos los córners, todas las faltas laterales pasaron por su bota. Con el equipo volcado y 27 disparos totales, su pie derecho marcó el ritmo de cada ataque posicional.
Antes de su empate, el que había levantado a los visitantes fue Cody Gakpo. El neerlandés conectó un disparo raso y ajustado desde fuera del área para batir a Lukas Hornicek y firmar un gol de enorme calidad técnica. No se quedó ahí: terminó el encuentro con seis tiros, la cifra más alta de cualquier jugador en esta primera jornada, y alcanzó el umbral de contribución defensiva para completar una actuación de 12 puntos en términos estadísticos.
Liverpool generó volumen y ocasiones. Lo que no transmitió fue seguridad atrás.
Isak vuelve a casa… sin brillo
Todo apuntaba a una noche grande para Alexander Isak en su regreso a St James’ Park. El guion fue otro. El sueco participó en cinco acciones de disparo, ya fuera finalizando o generando, pero casi todo se quedó en intentos frustrados: un cabezazo bloqueado, un remate alto desde dentro del área y muchas carreras vacías ante un ambiente hostil.
Iraola defendió a su delantero: “Ha intentado todo, nos ha dado buenas posiciones con balón… ha tenido un par de situaciones para acabar dentro del área, quizá no las más claras, pero ha seguido empujando y peleando. Es un buen paso para Alex siendo el primer partido”.
A su lado, Florian Wirtz tampoco encontró su sitio. El alemán, colocado en una delantera de dos con Isak, fue sustituido poco después de la hora de juego tras un choque discreto en el que solo dejó como nota positiva un disparo bien resuelto por Hornicek.
En Liverpool, varios nombres propios quedaron señalados. Los dos laterales estuvieron muy por debajo del nivel esperado y Rio Ngumoha sufrió muchísimo en el costado derecho. Su incomodidad fue evidente desde el inicio. El contraste llegó con su sustituto: Victor Munoz entró con decisión, agitó la banda y forzó el penalti que cambió el partido.
En defensa, la sensación general fue de fragilidad, aunque Jeremy Jacquet dejó detalles interesantes hasta su cambio en el minuto 70. Iraola explicó que el central no había completado una pretemporada normal y que su sustitución estaba prácticamente prevista. El técnico subrayó, además, la importancia de los cambios: “Todos los suplentes nos dieron energía. La necesitamos porque es difícil aguantar los 90 minutos con la misma intensidad que queremos”.
Wissa se adueña del nuevo Newcastle
Más allá del tropiezo final, el Newcastle de Matthias Jaissle dejó una impresión poderosa. El plan fue agresivo, vertical, con transiciones veloces y mucha claridad en los metros finales. Anthony Elanga y Joe Willock firmaron los goles, pero el nombre que más ruido hizo fue otro: Yoane Wissa.
Colocado como mediapunta, a la espalda de Will Osula, Wissa fue un quebradero de cabeza constante. Se movió entre líneas, atacó espacios, se asoció con criterio y, cuando aceleró con balón, rompió a un Liverpool mal parado. De una de esas conducciones nació el tanto de Willock, culminación de una contra perfecta.
No fue un partido limpio para él: falló un par de ocasiones claras. Aun así, su impacto fue enorme. El propio Wissa explicó lo que le pide Jaissle: liderazgo, energía, agresividad sin perder la calma. “Soy uno de los líderes, tengo que asegurarme de que los chicos estén alerta… el míster quiere que ganemos balones, que vayamos a matar, y que a veces sepamos parar y estar tranquilos”, detalló.
Con este rol, Wissa apunta a ser uno de los grandes problemas para el próximo rival, Tottenham. Los dos goles de Newcastle ante Liverpool nacieron de transiciones rápidas y balones a la espalda. Si Spurs no ajusta su defensa del espacio, la próxima jornada puede ser un examen duro.
Detrás, Hornicek y Amar Dedic ofrecieron solidez y temple. Lewis Miley, en el centro del campo, también destacó, sobre todo teniendo en cuenta su pretemporada limitada. Interpretó bien el ritmo, sostuvo al equipo y dio continuidad a los ataques.
Burn, baja sensible; Osula preocupa
No todo fueron buenas noticias para Newcastle. Dan Burn, capitán y referencia defensiva, se perderá las próximas semanas por una lesión de tobillo sufrida en un entrenamiento. El central inglés llegó a St James’ Park en muletas y con una bota protectora, imagen que confirma la gravedad del contratiempo.
La otra nota de preocupación la dejó Will Osula. El delantero terminó tocado tras un choque, intentó continuar, pero finalmente tuvo que abandonar el campo en el minuto 56. El club aún no ha ofrecido parte médico, aunque el duelo de EFL Cup ante West Bromwich Albion a mitad de semana puede traer novedades en la rueda de prensa de Jaissle.
Liverpool se marcha con un punto que esconde muchas dudas. Newcastle, con dos perdidos que no tapan la sensación de que este equipo, con Wissa al mando en tres cuartos y Jaissle en la banda, está a un par de ajustes de convertirse en una amenaza seria. La próxima parada, ante Tottenham, dirá si este arranque fue solo un aviso o el inicio de algo mucho más grande.






