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Diomande se aleja de Liverpool y elige PSG: un golpe al mercado

El mercado apenas ha arrancado y Paris Saint-Germain ya ha asestado dos golpes seguidos a las aspiraciones de Liverpool. Primero, Yan Diomande. Después, Maghnes Akliouche. Dos talentos de Mundial, dos objetivos seguidos de cerca por los ‘reds’, que ven cómo el campeón de Europa les adelanta por la derecha.

Diomande elige París

El giro clave llegó con Yan Diomande, la joya de 19 años de RB Leipzig valorada en torno a los 100 millones de libras. Durante semanas, Liverpool se movió con decisión, dispuesto incluso a acercarse a un paquete de unos 100 millones de euros para convencer al club alemán. Leipzig se plantó: quería cerca de 130 millones y, al mismo tiempo, trabajaba en una mejora de contrato para el marfileño, atado ya hasta 2030 desde su llegada desde Leganés el verano pasado.

Todo cambió cuando desde Francia, RMC Sport adelantó que PSG estaba preparado para lanzarse en cuanto el jugador diera la señal. Esa señal ya ha llegado. Según informó David Ornstein en The Athletic, Diomande ha decidido que, si abandona Leipzig este verano, será para jugar en Paris Saint-Germain.

El extremo de Costa de Marfil, de 19 años, cree en el proyecto que encabezan Nasser Al-Khelaifi y Luis Campos y quiere ponerse a las órdenes de Luis Enrique. Ve en París la plataforma ideal para competir cada año por títulos y, quién sabe, para alimentar el sueño de un futuro Balón de Oro. Un mensaje claro al mercado… y un mazazo directo a Liverpool.

RMC va un paso más allá: asegura que Diomande y PSG ya tienen pactado un contrato de cinco años, negociado a través de la agencia Roc Nation Sport. Falta el último obstáculo: el acuerdo con Leipzig. En Alemania se habla de esos 130 millones de euros como punto de partida, pero desde París insisten en una nueva línea de actuación: pagar “el precio justo”, sin desmadres, pese a su músculo financiero.

Akliouche, otro objetivo que se escapa

Mientras Anfield digiere el golpe Diomande, llega otro aviso desde el Principado. TEAMtalk informa de que PSG ya mantiene conversaciones con Monaco por Maghnes Akliouche, mediapunta de 24 años, otra pieza ofensiva que Liverpool venía siguiendo de cerca.

El francés habría dado luz verde a su fichaje por los parisinos, lo que vuelve a dejar a los ‘reds’ mirando desde fuera cómo el campeón de Europa refuerza, una vez más, las bandas y la mediapunta con talento joven y de élite. El mensaje de PSG en este inicio de ventana es nítido: los mejores, si salen, deben pasar por París.

Salah, el vacío y la urgencia

Para Liverpool, el contexto es incómodo y evidente. Mohamed Salah necesita relevo, la línea de ataque reclama profundidad y calidad, y el objetivo prioritario del verano parece encaminado hacia el Parque de los Príncipes. No hay forma de edulcorarlo: es un golpe.

La buena noticia para el club inglés es que el proyecto deportivo sigue teniendo atractivo y dinero para competir en grandes operaciones. La mala, que hay muy pocos jugadores con el techo de Diomande y, cuando aparece uno, PSG suele estar ahí antes, con un proyecto deportivo asentado y la vitrina de la Champions como argumento definitivo.

Barcola entra en escena

En ese escenario surge un nombre que no es nuevo, pero sí vuelve a ganar peso: Bradley Barcola. Fabrizio Romano ha recordado en su último informe que el francés sigue en la lista de Liverpool, ya admirado en el verano de 2025 y considerado una opción “concreta” para 2026.

La situación es delicada. En Francia, muchas fuentes aseguran que PSG no tiene intención de dejar salir a Barcola este verano. Romano, sin embargo, sostiene que el caso sigue abierto y que hay movimientos alrededor del jugador. Si Diomande termina vistiéndose de azul en París, el encaje de piezas podría empujar a Barcola hacia una salida. Y ahí Liverpool estaría preparado.

De momento, PSG no ha dado luz verde a su marcha. Pero si los campeones de Europa necesitan hacer sitio, el francés puede convertirse en el siguiente gran objetivo en Anfield.

Otros nombres en el radar ‘red’

La búsqueda de extremos no termina ahí. En la agenda de Liverpool aparecen también perfiles como Said El Mala, Rayan o incluso Felix Nmecha, cada uno en un punto distinto de su desarrollo y de su situación contractual.

Said El Mala, de 19 años, viene de firmar 13 goles y 5 asistencias en 34 partidos de Bundesliga con Köln. Estuvo muy cerca de Brentford hace unos meses, pero el propio jugador frenó la operación esperando un escaparate mayor. Ahora, según el Express, el club alemán empieza a inquietarse por la falta de ofertas firmes y mantiene su precio en torno a las 40 millones de libras para poder reinvertir en la plantilla.

Ese escenario abre una puerta interesante para Liverpool y también para Newcastle, ambos vinculados al veloz extremo en el pasado. Si Köln necesita vender, los ‘reds’ podrían aprovechar la urgencia para negociar un coste algo más razonable por un futbolista con margen de crecimiento y ya cifras de élite en una gran liga.

Rayan, extremo de Bournemouth, también está bajo la lupa. El brasileño, que sustituyó a un lesionado Raphinha en el 3-0 de Brasil ante Escocia, aspira a repetir titularidad ante Japón en Houston, en un cruce de octavos que se jugará en el NRG Stadium. El jugador tiene una cláusula de rescisión de 130 millones de libras que se activaría el próximo enero, aunque los clubes podrían llegar a un acuerdo por fuera de esa cifra si las partes se sientan a negociar.

Andoni Iraola, que lo llevó a la Premier en enero, ha sido vinculado a un posible reencuentro si se abre la puerta a su salida. Liverpool, atento, sabe que un gran Mundial puede disparar el precio… o acelerar una operación antes de que eso ocurra.

Felix Nmecha, por su parte, vive el otro lado de la moneda del torneo. El centrocampista de Borussia Dortmund deslumbró en sus primeros partidos del Mundial con Alemania, pero en la derrota por 2-1 ante Ecuador dejó una versión mucho más discreta. Se mide ahora a Paraguay en Massachusetts, en un duelo clave para el pase a octavos, con la sensación de estar bajo el microscopio. Tanto Liverpool como Manchester United siguen sus pasos, conscientes de que un puñado de noches grandes —o malas— en un Mundial pueden cambiar por completo la percepción y el precio de un jugador.

Guimaraes, blindaje en Newcastle

En paralelo, otro viejo deseo de Liverpool parece alejarse. Bruno Guimaraes, capitán de Newcastle y pieza central de la selección brasileña, negocia un nuevo contrato con las ‘urracas’ en pleno ruido de mercado. Arsenal ya habría visto rechazada una oferta de 55 millones de libras, y en St. James’ Park están dispuestos a convertirlo en el jugador mejor pagado de su historia, con un salario cercano a las 200.000 libras semanales.

Se entiende que el mediocentro podría salir por unos 60 millones tras el fracaso de Newcastle en su intento por regresar a la Champions. Pero cada paso hacia un nuevo contrato es un paso más lejos de Anfield.

Klopp y Salah, del choque a la complicidad

Mientras el club rediseña su delantera del futuro, Jürgen Klopp, ya lejos del banquillo de Anfield, ha dejado una imagen distinta de su relación con Mohamed Salah. En una entrevista con ESPN, el técnico alemán admitió que, como en casi todas las relaciones entrenador-jugador, hubo roces y decisiones dolorosas, pero aseguró que hoy ambos son “amigos”.

Klopp explicó que siempre quiso ser cercano a sus futbolistas, aunque nunca su “mejor amigo”, porque el rol de entrenador obliga a tomar decisiones impopulares. Ahora, con esa etapa cerrada y compartiendo “recuerdos buenos” como lo más fuerte que deja el fútbol, describe una relación ya sin tensiones con el egipcio, hoy centrado en el Mundial.

Un detalle que subraya el contexto: Salah se acerca al tramo final de su etapa en Liverpool, la delantera necesita una nueva referencia y el mercado, de momento, le niega a los ‘reds’ su gran objetivo.

¿Hasta dónde llegará Liverpool?

En las últimas horas, Sky Sports News ha confirmado lo que ya se intuía: Diomande prefiere PSG y tiene un acuerdo personal por cinco años con el club francés. Las negociaciones entre PSG y RB Leipzig siguen abiertas, sin cifra definitiva. Ese es el único resquicio que le queda a Liverpool.

La única manera de alterar el guion sería lanzarse a una oferta descomunal, capaz de romper la resistencia de Leipzig y, de paso, de poner en aprietos a PSG. Una especie de all-in por uno de los nombres más codiciados del mercado.

La pregunta es clara y empieza a sobrevolar Anfield: ¿está Liverpool dispuesto a entrar en esa guerra de cifras… o asumirá que el nuevo rey de las bandas en Europa vestirá de azul en París y buscará su próximo gran golpe en otro lugar del mapa?